El Ayuntamiento de Valencia tala medio millar de árboles en Ruzafa, Quatre Carreres y en pedanías

Josefa García ante los árboles que se ven desde su ventana. /J.Monzó
Josefa García ante los árboles que se ven desde su ventana. / J.Monzó

El grupo popular denuncia que la actuación se ha realizado en año y medio y sin comunicarles los motivos de los abatimientos

Lola Soriano
LOLA SORIANO

La concejalía de Medio Ambiente ha talado medio millar de árboles en los distritos de Ruzafa, Quatre Carreres y en las pedanías que conforman Poblats Al Sud. Según denuncia la concejal del grupo popular Lourdes Bernal, estos abatimientos se han efectuado en un periodo de tiempo de año y medio, «concretamente desde enero de 2016 hasta el pasado mes. Es, sin lugar a dudas, una cifra que nos parece escandalosa y que pensamos que no tiene justificación alguna».

La cifra total de árboles que se han eliminado de las calles de estos distritos son concretamente 524, tal como figura en el escrito de respuesta a la pregunta formulada por el grupo popular en la junta de distrito de Ruzafa de este mismo mes.

En la respuesta ofrecida por el gobierno municipal, se detalla que en la zona del Ensanche se han abatido 75 árboles. En el caso de Quatre Carreres la cantidad es mucho mayor, ya que alcanza los 349 ejemplares y en el distrito 19, correspondiente a las pedanías de Poblats al Sud la cifra también es relevante porque alcanza un centenar de árboles eliminados de la vía pública.

En el Ensanche se han talado 75 árboles mientras que en Quatre Carreres349 ejemplares

La concejal del grupo popular no duda en afirmar que «es una auténtica barbaridad talar 500 árboles en año y medio de gestión. El nuevo equipo presume de ser ecologista y están haciendo un auténtico arboricidio», opinó.

Bernal detalla que, en un principio, recibieron la llamada de vecinos de la calle Cirilo Amorós «que nos alertaron que habían talado casi todos los árboles de las aceras sin que nadie les explicara el por qué. Fue entonces cuando decidimos preguntar en la junta de Ruzafa cuántos ejemplares se habían abatido en estos distritos y no podíamos ni creer la cantidad tan abultada de ejemplares que han desaparecido».

De hecho, en la calle Cirilo Amorós son doce los árboles que se han talado recientemente, pero por ejemplo, en Hermanos Maristas la cifra alcanza los 17 casos. En la calle Castillo de Corbera se han abatido doce ejemplares; en Duque de Calabria siete; en la avenida de la Plata ocho; en Profesor López Piñero siete; en Pedro Aleixandre cinco y en Jacinto Benavente siete.

Si bien en la contestación ofrecida por el gobierno municipal justifican que a nivel general, cuando se producen talas, es porque detectar árboles secos, con riesgo de caída o en fase de regresión, la concejal Lourdes Bernal lamenta que no le hayan explicado «los motivos concretos en estos distritos. No se ha realizado informe técnico que avale el abatimiento. Nos han contestado que no es preceptivo, pero hay que tener en cuenta que los árboles tienen una protección genérica por la normas de Granada».

También critica que «no se ha informado a los vecinos. Nos han contestado que si es tala programada sí avisan, pero hemos preguntado a los distintos colectivos vecinales y nos han confirmado que eso no ha sido así». Bernal recordó que en Ruzafa, «cuando se pusieron nuevos árboles, el PP propuso a los vecinos que eligieran ellos las especies».

«No puedo abrir las ventanas»

«Yo antes veía el reloj de la estación del Norte. Ahora no puedo con los árboles», relata Josefa San Antonio Félix, una mujer de 82 años residente en la calle San Vicente Mártir.

Los valencianos de esta calle no paran de quejarse por la falta de poda desde hace más de dos años. Como consecuencia, los árboles crecen sin medida e insectos como el mosquito tigre, abejas o ratas llegan a alcanzar hasta el segundo piso de las viviendas. «El año pasado me pico un mosquito tigre y tuve que ir a Urgencias» asegura Josefa, quien lleva desde el 1956 viviendo en frente de la estación Joaquín Sorolla. «La salud de los ciudadanos está en peligro», relata la vecina, ya que no pueden abrir las ventanas de su casa, a pesar del calor, por si entran bichos. Su hogar mide unos 70 metros y paga una contribución de alrededor de 300 euros al año. El Ayuntamiento, según cuenta la vecina, considera que «esa calle es de primera, de hecho pagamos como si lo fuera, pero podemos decir que es de cuarta división».

Tras varios meses quejándose, incluso hasta a la policía, están «desesperados» y buscan responsabilidades. «Me dijeron que este mismo problema, lo tenía un chico que terminó podando el árbol con sus manos», relata Josefa. Y es que en su edificio, los árboles con ramas gruesas no paran de subir por la fachada, lo que provoca que los residentes del primer y segundo piso solo vean hojas por sus ventanas.

Por su parte, la Concejalía de Medio Ambiente certifica que los ejemplares ficus de la calle San Vicente Mártir llevan sin podarse desde junio de 2015. Fuentes municipales aseguran que la ubicación de los ficus es «inadecuada en zonas poco amplias» y que «nunca deberían hacerse plantado ahí».

El personal técnico de la Delegación de Parques y Jardines considera que es necesario hacer un seguimiento de los ficus hasta que se valore «conveniente» su poda. El objetivo, relatan fuentes del gobierno local, es realizarla «tan pronto como sea aconsejable».

«La poda es demencial», declara la concejala del PP en el Ayuntamiento, Lourdes Bernal. Asegura que en dos años ha hecho más de 100 preguntas sobre podas al Consistorio. «Llegan fotos de vecinos desesperados», afirma. El resultado que esperan los valencianos es que haya un cuidado adecuado con los árboles. «Pago para que toda Valencia esté limpia, incluida mi calle», sentencia Josefa.

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