Las Provincias

El cambio del callejero de Valencia suprime a 17 víctimas fusiladas por sus ideas

El cambio del callejero de Valencia suprime a 17 víctimas fusiladas por sus ideas
  • El informe de la Universitat usado por Ribó no les adjudica actividad concreta contra la II República ni en el franquismo

Los cambios en el callejero que quiere aprobar el gobierno municipal suprimen 17 nombres de otras tantas personas fusiladas en los primeros días de la Guerra Civil por su ideas, sin que conste participación alguna en actividad, batallas o delitos de sangre.

Es una de las conclusiones tras la lectura del informe de 159 páginas elaborado por el Aula de Historia de la Universitat de València, la base del expediente que llevará mañana la concejal de Cultura, Glòria Tello, a la comisión de Medio Ambiente.

En todos los casos se alude a que la supresión de estos rótulos en el callejero de Valencia cumple con lo acordado con la Ley de la Memoria Histórica, aunque lo cierto es que la incorporación de nuevos nombres, como publicó ayer LAS PROVINCIAS, incluye 16 intelectuales y políticos republicanos, comunistas y anarquistas que entran por lo mismo que se excluye a los anteriores, es decir, defender sus ideas.

De los 17 nombres que se suprimirán hay casuística de todo tipo, aunque predominan profesionales liberales, dirigentes de Falange Española y del Partido Derecha Regional Valenciana. Entre los primeros está el caso de Ramón Contreras, muerto en Paterna el 3 de octubre de 1936 y confundador del movimiento creado por José Antonio Primo de Rivera. En la misma línea se encontraba Juan Antonio Valero de Palma, al que en el dictamen de junio de 1972 se refieren como «de gran actividad en pro del Movimiento Nacional», sin más referencia. Fue asesinado en Quart de Poblet.

El Ayuntamiento aprobará una lista de 51 calles para que sean sustituidos sus nombres. De esta relación hay siete personas que pertenecieron a la Universitat de València en todo tipo de puestos. El expediente las califica como afectas al régimen franquista o responsables de la depuración de profesores de ideología republicana. La previsión de Tello es que este verano se apruebe la rotulación, sin que seas necesario ningún periodo de alegaciones. En los expedientes no se detallan los méritos de las nuevas incorporaciones al callejero.

Perderá la calle sin que se pruebe ningún delito

Pese a lo prolijo del informe de la Universitat de València, la investigación sobre Juan Antonio Valero de Palma se sustancia en siete líneas del grueso legajo. Los autores indican que «natural de Valencia, tuvo gran actividad en pro del Movimiento Nacional. Fue perseguido y detenido, siendo asesinado el 25 de agosto de 1936 en Cuart de Poblet», al reproducir el acuerdo de 1972 por el que se rotulaba una calle con su nombre en el barrio Antonio Rueda.

La conclusión a la que llegan es que «como se puede leer en el fragmento apenas citado, el propio dictamen que aprueba la rotulación de una calle con su nombre, hace hincapié en la gran actividad de Valero de Palma Morand a favor del Movimiento Nacional, que en su asalto contra la primera democracia de la historia de España provocó una guerra civil».

Por esta circunstancia, consideran los investigadores, es suficiente para incluir este nombre entre los que se suprimirán de acuerdo con la Ley de la Memoria Histórica, aunque no se haya constatado ninguna circunstancia más de la biografía personal o profesional del abogado asesinado en Quart de Poblet. Valero de Palma forma parte de este modo del grupo de personas donde no ha sido probado ni siquiera una actividad subversiva concreta en favor del régimen franquista posterior.

Muerta a los 24 años en Paterna

Militante de la Sección Femenina de la Falange Española, a poco de iniciarse la contienda fue apresada en su casa. Los propios investigadores sostienen que su figura fue instrumentalizada después por el culto oficial de los caídos y los mártires, para exaltar los valores del Movimiento, aunque sin que se apunte o pruebe ninguna iniciativa de la ajusticiada en Valencia.

Estudiante universitario

Natural de Valencia y perteneciente a Falange Española, la Guerra Civil lo sorprendió en Santander donde estudiaba con beca en la Universidad Internacional. Fue detenido y pasó por varios barcos prisión, siendo asesinado el 27 de diciembre de 1936. Su padre ya había sido asesinado en el Picadero de Paterna el I de octubre de 1936. Fue beatificado en 2001.

Conferenciante y editor de prensa

Fue presidente del Partido Tradicionalista de Valencia y perseguido al igual que toda su familia, siendo asesinado en Paterna el 5 de diciembre de 1936. Debido a su militancia carlista, resultó apresado por milicianos en su domicilio del Cabanyal y trasladado a la prisión de San Miguel de los Reyes, desde fue trasladado a su lugar de fusilamiento poco después.

Su biografía causa dudas en el informe municipal

Hay un nombre de los que perderán la calle incluso más llamativo que Valero de Palma y que ha despertado dudas entre los propios investigadores, aunque el gobierno municipal lo ha incluido en el listado final. Se trata de Jerónimo Luzzati, natural de Lugo, ingeniero de la Compañía del Norte de Ferrocarriles en el Depósito de valencia.

Fue detenido en los primeros momentos, pasando a la prisión de las Torres de Quart y asesinado en el picadero de Paterna el 3l de septiembre de 1936. «En este caso, el estado de la investigación y la documentación existente sólo nos permiten observar su detención y muerte, víctima de la violencia desplegada en la retaguardia republicana. Su inclusión en el nomenclátor de la ciudad se fundamenta únicamente en este hecho, por lo que sería conveniente abrir una discusión al respecto, dada la instrumentalización del personaje en 1972, pasadas ya más de tres décadas del fin de la guerra, en el culto a los 'caídos' y 'mártires' durante la misma, que seguía ensalzando los valores del «Movimiento» y legitimaba retrospectivamente la violencia que estalló durante la contienda».

Pese a todas estas circunstancias, Luzzati cederá el puesto a Presen Sáez de Descatllar, destacada militante feminista, en una de las calles del barrio Antonio Rueda, junto a Tres Forques.

«Por ser católicos les quitaron la vida y la calle»

Luis Suárez de Lezo, bisnieto de Francisco Alcántara y Asunción Ríos, fusilados en 1937, publicó ayer una carta en una red social donde critica con dureza la decisión del Ayuntamiento. El escrito indica lo siguiente:

Acabo de descubrir con sorpresa que el Ayuntamiento de Valencia ha decidido incluir la calle Matrimonio Alcántara-Ríos en su listado de calles a renombrar en aplicación de la Ley de la Memoria Histórica. Lo consideran un vestigio franquista.

Y digo con sorpresa porque hasta donde yo sé mis bisabuelos, esto es, el matrimonio Alcántara-Ríos, nunca fueron franquistas. Nunca ocuparon cargos políticos. Ni fueron militares. De hecho, nunca llegaron a conocer la España de Franco, porque fueron cobardemente asesinados en una cuneta por una cuadrilla de anarquistas a los pocos meses de comenzar la Guerra Civil, el 15 de febrero de 1937.

Su único delito fue ser católicos. En un primer momento sólo pretendían asesinar a mi bisabuelo. Ella les dijo que, si ser católico era un delito, podían fusilarlos a los dos. Así lo hicieron. Dejaron huérfanos a tres niños. Una de ellas mi abuela. Tenía 12 años. Hoy, con 94, sigue emocionándose al recordarles.

No deja de ser paradójico que llamen Memoria Histórica a este ejercicio de amnesia selectiva. Por ser católicos les quitaron la vida y por ser católicos les quitan la calle. Nunca les van a quitar el cariño de sus descendientes.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate