El Ayuntamiento de Valencia plantea aprobar un horario para tirar petardos por las molestias

J. Marín

La concejal de Policía Local defiende una regulación tras no poder levantar ninguna multa de las 492 reclamaciones vecinales estas Fallas

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

La concejal de Protección Ciudadana de Valencia, Anaïs Menguzzato, propuso ayer dentro del balance de Fallas que en 2019 haya un horario para el uso de petardos en la calle. Es uno de los apartados que más ha crecido respecto a 2017, al contabilizarse 492 reclamaciones vecinales por las molestias generadas frente a las 317 del ejercicio anterior.

«Esto supone un problema para los agentes», consideró la edil, debido a que en el bando fallero es muy ambiguo. «El bando dice que se pueden tirar petardos del 1 al 19 de marzo mientras no se altere la convivencia», comentó, para señalar que esta ambigüedad a la hora de denunciar y levantar acta «es tan relativo que es muy difícil para el agente», por lo que no se ha tramitado ninguna este año.

Frente a esa situación, consideró que «deberíamos garantizar un horario de descanso para el tema de los petardos. Igual que ocurre con las verbenas con un horario de inicio y finalización, creo que el uso de los petardos debería estar limitado. Sería interesante marcar las horas y hay que debatirlo».

La propuesta fue una de las novedades en el balance de este año, donde Menguzzato señaló que las medidas añadidas de seguridad ciudadana este año se repetirán casi con seguridad en 2019. Se trata de las vías de evacuación y libres de obstáculos en la plaza del Ayuntamiento durante las mascletaes, así como las restricciones de paso en el pasaje peatonal del túnel de Germanías y los cortes de tráfico en Ruzafa.

Uno de los aspectos más criticados por comerciantes y hosteleros ha sido el descontrol de la venta ilegal callejera. La edil quiso contestar a esto diciendo que los decomisos de latas se han disparado, al pasar de 20.928 botes en 2017 a 24.404 unidades este ejercicio.

Lo mismo ocurre con los artículos decomisados a los manteros, con un total de 6.269 unidades frente a las 4.639 de hace un año. «Ha habido más control que otros años», reiteró la edil, al subrayar que el almacén del Consistorio «está lleno de todo lo que hemos decomisado».

La gran afluencia de visitantes ha jugado a favor del comercio ilegal al caer la cremà en lunes y permitir de esta manera un fin de semana largo favorable para el turismo. «Tenemos en los almacenes 34 puestos completos decomisados, así como 25 planchas, 25 botellas de butano y seis generadores eléctricos», apuntó. «Aunque hay entidades que dicen que no se ha producido un control de la venta ambulante, es evidente que no», afirmó.

Esto último lo dijo en relación con el comunicado conjunto de la asociación de Comerciantes del Centro y la Federación de Hostelería, al que se sumó también la Federación de Ocio y la asociación de Consumidores. Todos coincidieron en criticar esta circunstancia, así como la falta de coordinación entre las concejalías a la hora de aclarar si algunos puestos carecían de licencia.

Dentro del balance, la concejal comentó que los bomberos han realizado este año 380 informes de otras tantas instalaciones en las fallas, sobre todo carpas. De cara a 2019, propuso que el bando incluya la obligación de una declaración responsable de las comisiones, para evitar tener que repetir el proceso. De las 98 inspecciones realizadas, se levantaron 17 actas por algún tipo de impedimento con la normativa.

La central de la Policía Local ha recibido desde el 1 hasta el 19 de este mes un total de 21.289 llamadas, una cifra ligeramente superior a la de 2017, que se saldó con 20.640 peticiones vecinales de todo tipo. De las primeras, 5.209 se han referido a cuestiones de tráfico y 3.039 a cuestiones de convivencia, donde destacó la relativa a ruidos nocturnos.

Este apartado ha sido uno de los que más han subido con 1.122 casos frente a los 810 del año anterior. De las 43 denuncias levantadas, ninguna se ha referido a una verbena fallera, que tienen permiso para llegar hasta los 90 decibelios y cerrar a las cuatro de la madrugada.

En el ámbito de la pirotecnia se han registrado dos decomisos que suman 95 kilogramos de material, mientras que las 4.159 motos controladas en los accesos del centro han supuesto 376 denuncias por distintos motivos. Menguzzato subrayó por último que el dispositivo de seguridad «ha funcionado muy bien, con la flexibilidad que hemos podido a la hora de cortar calles».

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