Los barrios del sur de la ciudad exigen medidas contra el ruido de los aviones

Un F18 como los que sobrevolaron la ciudad. / efe
Un F18 como los que sobrevolaron la ciudad. / efe

El paso de dos cazas que provenían de Zaragoza reaviva el debate sobre las molestias derivadas de los aterrizajes en el aeropuerto de Manises

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Los barrios del sur de la ciudad insistieron ayer en una vieja reivindicación que no por antigua ha sido olvidada en Valencia: las molestias derivadas del ruido que provocan los aviones que aterrizan constantemente en el aeropuerto de Manises. Fue el vuelo rasante de dos cazas en la noche del miércoles lo que volvió a poner sobre la palestra estas protestas vecinales, que parecían obviadas en un maremágnum de quejas sobre limpieza, tráfico o transporte público, problemas que suelen ser mucho más comentados en los barrios de la ciudad.

El presidente de la Asociación de Vecinos de la Fuensanta, Ángel Moreno, desveló ayer que el 10 de julio llevará la cuestión a la Junta Municipal de Abastos. «Están pasando los aviones por encima de las casas. Lo habían desviado por el mar y ahora empiezan a pasar otra vez por aquí encima», indicó Moreno, que insistió en que por la noche «es imposible conciliar el sueño. Se les oye toda la noche. A partir del 20-21 de junio pasan cada tres o cuatro minutos». Además, el día 21 de junio verá el dirigente vecinal a la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, e intentará hablar con ella.

Las molestias se dejan notar en otros barrios, como Patraix y San Marcelino. El secretario de la Asociación de Vecinos de San Marcelino, Lluís Vallés, admitió que los aviones se notan mucho más en verano y propone que la entrada al aeropuerto se haga «por el nuevo cauce del Turia». Por su parte, Toni Plà, presidente de la Asociación de Vecinos de Patraix, calificó de «desastre» las negociaciones con el Consistorio. «Pasan, nosotros escribimos y no contestan. Ayer (por el miércoles) mismo pasaron cazas y un montón de aviones», lamentó el dirigente vecinal. También desde el cercano San Isidro protestan. El presidente de la asociación de vecinos del barrio, José Luis Ceballos, confirmó que al estar en zona de paso de varias rutas sí sufren los inconvenientes. «Hay veces en que vuelan muy bajos y son los que molestan», dijo ayer.

La asociación vecinal de Patraix critica que el Consistorio no dé respuesta a sus peticiones

Fuentes de la regidoría de Medio Ambiente explicaron ayer a LAS PROVINCIAS que hay «avances» en la dirección de crear un nuevo mapa en el que la huella acústica, publicada en febrero de este año, cubra parte de los barrios del sur de la ciudad para así poder pagar la insonorización de los edificios más afectados por el ruido de los aviones. «Ha habido reuniones con el ministerio», confirman las mismas fuentes. Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) acometerá obras de insonorización por un máximo de 3,34 millones de euros en un total de 612 viviendas que se encuentran incluidas en el ámbito de actuación del Plan de Aislamiento Acústico del aeropuerto de Valencia-Manises.

Aproximación al aeródromo

Precisamente fue una misión de aproximación al aeropuerto de Manises lo que asustó a los vecinos del sur de la ciudad el miércoles por la noche. Fuentes oficiales del Ejército del Aire así lo confirmaron ayer. Las mismas fuentes añadieron que se trataron de dos F18 de Ala 15 del Ejército del Aire.

Este tipo de misiones, según el Ministerio de Defensa, son habituales. En este caso, era de adiestramiento e incluía, como suelen ocurrir, la aproximación a un aeropuerto, el de Manises. Se trata de una maniobra en la que los aparatos se acercan al aeródromo pero sin llegar a tomar tierra. Las mismas fuentes confirmaron, además, que el vuelo no tiene nada que ver con la avioneta desaparecida ayer en las Baleares, porque el Ejército del Aire preparó un dispositivo con un helicóptero y un avión de hélices con visión nocturna que salieron de Albacete y no se acercaron a Valencia.

Fotos

Vídeos