Al barrio del Carmen no le cabe un grafiti

Una de las calles del Carmen repletas de pintadas, esta semana. / LP

La coordinadora vecinal estalla contra la acumulación de pintadas en el barrio y reclama más sanciones municipales

P. MORENO VALENCIA.

Ya no pueden más. Los vecinos del barrio del Carmen están más que hartos con la saturación de pintadas y carteles que ensucian sus fachadas. La gota que ha colmado su paciencia ha sido una pegada general de cartelería con motivo de una exposición artística, aunque esto es lo de menos, la anécdota. Lo relevante es la cantidad de años que llevan aguantando esta situación.

La Coordinadora Vecinal de Ciutat Vella llegó a hacer un comunicado para criticar que se haya hecho una «pegada de carteles por el barrio del Carmen contribuyendo aún más a la degradación: pintada sobre pintada, cartel sobre cartel, incluso en paredes de fincas habitadas».

Los vecinos consideran que la actuación del Ayuntamiento es «muy blanda» y ponen como ejemplo el entorno de la muralla musulmana. Calles como Mare Vella, Ángel Custodio y la plaza Beneyto y Coll, entre otros lugares, atesoran una enorme cantidad de pintadas, a lo que se suman los habituales restos de botellón y rastros de orines que salen desde los rincones.

Las mismas fuentes citan como ejemplo las pintadas de un edificio a medio rehabilitar en la calle Mare Vella. «No han terminado los albañiles y ya está todo sucio», señalan sobre un proyecto que los residentes señalan como un futuro hotel. «Otro edificio cercano también lo van a rehabilitar para uso turístico».

La saturación de la oferta turística es algo con lo que tampoco están de acuerdo los residentes, al entender que provoca la huida de vecinos y del comercio tradicional, aunque en la zona citada prácticamente no queda ninguno y sólo está abierta una tienda de alquiler de bicicletas y un bar clásico.

La coordinadora recuerda el fracaso de la ampliación del IVAM, maquillado con un solar donde se realizan algunas actividades, incluso se han colocado algunas esculturas. «Ya tenemos la experiencia del IVAM, que con su gran proyecto expropió a decenas de familias, derribó edificios, cerró comercios de proximidad y ahora ha creado un magnífico solar».

La entidad señala que quieren una «Ciutat Vella viva, es el centro histórico de la ciudad e imagen de la misma. Queremos una ciudad para vivir y no para especular. Bienvenida sea toda acción, incluso las artísticas, pero siempre para contribuir y favorecer la vida de los vecinos».

En una visita por el barrio con responsables de la concejalía de Desarrollo Urbano, los vecinos pidieron que el Ayuntamiento actuara de alguna manera. «Nos dijeron que al tratarse de propiedades privadas no podían hacer nada», indicaron.

La zona de la muralla musulmana se benefició de una reurbanización integral hace unos años, aunque el efecto no ha sido el deseado por el retraso en las dotaciones públicas y y un jardín previsto en la parte trasera de la plaza del Ángel, junto al lienzo de fortificación más grande que se conserva.

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