El concejal Giuseppe Grezzi instala semáforos que tampoco existen en el reglamento de circulación

Uno de los semáforos ámbar para peatones instalados en la calle Chiva, . / Irene Marsilla

Los profesores de autoescuela aseguran que el ámbar intermitente para peatones no está contemplado en la ley

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

«Esa señal no existe». Así de contundente se mostraba Juan Carlos Muñoz, presidente de la Asociación Valenciana de Autoescuelas, sobre los nuevos semáforos ámbar para peatones instalados por la concejalía de Movilidad del Ayuntamiento de Valencia en tres calles de la ciudad. La intención de estas luminarias es marcar la preferencia del paso del peatón en un paso de cebra y van acompañadas de un disco ámbar intermitente para los coches, pero la misma señal para peatones no la contemplan ni los profesores de autoescuela ni el Reglamento General de Circulación.

Y es que los semáforos que marcan la prioridad peatonal permanente en las calles Chiva, Pintor Maella y San Rafael no cumplen con la legalidad vigente. El ámbar intermitente significa, para los coches, extremar la precaución y, si es necesario, ceder el paso, según el artículo 146 del Reglamento General de Circulación. Pero, ¿qué significa ese tipo de luz para los peatones? Nada. El artículo 145, que habla de semáforos reservados para peatones, únicamente contempla luces verdes o rojas, para permitir el paso o impedirlo.

«No sé qué quiere decir. ¿Qué significa para el peatón, que pase o que no?», se preguntaba Muñoz. «Existen las señales reglamentarias: o rojo o verde. La confusión puede hacer que yo como conductor pare ante el paso de peatones y tenga una colisión por alcance», lamenta el experto en seguridad vial. Muñoz también comenta que el exceso de señalización «hace que la gente deje de hacer caso a las mismas».

Cabe recordar que no es la primera vez que Giuseppe Grezzi tiene un problema con la señalización viaria. Ya el pasado año, la colocación de carteles verticales únicamente en valenciano en la avenida María Cristina durante la peatonalización de la plaza del Mercado provocó protestas de la Central Sindical e Independiente de Funcionarios (CSI-F), que forzaron a que Grezzi diera marcha atrás y rotulara todas las señales de la ciudad tanto en castellano como en valenciano para evitar reclamaciones de quienes incumplieran la norma.

Además, a finales del pasado mes de mayo, también AVAE denunció que Grezzi ha utilizado unas señales en el anillo ciclista que no existen. Son las que dan preferencia ciclista, consistentes en un cuadrado azul con la imagen del ciclista sobre un paso de peatones en su interior y con la leyenda «preferencia ciclista» bajo la señal. Muñoz explicó entonces a LAS PROVINCIAS que lo adecuado habría sido colocar una señal de peligro incluida en el citado reglamento. La placa es triangular con banda roja y fondo blanco. «Si quieren también pueden poner una banda de texto abajo a modo de advertencia, aunque nunca una preferencia», comentó.

Además, Grezzi ha tenido que mejorar la señalización en Barón de Cárcer para evitar más atropellos provocados por el doble sentido desde la calle Garrigues hacia el Mercado Central y ha usado pintura roja para marcar en el asfalto los 30 kilómetros por hora máximos a los que se puede circular por el centro.

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