El Consistorio reducirá las terrazas de El Palmar antes del próximo verano

Los hosteleros tendrán que desmontar mesas y sillas en la calle por la noche porque ahora «muchos no lo hacen», según el Ayuntamiento

ÁLEX SERRANO

valencia. Dentro de la campaña de regulación de terrazas de restaurantes, cafeterías y locales de ocio que ha emprendido el Ayuntamiento de Valencia después de repetidas peticiones de la Federación de Asociaciones de Vecinos, la siguiente en la lista es la pedanía de El Palmar. Alejada de Ciutat Vella y Ruzafa, barrios y distritos que ya se han revisado para acabar con la permisividad con la que algunos hosteleros desplegaban sus terrazas en las aceras de ambas zonas, El Palmar es una pedanía que requiere una revisión por parte del Consistorio. En el Ayuntamiento, sin embargo, son conscientes de que El Palmar vive eminentemente del turismo (hay decenas de restaurantes en la localidad, de reducidas dimensiones).

Por ello, la revisión de terrazas se hará antes de verano. Es un proceso que ya se ha llevado a cabo en otros barrios de la ciudad y que implica a inspectores de la concejalía de Espacio Público. Recorren las terrazas y aplican la nueva ordenanza, que pone en relación las mesas que se pueden instalar en el interior de los locales con las que se pueden instalar fuera. Se pretende así evitar situaciones como las que se dan en determinados locales de Ruzafa, donde el bar es mucho más pequeño que la terrazas que tiene en la acera. Además, solicitan a los dueños de los bares que pinten con pintura verde las marcas en el suelo de hasta dónde puede llegar su terraza. Esta revisión ha conseguido que zonas como Ribera o Convento de Santa Clara, con zonas amplísimas ocupadas por mesas y sillas, terminen mucho más libres.

Pero El Palmar requerirá una campaña especial. El concejal de Espacio Público, Carlos Galiana, incidió ya a principios de este año en que se han propuesto «pintar las terrazas de El Palmar y crear una línea de emergencia por la que pueda pasar una ambulancia o los bomberos» porque colapsan las calles, crean caos de tráfico y obligan a los vecinos a hacerlo en lugares prohibidos que les acarrean multas. Los hosteleros tendrán que desmontar las mesas y sillas por la noche, algo que según fuentes municipales muchos no hacen en estos momentos.

Espacio Público quiere crear una vía de emergencia por la que quepan los bomberos Los empresarios de la pedanía han protestado por los controles policiales a la entrada de la localidad

Se encontrará Galiana en El Palmar con la importante resistencia de los hosteleros de la pedanía, que tienen en el turismo su principal vía de ingresos. Ya bajo gobierno del tripartito, el celo de la Policía Local a la entrada de la pedanía ha provocado importantes enfrentamientos, siempre únicamente verbales, entre hosteleros y Consistorio. Ocurrió el 19 de marzo de 2017, cuando la Policía Local controló la entrada a la pedanía, lo que provocó retenciones en los accesos a la localidad. Los hosteleros denunciaron, entonces, que ese exceso de celo, como lo llamaron, provocó que perdieran reservas porque «mucha gente no pudo llegar a tiempo a los restaurantes». Los agentes de la Policía Local únicamente dejaban entrar a El Palmar a los conductores que tuvieran reserva confirmada en un restaurante que dispusiera, asimismo, de aparcamiento privado.

Menos de tres meses después, el tripartito suspendió una reunión convocada en la alcaldía pedánea de El Palmar. A ella iban a acudir hasta cuatro concejales: Consol Castillo (Pedanías), Carlos Galiana (Vía Pública), Sergi Campillo (Albufera), Anaïs Menguzzato (Protección CIudadana) y Giuseppe Grezzi (Movilidad Sostenible). La intención de los ediles era preguntar por la CV-500 y recabar opiniones sobre la nueva ordenanza de ocupación de vía pública. Sin embargo, las protestas de los hosteleros, que no querían obras en la carretera los meses de verano, obligaron al Consistorio a suspender el encuentro.

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