El gasto para podar y mantener jardines en Valencia se reduce un tercio en una década

Árboles caídos en Valencia cerca de las torres de Serranos. /Irene Marsilla
Árboles caídos en Valencia cerca de las torres de Serranos. / Irene Marsilla

Los sindicatos critican que el presupuesto de 2018 es el mismo y reclaman al Ayuntamiento un aumento de tres millones

PACO MORENO VALENCIA.

El dinero que destina el Ayuntamiento para la poda del arbolado y el mantenimiento de jardines supone un 30% menos que en 2009, pese a que se ha incrementado sustancialmente el número de zonas verdes en la ciudad. Es uno de los datos incluidos en las alegaciones conjuntas de los comités de empresa de las dos contratas de la ciudad (norte y sur) que han presentado para justificar una mejora en las cuentas de 2018.

Jesús Montesinos y Francisco Vila firman el documento que deberá ser considerado por el gobierno municipal en el pleno de este mes. El primero apunta además que el porcentaje citado se eleva al 33% si se tiene en cuenta el aumento de los jardines. «Hay que tener en cuenta nuevas incorporaciones como Patraix y Malilla», indicó.

La ciudad está en expansión en la zona sur y eso afecta también a las tareas de mantenimiento de los parques. El dirigente sindical recordó que la crisis económica provocó expedientes temporales de regulación de empleo, que los 300 trabajadores tienen los sueldos congelados desde hace años y que la media es de 900 euros mensuales.

Los trabajadores resaltan que el recorte coincide con un aumento del número de zonas verdes en la ciudad

«En 1992 había contratadas ocho personas más», citó como ejemplo de los problemas de gestión de todas las zonas verdes. La falta de mantenimiento de los jardines es una de las quejas más frecuentes que trata todos los meses la comisión municipal formada para canalizar las peticiones vecinales.

En las alegaciones se señala que la partida de Parques y Jardines para 2018 asciende a 14.973.040 euros para toda la ciudad, lo que supone «el mismo que este año y se mantiene la gestión de las fuentes ornamentales y la limpieza de los jardines». Esto último tiene una gran importancia, añadió, dado que «con la incorporación de estos servicios, en las contratas 33 trabajadores dedicados al mantenimiento dejan de realizar sus funciones habituales», apuntan. El ambiente en las dos plantillas «no es bueno» después de sucesivos recortes y congelaciones de sueldo. En las últimas asambleas se ha planteado la posibilidad de convocar paros, lo que perjudicaría aún más el estado de los parques.

«Los trabajos de limpieza no incorporan ni el personal subrogado de las contratas de limpieza ni la partida presupuestaria de dicho servicio». Además, se expone que en la adjudicación del presente concurso hubo unos «costes incorporados como mejoras económicas, limpieza de jardines y sustitución de ausencias por bajas, y el coste de todo ello es de 2,39 millones de euros. La conclusión es que «el mantenimiento diario y la poda han sufrido una reducción de un 30%» al afectarle todo lo anterior.

Más trabajadores

En las alegaciones se indica que se ha reducido «drásticamente la reposición de arbustos, juegos infantiles, mobiliario, albañilería, fontanería, pisos de jardines, frecuencias en los recortes de setos, siega, poda y demás labores de jardinería».

Recuerdan también los tres expedientes de regulación de empleo, en 2012, 2013 y 2017, así como que los jardineros cobran lo mismo que hace cinco años. «Todo esto teniendo en cuenta que el convenio estatal de jardinería marca un aumento del 11% desde 2016 hasta 2020».

Por ese motivo se propone un aumento en el presupuesto municipal de 2,9 millones, con el propósito de que las empresas puedan contratar a 70 trabajadores más. El problema es que este ejercicio se aumentó un 10% el gasto pero no se ha ejecutado, por lo que no tiene repercusión en la creación de empleo, consideró Montesinos.

La contrata actual finaliza en 2019 y los dos comités de empresas reclaman que no se aprueben prórrogas sino que se haga un concurso nuevo con unas condiciones más realistas para los jardines de Valencia. No obstante, la primera opción de los sindicatos es que el servicio se municipalice. «Ya lo pedimos con el actual concurso en 2015, demostrando que los costes se abaratan en un 41%, entre otras cosas porque no se factura con IVA», dijo, por lo que volverán a solicitarlo.

La falta de personal y el aumento de los jardines hace que su mantenimiento en 2018 se vuelva más complicado. El Ayuntamiento tiene varias zonas verdes en ejecución, dado que se trata de uno de los equipamientos que más piden los vecinos. Montesinos destacó que en algunos casos se han rebajado categorías profesionales y salarios. «Hay malestar generalizado en la plantilla», reiteró.

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