El Ayuntamiento de Valencia ya lleva gastados 43 millones en contratos a dedo en dos años

Joan Ribó en un pleno./Jesús Signes
Joan Ribó en un pleno. / Jesús Signes

Cultura Festiva y Parques y Jardines son las áreas que más recurren a esta modalidad de adjudicación

Isabel Domingo
ISABEL DOMINGOValencia

El Ayuntamiento de Valencia lleva gastados 43,3 millones en contratos adjudicados a dedo desde que el tripartito (Compromís, PSPV y València en Comú) accedió al frente del cap i casal. En total, son 9.518 adjudicaciones en los 27 meses transcurridos entre julio de 2015 y septiembre de 2017, según la denuncia realizada por el grupo municipal popular, que alertó la semana pasada del incremento del recurso a esta modalidad contractual por parte del gobierno de Joan Ribó.

Porque el gasto se ha duplicado en apenas nueve meses, ya que el balance de los contratos menores hasta diciembre de 2016 arrojaba una cuantía que rondaba los 20 millones. Mientras, a septiembre de este año la cifra ya superaba los 43 millones.

Según la información a la que ha tenido acceso este periódico, el total de la cuantía de las adjudicaciones a dedo aumentó un 8% en la comparativa de los tres primeros trimestres de 2016 con el mismo periodo de este año. O un 56% si se toma como referencia el dato del número de contratos, que pasaron de 2.767 a 4.312 en el periodo mencionado anteriormente.

La Intervención General del Consistorio alertó hace un año del aumento de estos contratos

Además, entre el primer verano del tripartito y el tercero (julio-septiembre de 2015 y julio-septiembre de 2017) el gasto pasó de 1,65 millones a 6,28 millones, es decir, un 280%.

Los contratos menores son una fórmula legal pensada para conseguir mayor eficacia en la contratación pública (al ir ligada a un procedimiento burocrático más sencillo) y dirigida a cubrir necesidades concretas, puntuales y excepcionales. Sin embargo, su uso se ha extendido en todas las administraciones públicas por la facilidad para asignar los servicios a empresas o profesionales afines.

De hecho, la propia Intervención General del Ayuntamiento alertó hace ya un año del aumento del uso de esta modalidad contractual y el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, se vio obligado a plantear un mayor control sobre los mismos, como recordó el edil popular Alfonso Novo. «Sin embargo, por mucho que insiste Vilar sus compañeros de gobierno no le hacen caso si miramos las cifras de contratos a dedo», dijo.

Compromís, a la cabeza

Del total de los 43,3 millones, son las delegaciones de Cultura Festiva, que dirige el concejal Pere Fuset, y Parques Jardines, con Pilar Soriano al frente, los que mayor cuantía acumulan, con 4,21 y cuatro millones, respectivamente. Le siguen Servicios Centrales (Sergi Campillo) y Deportes (Maite Girau), con 3,91 y 3,41 millones en contratos a dedo, respectivamente.

Las cifras

9.518
contratos adjudicados a dedo entre julio de 2015 y septiembre de 2017.
9,01
millones acumula el área de Cultura, en la que se engloba Fiestas, Patrimonio y Acción Cultural.

Por áreas de gobierno es la de Cultura, que engloba Cultura Festiva, Patrimonio y Recursos Culturales y Acción Cultural, la que mayor importe ha adjudicado: un total de 9,01 millones desde julio de 2015. Le sigue Medio Ambiente con 7,53 millones mientras que en el extremo opuesto se sitúan Participación y Movilidad (1,28 y 1,18 millones, respectivamente).

Por grupos municipales, es Compromís quien lidera el ranking del gasto sin concurso público, ya que sus delegaciones suman 28,42 millones frente a los 10,47 millones del PSPV o los 4,39 millones de València en Comú. Eso a pesar de que Ribó, cuando era portavoz del grupo en 2014, criticaba esta modalidad al considerar que se evitaba «un proceso competitivo de licitación».

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