El Consell se olvida de la nueva ley educativa anunciada en 2015

El conseller Vicent Marzà, durante la presentación del proceso participativo de la futura ley./D. Torres
El conseller Vicent Marzà, durante la presentación del proceso participativo de la futura ley. / D. Torres

La fase de recogida de propuestas terminó el pasado verano y la idea era que antes de finalizar el año se conociera el primer borrador

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La Ley Integral Valenciana de Educación (Live) sigue sin salir del cajón pese a ser una de las medidas estrella del Gobierno Valenciano. Propuesta destacada del pacto del Botánico de junio de 2015, ya no apareció en la renovación del acuerdo, ni tampoco figura como prioridad inmediata según se desprende del resumen del Seminario de Invierno celebrado a finales de enero, que sintetiza la hoja de ruta de las diferentes consellerias para los próximos meses.

Poco se sabe de la normativa, más allá de que servirá para sentar las bases del sistema educativo, pretende fijar una financiación mínima para dar estabilidad y evitar la dispersión de la regulación actual a través de centenares de decretos, órdenes, resoluciones e instrucciones. También se puede intuir, por descarte, que no se centrará en la cuestión lingüística, que ya está blindada a través de otra ley recientemente aprobada. De hecho, los esfuerzos de la administración y de los partidos del Botánico se han centrado en esta norma para garantizar la aplicación de su modelo tras los varapalos judiciales, lo que ha provocado que la ley integral se haya ido retrasando respecto a las previsiones.

El único avance que trascendió tiene que ver con el proceso de participación iniciado el pasado junio, en pleno vendaval educativo. Con el decreto plurilingüe suspendido y con el ruido de fondo de la manifestación más multitudinaria contra las políticas del Consell por parte de la escuela concertada, se organizó un acto público con casi todos los actores de la enseñanza en el que se invitó a docentes, directores y familias a hacer aportaciones con el objetivo de buscar el mayor consenso posible. Se elaboraron cuestionarios que se pudieron responder a través de internet hasta finales de julio, se organizaron encuentros con diferentes organizaciones representativas y se programaron reuniones comarcales para debatir propuestas.

«La conselleria no tuvo en cuenta al alumnado, que ha impulsado un proceso de participación propio»

En relación a los cuestionarios, llamaba la atención que el dirigido a los padres preguntaba por varias medidas impulsadas por el departamento que difícilmente se podían valorar de manera negativa: reducción de la espera para las sustituciones de profesorado, aumento de plantilla o bajada de ratios fueron algunas. Lógicamente las que más polémica han suscitado a lo largo de la legislatura, como el decreto plurilingüe, no aparecían salvo que las introdujera el usuario.

Según se dijo entonces, este proceso participativo culminaría a finales de 2017 con un borrador de ley que se elevaría a Les Corts, algo que hasta ayer no había sucedido. Tampoco se sabe si será propuesto por el Consell o por los partidos del Botánico, como con el plurilingüismo.

Cabe recordar que la ley que regula el modelo lingüístico fue anunciada en septiembre, tres meses después de abrirse el proceso participativo, y ha tenido prioridad absoluta para que pudiera aplicarse ya el curso que viene. Esta tramitación ha servido para mostrar el abismo que separa al tripartito de la oposición, especialmente en cuestiones educativas, de ahí que la idea de elaborar una ley valenciana con el máximo consenso parezca utópica.

Coordinadora d'Estudiants

Por otro lado, el proceso consultivo dejó fuera a los representantes del alumnado, que no tuvieron opción de rellenar cuestionarios como los otros colectivos citados, por lo que han ideado su propio procedimiento de participación. Tal y como explican desde la Coordinadora Valenciana d'Estudiants (Covaes) gracias a un programa europeo consiguieron financiación para recoger propuestas en los centros y ponerlas en común. El fin de semana se organizó una jornada sobre el proyecto, con la participación de expertos, y la idea es trasladar las conclusiones a la conselleria entre marzo y abril.

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