Las magas republicanas, entre aplausos, protestas y atascos

Las magas republicanas, entre aplausos, protestas y atascos

El desfile se dilata hasta tres horas pese al escaso número de participantes y agrava las retenciones en las calles del centro

EFE y PACO MORENOValencia

La cabalgata de las magas republicanas organizada por la Sociedad Coral el Micalet cumplió ayer el guión previsto, al tomar las calles del centro durante tres horas con cortes de tráfico que agravaron las retenciones en la primera jornada de rebajas, promover una loa a la II República entre el público afín y generar un intento de boicot por parte de un grupo de personas en el inicio del recorrido y al final durante los parlamentos, donde se contó con la presencia como anfitrión del alcalde de ValenciaJoan Ribó, al igual que en los dos años anteriores.

Sobre las once y media de la mañana salió la primera batucada de la calle de la Paz, un grupo pequeño de participantes. Habían recorrido la mitad de esta vía y todavía no se había puesto en formación la segunda comitiva, lo que ya ofrecía una pista de lo que se avecinaba: un recorrido lento, lentísimo, donde para llegar a la plaza del Ayuntamiento a través de la calle San Vicente, la cabalgata tardó tres horas.

Las magas de enero iban en un coche de caballos descubierto, tirando confeti y fotografiándose con todos los que se acercaban. «Pau i cultura» era el lema de la llamada Fiesta de la Infancia, que recrea un desfile celebrado en 1937 en Valencia, cuando en plena Guerra Civil se sustituyó la cabalgata de los Reyes Magos por otra que sirvió como homenaje a la Unión Soviética y aclamación de las ideas comunistas.

Eso no se vio ayer y los únicos signos republicanos fueron una comparsa que utilizaba en sus disfraces los colores de la tricolor, además de los gritos espontáneos de asistentes a favor de la República y, en menor medida, la independencia de los Países Catalanes.

Los opositores al evento, calificados como grupos de ultraderecha por Compromís este viernes, se concentraron sobre todo en la plaza del Ayuntamiento, enfrente del balcón, en un intento de boicot de los discursos y las actuaciones musicales, donde el más aplaudido fue Pep el Butifarra. «Somos valencianos, nunca catalanes» o «España unida jamás será vencida» salían de los opositores, sin incidentes salvo alguna identificación preventiva por parte de la Policía Nacional, que controló todo el recorrido.

El Consistorio tilda el evento de acto religioso

«Motivo: Eventos religiosos». Esa fue la explicación que ofreció el Ayuntamiento a la hora de colocar las placas de estacionamiento prohibido a lo largo del recorrido. El argumento incluido en el cartel habitual en este tipo de actos añadía una verdadera contradicción, dado que la cabalgata de las Magas de Enero se planteó desde el primer año como un acto sin ningún matiz religioso y basado en la igualdad, la fraternidad y la libertad. Fuentes próximas a la concejalía de Protección Ciudadana indicaron que se trató de un error involuntario al coger la plantilla de la cabalgata de Reyes Magos y no suprimir la línea que desde media mañana sirvió en las redes sociales y grupos de whatsapp para debatir acerca de si la colocación del «evento religioso» en el cartel se debía a que las afecciones del tráfico no podían justificarse de otro modo.

La jornada también vivió algunas reacciones políticas, como la del portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, quien indicó que «por tercer año consecutivo, Ribó ha convertido la cabalgata de las magas republicanas en un acto institucional, recibiéndolas en el balcón del Ayuntamiento, que recordemos es la casa de todos los valencianos. Las magas es una festividad sin tradición en nuestra ciudad, que sólo se realizó una vez en 1937, y que Ribó esta intentando ‘meter con calzador’, cuando hay muchas fiestas muy arraigadas a las que el alcalde no manifiesta su apoyo».

El concejal del grupo popular Félix Crespo señaló por su parte que «el alcalde que no autorizó la marcha solidaria para el acto de entrega de juguetes a niños enfermos de cáncer, no ha dudado en autorizar la cabalgata el primer día de rebajas y cortando las vías más céntricas y comerciales».Fuentes populares indicaron que el apoyo del gobierno tripartito a la cabalgata republicana «ha sido total, como constata el refuerzo de la Policía Local o hasta la colocación de las vallas».

Fotos

Vídeos