Las fuentes gemelas de las Cuatro Estaciones

Del negro al blanco. Arriba a la izquierda, fuente de los 'Cuatro Elementos' pintada ya en blanco y abajo, fuente de las 'Cuatro Estaciones' de la Alameda todavía en tono oscuro. / j. monzó/d. torres
Del negro al blanco. Arriba a la izquierda, fuente de los 'Cuatro Elementos' pintada ya en blanco y abajo, fuente de las 'Cuatro Estaciones' de la Alameda todavía en tono oscuro. / j. monzó/d. torres

Las esculturas con agua de Boston, Lyon, París, Liverpool y Ginebra comparten el color metálico mientras que en Valencia serán blancas El ornato de la Alameda tiene clones en cinco ciudades

LOLA SORIANO VALENCIA.

El Ayuntamiento de Valencia va a someter a las fuentes de la Alameda a un cambio de imagen. De hecho, la bautizada como los 'Cuatro Elementos', situada junto al puente de Aragón ya ha pasado del tono negro más sobrio con pinceladas doradas para resaltar algunas figuras a un blanco más luminoso. Y, una vez termine hoy la celebración de la Batalla de Flores en el paseo de la Alameda, la fuente de las 'Cuatro Estaciones', situada junto al puente del Real y muy cerca de los jardines de Viveros, correrá la misma suerte.

Aunque para algunos el color que se aplique al mobiliario urbano o decorativo de la ciudad es cuestión de gustos, el debate del cambio de tonalidad ha traído al primer plano del debate una cuestión: la memoria histórica. Desde la concejalía del Ciclo Integral del Agua se justificó esta misma semana el cambio de color con un grabado de 1863 y una fotografía del archivo municipal de 1888, donde se apreciaban los tonos claros, pero esta decisión contrasta con la medida tomada por el equipo de gobierno en 2009, cuando apoyándose en el informe de técnicos de Patrimonio, se argumentó que el tono original tras las catas realizadas era el del metal fundido.

La realidad es que en la década de los 40 ambas fuentes permanecieron pintadas de blanco y en 2009 pasaron al tono metálico. Y ahora, nuevamente el Consistorio ha apostado por la tonalidad clara en primer lugar, según explicaron, para que resaltaran más sobre el fondo verde de los árboles, pero también para que estuviera a juego con las farolas de época y para volver a la imagen de la década de los 80, según añadieron.

Para investigadores como José Francisco Ballester-Olmos, profesor de Paisajismo de la Universitat Politècnica y autor del libro 'El paseo de la Alameda de Valencia', la clave necesaria para resolver el enigma del color de las fuentes de la Alameda se podría resolver viendo en qué tono están las 'hermanas gemelas' de la fuente de las Cuatro Estaciones de Valencia.

En el continente americano, en Boston, en la zona del Common Park, luce la Brewer Fountain, una fuente ornamental que se muestra en bronce y que representa a cuatro divinidades acuáticas. Se trata de un ornato que un famoso empresario cervecero compró en la Exposición de París de 1867. En la ciudad de Liverpool, la 'Steble fountain' también presenta a sus divinidades en tono oscuro y el infante que corona la fuente también es metálico.

En Ginebra, según detalla Ballester-Olmos, tanto las figuras humanas ubicadas en la parte inferior como el grupo de niños que rodea la fuente en la parte superior tienen el tono propio del metal. La disposición de los elementos de Ginebra es casi un calco de la fuente de la Alameda. Hasta la posición de las manos de los personajes coincide. La zona verde donde se ubica esta fuente fue la primera en inaugurarse en Ginebra y corresponde al año 1854.

En Lyon, una fuente también con infantes que vierten agua de unos jarrones se presentan en tono más verdoso, pero no en blanco. Otro claro ejemplo, donde la fuente también aparece en tonos metálicos es la ubicada en la plaza del Rossio de Lisboa. Tal como se recoge en el libro 'El ornato urbano. La escultura pública en Valencia', obra de Rafael Gil y Carmen Palacios, los niños angelicales que bordean la parte superior de la fuente y las figuras de mayor tamaño que se encuentran en la parte inferior son muy similares a la fuente de las 'Cuatro Estaciones' de la Alameda y el color es de bronce de fundición. También en París, frente al Hotel de Ville, hay una fuente que repite el patrón de las ciudades señaladas, tal como coinciden en señalar Ballester-Olmos y Rafael Gil.

Piezas en serie

Si bien la coincidencia de los tonos metálicos de todas estas fuentes, según Ballester-Olmos, son claves para intuir que el tono original era el metálico, el investigador valenciano añade que «todas estas fuentes salieron de la misma empresa de fundición, Barbezat & Mâitre de Forges, de Val D'Osne y he podido comprobar los catálogos que había de esta firma en el Archivo Municipal de Valencia y las piezas eran en tono oscuro». Según argumenta, «esta firma tenía unos moldes e iba haciendo figuras de hierro fundido. Tenía una variedad de figuras y se podía encargar personalizando los personajes o elementos, aunque luego muchas de las ciudades prácticamente repetían la composición».

Ballester-Olmos detalla que estas fuentes de hierro resultaban mucho más baratas «que las que antes se encargaban a escultores que las esculpían con exclusividad en mármol» y añade que «en algún momento se debió decidir que resultaría más bonito pintar de blanco las fuentes de la Alameda para darle un tono marmóreo que tenía más prestigio, pero fue un 'quiero y no puedo' porque era un esmalte de clorocaucho».

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