Valencia ultima embargos y bloquea ya 500.000 euros en un banco para cobrar multas impagadas

Valencia ultima embargos y bloquea ya 500.000 euros en un banco para cobrar multas impagadas

El Ayuntamiento quiere recuperar 15 millones en sanciones no abonadas en cuatro años por conductores de otros municipios

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

El Ayuntamiento de Valencia ha comenzado el envío de remesas de multas impagadas a los bancos para bloquear cuentas y proceder a embargos a conductores que no tienen cuentas corriente en el cap i casal. El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, citó ayer como ejemplo el traslado a una entidad de boletines que suman 2,5 millones de euros para que cotejen los datos con sus clientes. Del primer cribado se han localizado sanciones por importe de 500.000 euros.

Es sólo el comienzo de un proceso que se quiere extender a medio plazo a las deudas tributarias. «Estamos probando», dijo el edil a la vista de los primeros resultados satisfactorios de una iniciativa basada en la firma de un convenio con la Generalitat. La Administración autonómica ofrece la cobertura jurídica y de gestión para tramitar los impagados e intentar cobrarlos a cambio de una comisión.

La normativa permite cobrar los últimos cuatro años antes de que prescriban las sanciones. De ahí que el Consistorio vaya a poner en juego todo el «papel» pendiente en esos ejercicios, que alcanza los 15 millones de euros. El delegado de Hacienda señaló que la previsión de ingresos es «moderada» en el presupuesto municipal de 2018 al ser el primer año en que se pone en marcha el sistema, por lo que se pasará de una expectativa de 6,5 millones de este año a nueve millones.

El procedimiento es largo y se inicia con la localización de las cuentas corriente. «Hemos enviado remesas de multas a todos los bancos para que las crucen con sus listas de clientes y estamos esperando los resultados», precisó. A partir de que los bancos notifican que tienen localizadas las cuentas vinculadas a las deudas por las sanciones, entonces se pide el bloqueo sólo del dinero que adeuda el infractor.

El tercer paso consiste en una notificación para dar la posibilidad de un recurso, tras lo que en caso negativo y si no se produce el pago queda la autorización de embargo. Vilar destacó que la gestión «es muy complicada porque afecta a los programas informáticos, que debemos coordinar para que no haya fallos. Sabemos que habrá fallidos, aunque pensamos seguir con los tributos».

La mayor parte de las sanciones que no se podían cobrar antes de la firma del convenio corresponden a infractores de l’Horta y el resto de la provincia. El edil matizó que «no es que ahora se pueda cobrar a los que no están empadronados en Valencia, sino a los que tienen las cuentas corriente en sucursales en otros municipios».

Sea como sea, el alcalde Joan Ribó destacó por su parte que «es importante porque a partir de este momento cualquier persona que cometa algún tipo de infracción estará en igualdad de condiciones sea residente en Valencia o no. Hasta ahora algunos tenían una situación en la que podían cometer cualquier irregularidad y después la multa no se podía cobrar».

El primer edil hizo un llamamiento «a todas las personas que hasta ahora pensaban que sus multas no se cobrarían»: Que sepan que a partir de ahora se van a cobrar todas. Todos somos iguales, también en este tema», comentó a preguntas de los periodistas tras la apertura de un acto educativo.

La previsión de ingresos por esta cuestión irá disminuyendo conforme pasen los años, debido a que prescriben los últimos cuatro años y a partir del próximo ejercicio se aplicará en el presupuesto vigente. En cuanto a los tributos pendientes, el Consistorio abrió un concurso para adjudicar una asistencia técnica y realizar inspecciones del Impuesto de Construcciones.

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