Investigadores de La Fe demuestran que un fármaco para osteoporosis reduce el daño cerebral en ictus

Investigadores de La Fe demuestran que un fármaco para osteoporosis reduce el daño cerebral en ictus

La clave está en los estrógenos que hay en el cerebro en ambos sexos

EFEValencia

Investigadores del Hospital La Fe de Valencia han demostrado que un fármaco indicado para el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica puede reducir el daño cerebral asociado al ictus isquémico cerebral, y que la clave está en los estrógenos que hay en el cerebro en ambos sexos.

La investigación, desarrollada por la Unidad Mixta de Investigación Cerebrovascular (UMIC) del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe y la Universitat de València, ha sido realizada en un modelo de ictus isquémico en rata de laboratorio.

Los resultados del estudio, publicados en la revista Journal of Steroid Biochemistry and Molecular Biology, profundizan en algunos de los mecanismos moleculares que median el efecto beneficioso de bazedoxifeno en el ictus isquémico experimental.

Con este trabajo, los investigadores de la UMIC dan continuidad a su línea de investigación orientada a evaluar el potencial neuroprotector de determinadas moléculas relacionadas con el sistema estrogénico cerebral.

En el caso de bazedoxifeno, se demuestra que el reposicionamiento de fármacos, descubrir nuevas indicaciones para medicamentos diseñados inicialmente con indicaciones diferentes, es un campo con grandes posibilidades en el tratamiento de las enfermedades.

El investigador Joan Salom, firmante del artículo junto a Germán Torregrosa, ha explicado a EFE que tras demostrar que este fármaco reduce el daño cerebral, el paso siguientes sería conseguir implementar un ensayo clínico en humanos.

No obstante, al ser un fármaco que ya está en el mercado para el tratamiento de la osteoporosis postmenopáusica habría que ponerse en contacto con la empresa que tiene la patente para sugerirle la nueva indicación.

Según ha explicado Joan Salom, en las ratas de laboratorio a las que se les ha administrado el bazedoxifeno, el tamaño de la lesión es menor y, con ello, las consecuencias y el deterioro funcional también son menores.

La clave, explica, está en el sistema estrogénico cerebral, ya que las hormonas que en la mujer regulan el ciclo menstrual también están presentes en el cerebro en ambos sexos y regulan la función sexual.

Precisa que aunque también tendría beneficios administrar estradiol, la hormona natural sexual femenina, en el caso del paciente varón suministrarle estrógenos podría tener consecuencias no deseables relacionadas con la regulación sexual.

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), el ictus, que se produce cuando se obstruye o se rompe uno de los vasos que suministra sangre al cerebro, es en España la segunda causa de muerte, primera entre las mujeres.

Afecta cada año en nuestro país a entre 120.000 y 130.000 personas, de las que unas 80.000 fallecen o padecen una discapacidad, según la SEN, que indica que actualmente, más de 300.000 españoles presentan alguna limitación en su capacidad funcional tras haber sufrido un ictus.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de personas sufren un ictus cada año.

Es necesario actuar con rapidez al notar algunos de los síntomas del ictus como la pérdida de fuerza repentina de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo o la pérdida súbita de la visión parcial o total de uno o ambos ojos.

También puede notarse algún trastorno repentino de la sensibilidad o sensación de "acorchamiento u hormigueo" de la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo, o la alteración repentina del habla, dificultad para expresarse y ser entendido por quien nos escucha.

El dolor de cabeza súbito de intensidad inhabitual y sin causa aparente o la sensación de vértigo y desequilibrio si se acompaña de cualquier síntoma anterior, pueden ser también síntomas de sufrir un ictus.

Este es un hallazgo más del grupo de investigación, que en estudios previos ha puesto de manifiesto también la capacidad neuroprotectora de moléculas endógenas tales como el "péptido atrial natriurético".

También de moléculas exógenas tales como determinados "moduladores selectivos de los receptores estrogénicos" naturales, específicamente determinados fitoestrógenos derivados de la soja con un perfil farmacológico más favorable que el del estrógeno natural, 17beta-estradiol.

Fotos

Vídeos