El Ayuntamiento de Valencia ya ha suprimido diez kilómetros de setos para reducir costes

Setos en mal estado de conservación junto a la huerta, en la parte norte de Valencia. / Jesús Signes
Setos en mal estado de conservación junto a la huerta, en la parte norte de Valencia. / Jesús Signes

Bernal reclama que los cambios en los jardines estén consensuados con los vecinos y defiende el valor ornamental de los arbustos en los parques

P. MORENO Valencia

Valencia tiene diez kilómetros lineales menos de setos que hace dos años, en concreto 10.092 metros. La supresión de la concejalía de Medio Ambiente al considerarlos un elemento de jardinería que requiere mucho mantenimiento, riesgo y coste económico han sido la causa principal de esta merma en toda la ciudad.

La cifra aparece en la contestación de la delegada de Medio Ambiente, Pilar Soriano, a la edil del grupo popular Lourdes Bernal. Se ha pasado en 2015 de un total de 183.428 metros a 173.336 el pasado ejercicio. Bernal criticó que «entre las talas de árboles, la eliminación del césped y ahora la supresión de los setos, la concejal Soriano, con el consentimiento del alcalde Ribó, está acabando con el patrimonio verde de los valencianos».

En los próximos meses está previsto actuar en cuatro zonas verdes de la ciudad, como son la calle Tamarindos, la plaza Profesor López Ibor, el eje que forma la avenida Pío XII y Cortes Valencianas, así como la mediana y las isletas de la prolongación del paseo de la Alameda.

La concejal popular pregunta cuándo está prevista la supresión total de este tipo de plantas y si serán sustituidas por otra especie vegetal o algún tipo de vallado. La respuesta es que «técnicamente el elemento cierre vegetal seguirá formando parte de nuestros jardines, en aquellos espacios (jardines históricos de especial protección) y macizos ajardinados que se considere oportuno», aunque a continuación señala que se tiene en cuenta que «requieren un mantenimiento más intensivo con un consumo de recursos humanos, maquinaria y combustible más elevado del conjunto de cierres de mantenimiento en jardinería».

«Este gobierno no puede seguir dilapidando este legado vegetal que tanto esfuerzo y tiempo nos ha costado», indicó la concejal del PP, para señalar que las decisiones de la delegación «son arbitrarias y las toman sin tener en cuenta las opiniones de expertos o incluso de los propios trabajadores, que son los que conocen de primera mano la realidad».

En la contestación de Medio Ambiente se indica que la «eliminación del cierre únicamente está previsto efectuarla donde se detecte una falta de funcionalidad, como por ejemplo en aquellos macizos de setos con pradera establecida rodeada de cierre completamente».

Bernal anunció que «vamos a proponer en la próxima comisión de Medio Ambiente una moción para que cuando se tome la decisión de eliminar un seto, se consensue o al menos se informe a la asociación de vecinos de ese barrio». Como publicó LAS PROVINCIAS, tanto la Federación de Vecinos como algunos expertos consultados cuestionan esta medida, al señalar estos últimos que el riego por goteo es muy eficaz para ahorra agua, entre otras cuestiones.

No obstante, desde la concejalía indican en la respuesta que la retirada de cierres vegetales se enmarca en la aplicación del pliego de condiciones de las contratas de jardinerías. «Tales actuaciones se están definiendo aplicando criterios de funcionalidad, sostenibilidad, racionalización y optimización de las tareas de mantenimiento, aunque sin despreciar los criterios ornamentales y haciéndolo de manera progresiva» en los distintos barrios.

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