El comercio del centro se rinde al gusto de los turistas

Yohanna García. Relaciones públicas del restaurante López Puerto.
Yohanna García. Relaciones públicas del restaurante López Puerto. / irene marsilla

Las tiendas ofrecen charcutería y fruta para llevar, helados, caramelos, souvenirs con sabor valenciano y bicis de alquiler

LOLA SORIANOÁLEX SERRANO VALENCIA.

En el Mercado Central, Teresa García y Benito López reconocen que en verano venden el 80% a los turistas. Esta charcutería de la lonja más importante de la ciudad se ha adaptado a los nuevos tiempos y, sobre todo, a los nuevos públicos y vende vasos de jamón y queso que se venden «como churros», como reconocen los propietarios de la parada. Como ellos, cientos de empresarios se han tenido que adaptar al turismo que llega en masa y que permitió registrar, durante el primer semestre de 2017, una cifra de más de dos millones de pernoctaciones en la ciudad.

Estos datos han afectado al día a día de las zonas más turísticas de Valencia. En prácticamente todo. Los locales permanecen abiertos a mediodía, los camareros hablan varios idiomas (parte del mérito lo tienen tanto la Federación de Empresarios Hosteleros de Valencia como la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, que organizan cursos de idiomas) y en casi todas partes se vende horchata. Pero si los comercios tradicionales se han adaptado a un público que dice más «please» que «por favor», también han nacido negocios que buscan atraer a los turistas extranjeros.

CIFRAS

de los turistas son, según los comerciantes, italianos
También ha subido la cifra de visitantes belgas, suizos y holandeses.
7,7%.
Ese es el porcentaje medio de incremento del precio de los hoteles en Valencia.
nuevas conexiones ha incorporado el aeropuerto de Manises
El tráfico aéreo ha crecido un 15,40% hasta alcanzar la cifra de 1.489.630 pasajeros.

Un paseo por el centro para conocer la generación 2.0 de comercios y su relación con el turismo empieza por la plaza del Ayuntamiento. Allí se encuentra, en el número 3, el hostal Venecia, en un edificio que ha albergado hoteles desde 1933. Ahora es un hostal especializado en público extranjero. Así lo asegura la gerente, Esther Grau, que indica que el 60% de su público proviene de fuera de España. «Y la mitad, son italianos», comenta. Según datos de la Fundación Turismo Valencia, los mercados que más crecen son el belga, ruso, suizo y holandés, con incrementos del 26,4%, 115,0%, 22,8% y 15.4%, respectivamente. El principal mercado sigue siendo el italiano, que ha registrado un incremento del 10,1% de las pernoctaciones.

Reconversión

En el número 14 los empleados de 'Souvenirs Valencia' reciben a diario a los turistas con una gran alfombra roja, para que se sientan importantes mientras realizan sus compras. Años atrás en este establecimiento había un quiosco, luego lo combinaron con objetos de recuerdo y hoy por hoy se dedican en cuerpo y alma a los turistas. Buena prueba de ello es que abren todos los días, los domingos, en Nochebuena y hasta en Año Nuevo.

Los imanes con paellas y monumentos de Valencia y los llaveros son los regalos estrella, aunque las tazas, camisetas y palos 'selfies' también son demandados, comentan los empleados Carmen Sanchis y Óscar Merino. A pocos pasos de distancia, la tienda 'La cure gourmande', una franquicia donde hacen las delicias de los golosos, ofrece mil posibilidades de degustar galletas, chocolates o llevarse cajas decorativas. En ambos casos los turistas italianos son los que más les visitan (suponen el 40%), seguidos por alemanes, rusos, chinos y franceses.

Sin abandonar la plaza del Ayuntamiento, sorprende una tienda que acabe de cumplir un mes. Donde antes abría las puertas un banco, ahora se encuentra una firma que se anuncia como 'Alpargatus. Pasos artesanales'. Los propietarios, dos emprendedores valencianos y uno madrileño, demuestran que las alpargatas de toda la vida pueden combinarse con telas de miles colores para resultar muy atractivas. «En otros países no las encuentran y vienen muchos turistas a comprarlas», indica Sergio Rubio, encargado. Las camisetas, complementos y souvenirs complementan la oferta. Entre las empleadas hay incluso una joven ucraniana que atiende a los clientes en inglés, ruso o italiano.

El recorrido sigue después por la calle San Vicente y la avenida María Cristina. Es el corazón del turismo en la ciudad. La peatonalización blanda de la plaza del Mercado ha permitido pacificar el tránsito y dejársela en bandeja a miles de turistas que cada día visitan los locales del barrio del Mercat. Viendo esta potencial clientela, Agustín Sánchez se ha lanzado en septiembre a abrir un restaurante López Puerto, especializado en embutidos. Ristras de jamones se ven desde la calle y la carta está tanto en español como en otros idiomas como inglés, francés o alemán. «El jamón se puso muy de moda. El turismo ha tenido mucho que ver y Valencia está en auge, ya desde la Copa del América o el Gran Premio de Europa de Fórmula 1. El público es más internacional que nunca», explica Sánchez.

Pero el verdadero epicentro del paseo para cientos de miles de visitantes es el duopolio formado por el Mercado Central y la Lonja de la Seda. Es en el primero de estos enclaves donde más y con más rapidez se han adaptado a los nuevos públicos. En la práctica totalidad de las paradas se pueden encontrar recipientes para llevar donde los tenderos han colocado sus productos: embutidos, sí, pero también frutos secos, batidos o frutas. Es el caso de Frutas Ros, donde Salva Ros explica que han tenido que poner «lo que la gente pide». Venden pequeños vasos con fruta recién cortada o batidos. «En verano sobre todo el porcentaje de turistas es altísimo», indica Ros. Incluso en el mercado quienes nunca habían hablado una palabra de inglés lo chapurrean ahora con la suficiencia necesaria como para entenderse con los visitantes extranjeros.

En la plaza de la Reina, cruce con Comedias, se encuentra 'Oh! Valencia'. Es una tienda donde han personalizado los souvenirs para que tengan imágenes de la terreta. No hay trajes de sevillanas ni zapatos para taconear. «Lo hemos enfocado a productos valencianos. Diseñamos camisetas con lemas muy nuestros, hay capazos, abanicos zapatillas y este invierno vamos a diseñar bolsos», comenta Lourdes García-Guzmán. Lleva adelante el proyecto junto con su madre y hermana, «y aunque nos dedicamos al negocio de los apartamentos turísticos, queríamos abrir más mercados». Llevan abiertos desde Fallas y van viento en popa. «Vienen muchos turistas y para la temporada menos turística haremos productos que enganchen a los valencianos», añade.

En la calle Bolsería, zona de paso obligado entre el Mercado Central y el Carmen la firma Touristing alquila decenas de bicicletas y motos a los que quieren conocer la ciudad a dos ruedas. Los turistas italianos, holandeses, alemanes y franceses copan la demanda.

Y a los pies del Miguelete, los amantes de los helados tienen una cita con 'Véneta'. Los dueños son un matrimonio italiano y tras tener éxito en Puerto de Sagunto, desembarcaron hace dos años en Valencia. El sabor de galleta, que ganó el primer premio al mejor helado de España triunfa siempre entre los extranjeros que les visitan.

Todos estos negocios crecen al calor de un turismo que no deja de aumentar año tras año. Según los datos facilitados por la Fundación Turismo Valencia, el precio medio de los hoteles ha incrementado un 7,7%. El dato de empleo en hoteles y apartamentos, asimismo, ha incrementado un 4,9% y un 4,8%, respectivamente. El tráfico en el aeropuerto de Manises crece un 15,40%, hasta alcanzar casi 1.489.630 pasajeros. El tráfico nacional asciende un 16,8%, cifra que supone 434.044 pasajeros, y el internacional un 14,8% más, 1.055.586 pasajeros. Este verano, el aeropuerto de Valencia ha contado con 23 nuevas conexiones.

millones de pernoctaciones ha registrado Valencia en el primer semestre del año.

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