Catorce entidades piden a Ribó que acabe con la confusión de proyectos para el centro

La plaza del Ayuntamiento, vista desde el Ateneo Mercantil. / Irene Marsilla

Vecinos, hosteleros, comerciantes y transportistas se reunirán con el alcalde y cinco ediles para recibir datos de las obras y solicitar más coordinación

PACO MORENO valencia.
Viernes, 8 diciembre 2017, 01:47

El próximo 11 de enero se celebrará en el Ayuntamiento de Valencia una reunión que podría calificarse de inédita. Catorce asociaciones de vecinos, hosteleros, comerciantes y transportistas han pedido un encuentro con el alcalde Joan Ribó y cinco concejales de gobierno (podrían acudir más), con el propósito de pactar una serie de criterios sobre el tráfico y el urbanismo del centro histórico, alarmados por el «descontrol y falta de coordinación» de los dos últimos años.

La iniciativa ya ha sido entregada al Consistorio y llegado a algunas de las concejalías afectadas. La idea es acabar con la «descoordinación actual, tanto entre las concejalías como la que sufren las asociaciones», indicaron el lunes fuentes conocedoras del encuentro, quienes subrayaron que la petición se produjo tras el último enfrentamiento entre Compromís y el Partido Socialista, en esta ocasión a cuenta de la «peatonalización blanda» de una parte de la plaza del Ayuntamiento, como la calificó el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, criticado poco después por el edil de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, y la portavoz municipal del PSPV, Sandra Gómez, quien abogó por una reurbanización integral sin recurrir a las «macetas».

Después de eso, los solicitantes señalan que son «muchas y poco específicas las informaciones que recibimos respecto a esta nueva urbanización. El acceso al centro cada vez es mas complicado tanto para los vecinos de la zona como para los centros de formación, clientes y proveedores de hostelería, comercios y mercados», añaden.

La crisis abierta en el tripartito por la plaza del Ayuntamiento provocó la petición

Grezzi realizó el anuncio al hilo de la reforma integral de la plaza de la Reina, que obligará a cortar al tráfico el último tramo de la calle de la Paz. Este asunto ya provocó una agria polémica al insistir en la imposibilidad de que por la calle San Vicente pase cualquier tipo de tráfico, lo contrario del compromiso adquirido con el Mercado Central, según desvelaron los vendedores. Es sólo un ejemplo de la «descoordinación» detectada por entidades como la Federación de Hostelería, la Unión de Consumidores, la Federación de Vecinos o la Confederación Valenciana del Comercio, entre otras, junto a entidades vecinales del barrio y hasta los transportistas.

La petición al alcalde Ribó fue entregada hace semanas aunque la cita se ha demorado al 11 de enero por la imposibilidad de cuadrar agendas de las concejalías. Las 14 entidades plantean que acudan también responsables de Movilidad, Comercio, Mercados, Policía Local y Desarrollo Urbano, así como el gerente de la EMT. Precisamente la empresa municipal lleva tiempo anunciando una remodelación de líneas de autobuses en el centro de la que no sabe nada de manera definitiva, salvo lo que se ha ido filtrando los últimos meses como que habrá macroparadas de transbordo en la plaza de Tetuán y la plaza Porta de la Mar, junto al desvío o fusión de una quincena de líneas en busca de más frecuencia de paso de los buses.

La única referencia que tienen las asociaciones de los planes del Ayuntamiento para el centro en estas cuestiones es el Plan de Movilidad de 2013, donde se indica que cada una de las iniciativas municipales debe someterse a análisis y debate para integrar los «múltiples intereses ciudadanos».

El propósito general de las entidades es facilitar la peatonalización y el transporte público en Ciutat Vella, aunque las mismas fuentes subrayan que «sin buenas alternativas precisas y consensuadas, consideran un perjuicio muchas de las cosas que se están haciendo».

Jesús Signes

La descoordinación se produce tanto entre las concejalías del tripartito como con las asociaciones afectadas, donde otro desencuentro producido los últimos meses fue por la prohibición del estacionamiento nocturno en el carril bus, lo que ha producido pérdidas al sector de la hostelería.

La portavoz del gobierno municipal y del grupo socialista, Sandra Gómez, anunció durante la negociación del presupuesto de 2018 que el próximo año debía ser el de las plazas y jardines del centro histórico. La realidad es que salvo la plaza de la Reina, con obras previstas a partir de abril y un proyecto aún sin entregar, el resto se reduce a proyectos con inversiones modestas.

Es el caso de la plaza de San Agustín y la propia plaza del Ayuntamiento, que en los presupuestos participativos se llevarán 450.000 euros, en el caso de que salga adelante en la votación vecinal que acabará el día 15. La remodelación de la plaza de Brujas y el entorno de la Lonja está en una fase inicial, a falta de elegir una de las propuestas que pasaron el corte del jurado nombrado por la Conselleria de Obras Públicas.

Más adelantada se encuentra el concurso para finalizar el aparcamiento de Brujas, aunque después habrá que contar con un largo plazo de ejecución de las obras, lo que convierte prácticamente en imposible que la plaza esté lista antes del final del mandato en 2019.

El propósito de las entidades es que el Consistorio defina un calendario para estas intervenciones, de manera que puedan tenerlo en cuenta para sus negocios. La última intervención de calado ha sido en la calle San Vicente Mártir, entre la plaza de San Agustín y la calle Periodista Azzati. La coordinación con los comerciantes ha sido la adecuada, dado que se programaron las obras para que afectaran lo menos posible a las ventas de las tiendas. «Ese es el ejemplo que quieren poner las entidades en la reunión con la alcaldía, que se extienda a todas las concejalías», finalizaron.

Más proyectos del Ayuntamiento

Secciones
Servicios