El antiguo Alameda Palace logra la licencia de obras tras dos años de trámites

Edificio municipal donde ya han empezado las obras. / D. Torres
Edificio municipal donde ya han empezado las obras. / D. Torres

La empresa del recinto municipal prevé abrir en marzo de 2018 con un restaurante, un salón de eventos y una discoteca en el Palau Alameda

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Fumata blanca después de dos años de farragosos trámites. El Ayuntamiento ya ha concedido la licencia de obras a la empresa Music Resort S.L., quien la presentó en diciembre de 2015 para transformar el antiguo Alameda Palace en el Palau Alameda, la nueva denominación del recinto.

Dos años en los que la firma ha podido desescombrar e iniciar las primeras actuaciones con una declaración responsable, pero que sirvió sólo hasta que se encontraron con el retraso del Consistorio en la concesión de licencias. Tras varias modificaciones, el permiso ya se ha hecho efectivo y de hecho se han retomado la intervención en el edificio, indicaron fuentes de la empresa. El inmueble está en el paseo de la Alameda, colindante con Piscina Valencia aunque con propiedades distintas para su gestión.

Las mismas fuentes apuntaron la voluntad de abrir al público en Fallas de 2018, al menos una parte de los servicios. En la planta superior y la terraza habrá un restaurante panorámico donde el proyecto gastronómico está muy adelantado. «Se podrán degustar desde tapas a menús», señalaron.

La terraza es el lugar tradicional desde que las falleras mayores de Valencia, sus cortes de honor y los invitados del Ayuntamiento asisten al disparo de los castillos de fuegos artificiales en la fiesta fallera. Cuando cerró hace años el inmueble, se habilitó un espacio vallado en la calle. La planta principal quedará como una sala destinada a eventos, donde además de banquetes se ha previsto la celebración de actividades musicales y exposiciones, entre otras. La oferta concluye con una discoteca habilitada para 400 personas en la planta inferior.

«Será una oferta de ocio integral», precisaron sobre esto último. El Ayuntamiento recibirá un canon de 160.000 euros anuales a partir de la concesión de la licencia, lo que muestra también la importancia de este tipo de demoras. Como publicó LAS PROVINCIAS, el gobierno municipal tenía a finales de septiembre un total de 1.200 expedientes referentes a otros tantos permisos para iniciar obras y abrir negocios.

En el caso del Palau Alameda, la concesión estará vigente hasta 2035. La Piscina Valencia está en la misma situación, es decir, con el concurso adjudicado hace tiempo y a la espera de su remodelación integral. En este caso la inversión se prevé millonaria, al presentar una oferta al Consistorio con una intervención que supera los 12 millones.

Los dos inmuebles correspondían a la misma concesión, aunque los problemas del anterior gestor obligaron al Consistorio a rescindir el contrato. A partir de ahí la decisión fue separarlos en dos contratos, tapiando incluso los accesos entre los dos edificios.

El retraso en la licencia de obras motivó una segunda declaración responsable para adelantar al máximo posible la reforma. Desde la empresa de Palau Alameda insistieron en que se tratará de poner en servicio las próximas Fallas todos los equipamientos posibles.

El inmueble cambiará poco el exterior, salvo la jardinería, que se beneficiará de un proyecto de paisajismo. La entrada de obras se ha dispuesto en la fachada que recae a la calle Muñoz Seca. Todo el equipamiento en desuso ya ha sido retirado para facilitar las obras.

Sobre la demora en la concesión de las licencias ambientales, el alcalde Ribó anunció hace escasas fechas la aprobación de nuevos procedimientos para acelerar los trámites. El Consistorio contrató interinos para desbloquear el colapso de expedientes, que hace dos años llegada a más de 7.000 casos. Esto afecta a negocios de todo tipo, como denunció el grupo Ciudadanos al criticar el efecto sobre las inversiones en toda la ciudad.

Fotos

Vídeos