Los aparcamientos de la playa ya congregan un gorrilla cada 20 metros

Aparcacoches ilegales en el paseo marítimo, junto a la posta número dos. / irene marsilla
Aparcacoches ilegales en el paseo marítimo, junto a la posta número dos. / irene marsilla

El concejal Félix Crespo exige un mayor control policial y denuncia que los vendedores ilegales ya superan a los puestos del mercado del paseo

LOLA SORIANO VALENCIA.

Encontrar un hueco para estacionar el coche en pleno paseo marítimo de Valencia para acercarse a la playa es más que complicado en las horas que más aprieta el sol, pero también cuando cae la noche. A ello hay que sumar, que cada vez son más los aparcacoches ilegales que acuden a la zona en busca de propinas. Si en los últimos años la playa ha sido un polo de atracción para los gorrillas, este verano, el número ha ido crecido.

Es fácil que entre el tramo de la calle Eugenia Viñes, justo enfrente al hotel de Las Arenas, el paseo de Neptuno y la playa de Cabanyal y Malvarrosa se puedan contar un centenar. Incluso en los días de más trabajo, durante los fines de semana, los gorrillas se trasladan a calles posteriores como es el caso de Astilleros, donde hay un gran solar que se llena de inmediato.

Desde el grupo popular, el concejal Félix Crespo, explica que han llegado a contabilizar «este verano 'aparcacoches' cada 20 metros a lo largo de todo el paseo marítimo». Recuerda que la concejalía de Bienestar Social eliminó el acuerdo con Instituciones Penitenciarias para destinar a los condenados a trabajos en favor de la comunidad «y esto ha tenido como consecuencia un aumento de 'aparcacoches'».

Crespo afirma que «los escasos recursos policiales, junto con la eliminación de los colaboradores, están haciendo que los gorrillas proliferen». Explica que en el pleno de enero ya preguntaron por el problema de los gorrillas en la ciudad y destaca que «hay una total permisivilidad de la concejalía de Protección Ciudadana que ha reducido en 2016 un 200% las denuncias respecto a 2015 y 600% respecto al 2014».

Desde la asociación de hosteleros de la Malvarrosa también han notado este año el aumento de la presencia de gorrillas. «La verdad es que cuando estaban las personas realizando tareas en beneficio de la comunidad en el paseo marítimo, servía un poco de disuasión para los aparcacoches, pero ahora los fines de semana están a toda hora y hay veces que entre ellos discuten por quedarse un espacio concreto».

Si bien la presencia policial es constante en la zona, el Ayuntamiento de Valencia ya dejó claro que imponer multas a estas personas no era efectivo, puesto que luego se declaraban insolventes. Hay gorrillas asentados en distintos puntos de la ciudad que pueden ganar una media de 40 euros diarios, lo que en algunos casos puede llegar a generarles unos ingresos mensuales aproximados de 1.200 euros.

Por otro lado, el concejal Félix Crespo denuncia que otro problema que va en aumento es el de la venta ilegal en la playa. «Los vendedores que disponen de autorización para instalar casetas en la playa de Cabanyal y Malvarrosa, ven con impotencia cómo decenas de vendedores ilegales campan a sus anchas ante la falta de vigilancia». Incluso detalla que «el mercado de verano del paseo dispone de unos 100 puestos, pero en cambio, son más de 120 los que venden todo tipo de productos de forma ilegal». Crespo apunta que «la falta de efectivos policiales, sobre todo a partir de las 20 horas, que es cuando finaliza el dispositivo de playas, hace que los manteros hagan de las suyas». Y añade que «la pasividad del alcalde está convirtiendo Valencia en una gran zona 'duty free' ilegal, con la venta de falsificaciones, lo que genera competencia ilegal en perjuicio de los comerciantes que pagan impuestos».

Más

Fotos

Vídeos