El Ayuntamiento agiliza licencias de grandes proyectos como Primark, el nuevo Mestalla o Piscina Valencia

Palau de la Alameda, Bombas Gens o el Palacio del Temple completan las seis grandes iniciativas declaradas prioritarias por el Consistorio

P. M.VALENCIA.

Hasta seis grandes proyectos, cinco privados, ha declarado prioritarios el Ayuntamiento desde que aprobó en julio de 2016 una serie de medidas para agilizar los permisos de obras y actividades. Se trata de la tienda de Primark en el pasaje Doctor Serra, la reforma de Palau Alameda y la Piscina Valencia, ambos en el paseo de la Alameda, la fábrica Bombas Gens en la avenida Burjassot, el nuevo estadio del Valencia en Cortes Valencianas y el Palacio del Temple.

Así figura en la respuesta dada por el gobierno municipal al concejal de Ciudadanos Narciso Estellés. De las licencias citadas, algunas están todavía en plena tramitación siendo la más significativa la del nuevo Mestalla, que el club valencianista ha reactivado para acabar el coliseo con un proyecto más barato que el original y con algo menos de aforo.

Estellés elogió la agilización de estos permisos, como generadores de empleos, aunque insistió en que el «mayor problema es el atasco monumental en licencias de actividad (y de obra) que hay ahora mismo en Valencia y que ya acumula en cantidad lo equivalente a un año entero de peticiones. Las declaraciones responsables tampoco se están potenciando lo suficiente».

El Consistorio ha reforzado las concejalías con interinos y ha abierto nuevos procesos de oposiciones los últimos dos años, aunque para el edil de la formación naranja las seis «agilizaciones de licencia que se han llevado a cabo desde la perspectiva de interés general municipal en Valencia no indican que el tripartito sea un gobierno para todos».

En el caso de Primark, la tienda del pasaje Doctor Serra culminará una galería comercial que incluye un aparcamiento subterráneo y una zona de cafeterías. Los permisos se han retrasado y la última fecha dada por la empresa es que abrirá el próximo verano, por lo que ha iniciado ya el proceso para contratar a 200 trabajadores.

Estellés señaló que «se debería tratar de dar las mismas oportunidades a todos los sectores y establecimientos y poner todos los medios al alcance para solucionar el tapón de licencias existente. A causa de esta poca efectividad se están magnificando aún más si cabe estos agravios comparativos».

La resolución aprobada en el verano de 2016, con una moción del concejal de Control Administrativo, Carlos Galiana, señalaba medidas de coordinación entre servicios para agilizar la tramitación sin «perjuicio del control y vigilancia que se ejerzan» por parte del Consistorio. El tripartito ya nombró a un coordinador general de Actividades para supervisar estas licencias, que se refrendó con una moción que afectó a un total de 20 servicios.

En cuanto a la situación general, el concejal de Ciudadanos comentó que el «atasco de licencias genera rechazo e incertidumbre de la inversión en Valencia, tanto de grandes grupos como de pequeños inversores. También inseguridad jurídica a quien está emprendiendo un negocio o proyecto. Es un exponente más del desgobierno de Ribó y los suyos».

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