Más de 900 edificios protegidos del Cabanyal necesitan rehabilitación

Una calle del Cabanyal, en una imagen reciente. / irene marsilla
Una calle del Cabanyal, en una imagen reciente. / irene marsilla

El 90% de las construcciones del barrio es anterior a 1960 mientras que un centenar de casas tiene deficiencias serias

P. MORENO VALENCIA.

La situación de los edificios del Cabanyal y el Canyamelar es más seria de lo que parecía más allá de la conocida como zona cero, el callejero afectado por la fallida prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar. En el documento redactado hace apenas un mes denominado 'Avance de criterios estratégicos' por los autores del nuevo plan urbanístico se incluye un mapa con el estado de los edificios protegidos. En total, 934 de ellos necesitan mantenimiento con reformas puntuales o directamente se encuentran en mal estado de conservación. De estos últimos se contabilizan 103 casos.

Una cifra enorme teniendo en cuenta que en toda el área afectada por el plan hay 11.609 viviendas. En el ámbito declarado Bien de Interés Cultural en 1993 hay además 36 solares pendientes de edificación, en una parte del Marítimo donde el 90% procede de construcciones anteriores a 1960.

Son algunas de las cifras puestas sobre la mesa en el debate abierto por la conveniencia de añadir 1.485 nuevas viviendas en el Cabanyal y el Canyamelar, lo que aparece en algunas de las diez unidades de ejecución. Dos tercios de estas edificaciones serán de promoción pública y servirán, según los argumentos esgrimidos por el gobierno municipal, para abaratar el precio del alquiler y ayudar a financiar obras de reurbanización y equipamientos.

Una decisión que ha sido rechazada por la asociación de vecinos y la plataforma Salvem el Cabanyal, al entender que en dos de estas unidades, recayentes a la calle Doctor Lluch, no deben perderse los solares previstos para jardines e instalaciones deportivas. En la primera se ha reservado suelo para 367 viviendas y en la segunda para 139.

Como publicó ayer LAS PROVINCIAS, una cuarta parte de las viviendas de los dos barrios están vacías, por lo que las entidades defienden que se ha de optar por una política de rehabilitación en lugar de añadir nuevas edificaciones. Desde el gobierno municipal se indica que no se tocarán jardines actuales y que las promociones inmobiliarias servirán precisamente para financiar la restauración de las zonas verdes. Sobre la tercera unidad, con 235 viviendas, abarca los solares donde iban a construirse un complejo de piscinas, algo ya descartado.

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