Los conductores siguen huyendo del centro y crece la circulación de bicicletas

La calle Colón registra un descenso acusado tras estrecharse la calzada mientras se incrementa en las grandes vías

P. M. VALENCIA.

El aumento del tráfico en todos los accesos de Valencia tiene su reverso en lo que sucede en el centro. La referencia clásica es la calle Colón, con una bajada sustancial del tráfico de vehículos respecto a lo ocurrido en octubre de 2016. En algunos tramos el descenso llega a ser de 5.000 vehículos diarios, lo que se explica por la calzada más estrecha tras la construcción del anillo ciclista.

Buena parte de los conductores buscan alternativa en las grandes vías, donde se nota una subida. En el túnel de Germanías, por ejemplo, se pasa de 51.179 a 54.546 vehículos diarios, una proporción similar a lo que ocurre en el resto de la Gran Vía Marqués del Turia y la Gran Vía Fernando el Católico.

El concejal del grupo Ciudadanos Narciso Estellés ya ha pedido varias veces que el Ayuntamiento incorpore en sus estudios el concepto de densidad del tráfico además de la intensidad, al indicar con esto que los atascos en la ronda interior (Colón, Guillem de Castro, Blanquerías, etc.) no han disminuido pese a la bajada de vehículos.

En cuanto a los datos de intensidad de tráfico de bicicletas, los datos de octubre arrojan una clara subida respecto a septiembre. El anillo ciclista, abierto en marzo de este año, ha sumado en el cruce con la calle Ruzafa una media de 3.345 bicis diarias, lo que supone uno de los mejores o incluso el resultado más alto desde que se inauguró esta infraestructura, símbolo del nuevo modelo de tráfico propugnado por el gobierno municipal.

El aumento es más notable al compararlo con marzo, cuando tardó unos días en entrar en carga. Entonces en el mismo punto de medición se registró el paso de 2.367 ciclistas diarios, lo que refleja la evolución del itinerario.

Otro asunto son las obras pendientes de rutas radiales. La obra que debe concluir el carril bici desde Tres Forques hasta la plaza de San Agustín sigue paralizada, aunque ya se ha resuelto el contrato con la empresa que renunció a finalizarlo. En la calle San Vicente se trasladaron las paradas de la EMT, aunque siguen las barreras de plástico a la espera de la señalización definitiva y la apertura al tráfico.

También se registra un incremento en el puente de las Artes y el puente de San José, este último peatonalizado el pasado verano y donde también se ha previsto la rehabilitación del monumento.

Fotos

Vídeos