El Consistorio avala la permuta de parcelas en la Tabacalera a pesar del rechazo vecinal

A la izquierda, solar vallado en Micer Mascó que pasará a manos del Ayuntamiento. / irene marsilla
A la izquierda, solar vallado en Micer Mascó que pasará a manos del Ayuntamiento. / irene marsilla

Los residentes recogen 1.900 firmas en contra del acuerdo pero Sarrià aduce que la alternativa pasa por desembolsar 45 millones de euros

P. MORENO

valencia. El concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, tuvo que salir ayer al paso de la recogida de firmas de vecinos de la avenida de Francia en contra de la construcción de un edificio de viviendas, así como a las recientes críticas del portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, para defender la permuta que se formalizará con Guadalmedina a cambio de una parcela que recae a la calle Micer Mascó. Los residentes habían sumado al cierre de esta edición 1.911 apoyos.

Sarrià recordó que el pleno aprobó por unanimidad de los grupos el 25 de mayo encargar al Servicio de Planeamiento resolver un problema que suponía un desembolso cercano a los 45 millones de euros en caso de no alcanzar un acuerdo con la empresa afectada. Una sentencia del Supremo declaró ilegal el acuerdo del anterior gobierno.

La idea era recuperar el uso de equipamiento público de la Tabacalera y eliminar la edificabilidad privada de una parcela en Micer Mascó que, a fecha de hoy, se encuentra pendiente de edificación, con una permuta equivalente en valor a los 16.110 metros cuadrados de techo del primer lugar, entre otros elementos del mandato.

Los dos solares que dará el Consistorio servirán para que no se edifiquen pisos junto a la Tabacalera

La solución pasó porque el Consistorio se hará con la propiedad de la parcela de Micer Mascó, donde no se edificará nada, a cambio de sendos solares en Camino Peñarrocha, junto a la calle Río Escalona, y el situado en la esquina de la calle Luis García-Berlanga con la calle 3 de Abril de 1979. En este último lugar es donde ha surgido el rechazo de los residentes, dado que la asociación de vecinos ha iniciado una recogida de firmas en una red social, argumentando que se quedarán sin parte de los jardines previstos.

Sarrià dijo que la operación no supondrá un gasto para las arcas municipales, un objetivo que «todos aprobaron en el pleno, por lo tanto nada de pelotazo urbanístico, aunque lo diga Ciudadanos. Ellos votaron también a favor en el acuerdo». La primera parcela tiene una superficie de 5.900 metros cuadrados y al reducirla para permitir la finca se perderán 1.200 metros cuadrados.

«Dadas las condiciones exigidas por Educación para sus colegios, que requieren de condiciones de forma regulares, esta parcela recalificada, por su propia forma triangular, no es utilizable para esa finalidad», aseguró el edil, quien precisó que la recalificación permitirá cederla en condiciones a la Generalitat.

En el segundo caso, la parcela llega a 9.200 metros cuadrados. La modificación prevé recalificar 1.700 metros cuadrados, que pasarán de zonas verdes a residencial. «El vecindario seguirá disfrutando de un jardín de 7.400 metros cuadrados en un área de la ciudad que, además, está por encima de los estándares dotacionales», comentó el concejal.

Los vecinos, por el contrario, indican que «decimos sí a respetar el Plan General para nuestro barrio y no a la recalificación de terrenos de todos para la especulación inmobiliaria y beneficio de una empresa». El delegado de Desarrollo Urbano dijo sobre esto que «el colegio se podrá hacer y también los jardines, no se pierde nada y la otra solución habría supuesto pagar 45 millones».

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