El Consistorio cierra 2017 con superávit de 62,2 millones para deuda e inversiones

El PP critica el aumento de la presión fiscal sobre los vecinos y Ramón Vilar asegura que los impuestos no han crecido desde 2016

S. V.

valencia. El Ayuntamiento informó ayer de que la liquidación del presupuesto de 2017 se ha cerrado con un superávit de 62,2 millones de euros, 21 millones más que en el año anterior y que servirán para pago de deuda e inversiones cuando lo autorice el Gobierno. Así lo anunció ayer el alcalde, Joan Ribó, que destacó que la ejecución presupuestaria ha sido positiva ya que se ha ido incrementando en todos los capítulos. «Pone de manifiesto que la economía municipal funciona bien: tenemos más remanente porque la gestión de ingresos ha funcionado mejor», dijo el alcalde. Ribó se refirió a las acciones impulsadas para incrementar los ingresos en las arcas municipales, como la mejora en la gestión del IAE (Impuesto de Actividades Económicas), «que se efectúa con eficiencia, cumpliendo la legislación vigente»; el control del ICIO (Impuesto sobre Instalaciones, Construcciones y Obras); o la gestión más eficaz de las multas, conveniada con la Generalitat.

El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, insistió en que no han subido los impuestos desde 2016, cuando se subió el IBI a 4.000 locales de alto valor catastral. «Es lógico que al PP le moleste que la gestió económica de este gobierno haya sacado de la quiebra técnica en la que lo dejó el PP hasta el punto de que fue intervenido 'de facto' por el propio ministro Montoro».

Hacía así referencia Vilar a unas declaraciones del portavoz del grupo municipal popular, Eusebio Monzó, que dijo que no era necesario «que Ribó subiera los impuestos como consecuencia de su afán recaudatorio» y dijo que el tripartito ha incrementado «6,8 puntos la presión fiscal que soporta cada valenciano». «El tripartito no es eficaz en su gestión y no ejecuta el presupuesto que tiene encomendado por los valencianos, provocando que las inversiones no lleguen», dijo.

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