El Consistorio no ha pedido aún permiso para usar cámaras en el Parque Central

Una de las naves que se destinará a equipamiento público, rodeada por el nuevo jardín. / Valencia Parque Central
Una de las naves que se destinará a equipamiento público, rodeada por el nuevo jardín. / Valencia Parque Central

La tramitación del sistema de vigilancia se puede alargar hasta años y la previsión es que el jardín abra al público antes de este verano

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El Parque Central será el primer gran jardín cerrado de Valencia que contará con cámaras de vigilancia al tener al menos 20 dispositivos repartidos por la zona verde próxima a Ruzafa. La previsión es abrirlo al público antes de este verano, aunque el Ayuntamiento no ha empezado todavía la tramitación de los permisos necesarios para utilizar los aparatos de seguridad.

Así lo confirmaron ayer fuentes de la Delegación del Gobierno, organismo que debe tramitar la solicitud aunque no aprobarla. Eso corresponde a una comisión formada por representantes del Tribunal Superior de Justicia, la Fiscalía, la Abogacía del Estado y la secretaría de la delegación. En algunos casos, la tramitación administrativa puede superar un año, como ocurrió con las instaladas en el viejo cauce.

Como publicó ayer LAS PROVINCIAS, el proyecto coordinado por la paisajista Kathryn Gustafson incluirá finalmente una veintena de dispositivos, aunque la sociedad Parque Central, ejecutora de las obras, se limita a realizar la infraestructura. La utilización de las cámaras y los permisos previos corresponden al Ayuntamiento.

Fuentes cercanas a la concejalía de Parques y Jardines indicaron que corresponde a la Policía Local esta tramitación, para recordar que eso fue lo ocurrido en el jardín del Turia, donde varios tramos disponen de cámaras de vigilancia, postes SOS y dispositivos reconocedores de matrículas, en aquellos lugares donde es relativamente sencillo acceder con vehículo. Desde la delegación de Protección Ciudadana no aclararon a qué departamento corresponde la tramitación del permiso.

El paso más complejo es la justificación de las cámaras. Al ser un espacio público, independientemente de que sea una jardín vallado, el procedimiento será el mismo que para instalar dispositivos de videovigilancia en siete monumentos y edificios protegidos de Valencia.

Esto último es la intención del gobierno municipal que todavía no ha formalizado en un documento para entregar a la Delegación del Gobierno. Tres de los inmuebles han sufrido acto de vandalismo (Lonja, torres de Quart y torres de Serranos), mientras que en el resto se planteará que se trata de inmuebles declarados Bien de Interés Cultural. Se trata del Almudín, las Atarazanas, el Museo de la Ciudad y el Palacio de Cervellón, donde también se solicitará, salvo cambios, la autorización para colocar cámaras en las cercanías. La protección patrimonial impide que estén clavadas en las fachadas.

En el caso del Parque Central, la gestión de las cámaras corresponderá al Consistorio, que decidirá entre otras cuestiones sin conecta el sistema de vigilancia a la sala de Emergencias situada en la Central de la Policía Local de la avenida del Cid. Al tratarse de una tecnología similar a las instaladas en el jardín del Turia, se podrán colocar más unidades en ramales que salgan del cableado. Entre otras zonas probables se encuentran las naves ferroviarias que han sido rehabilitadas para equipamientos públicos y que se quedarán fuera de la zona vallada para facilitar un acceso a todas horas.

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