Las Provincias
Alumnos en un aula durante el primer día del curso. :: jesús signes
Alumnos en un aula durante el primer día del curso. :: jesús signes

Familias, profesores y centros cargan contra la eliminación de aulas de Bachillerato

  • Sólo uno de los cinco colegios de educación diferenciada mantendrá el concierto en la etapa

Las reacciones a la eliminación de conciertos de Bachillerato prevista por Educación siguieron ayer, un día después de la valoración de las patronales. Indignación o sorpresa fueron algunas de las expresiones a las que recurrieron los portavoces de familias, profesorado y colegios del sector consultados. También los partidos de la oposición criticaron el ajuste, confirmado según los datos facilitados a Europa Press: desaparecen 31 clases de 1º en 25 centros. Es decir, afecta a uno de cada cuatro teniendo en cuenta que hay 103 con la etapa concertada. Las patronales manejaban cifras similares: 32 unidades de 28.

«Estamos muy indignados. No nos vale que digan que sólo desaparece un porcentaje pequeño, pues son clases que tienen demanda. Si hay alumnos no aceptamos que quiten ni una ni media», explicaba ayer Julia Llopis, presidenta de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa) de la Comunitat y de la federación alicantina.

También alegó que la medida «va a generar conflictos con los centros y entre los padres» -en el sentido de que habrá selección de alumnado para acceder a las clases que sigan conveniadas- y «más discriminación». Alegó que conseguirán plaza aquellos con mejores notas (así lo establece la normativa de admisión) y que no todos los padres pueden pagar una enseñanza privada si sigue siendo la elección para sus hijos o si el centro decide mantener el aula que pierde los fondos públicos.

Además, se mostró crítica con la valoración realizada por Escuelas Católicas. «Estamos descontentos por cómo se ha negociado desde la patronal, no podemos aceptar la pérdida de unidades con demanda», dijo.

Para Vicente Morro, el presidente de la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Valencia (Fcapa), «no es una cuestión de número sino de principios». «Eliminar aulas es reducir la capacidad de muchas familias para continuar en el centro donde sus hijos han estado toda su escolarización». Además señaló que apoyarán todos los recursos y alegaciones que presenten los colegios afectados o sus Apas.

Desde la Federación de Enseñanza de USO CV mostraron su rechazo a los criterios elegidos para decidir sobre la concertación y criticaron que no se haya tenido en cuenta «la demanda social». También recordaron que las eliminaciones tendrán impacto en los puestos de trabajo y en los alumnos -afectan a los que promocionan desde 4º, no a los de la etapa-. «Estamos en contra de la doctrina de reducir los conciertos y trasvasar progresivamente su alumnado a los centros públicos. No se pueden pisotear las libertades individuales», añadieron.

Algunos colegios también se pronunciaron. Desde el Guadalaviar, que pierde todas sus aulas de 1º, mostraron su «sorpresa por el aparente trato desigual recibido respecto a otros centros similares en relación a los criterios de prioridad como los proyectos de innovación o de atención al alumnado desfavorecido», mientras que desde La Purísima de Alzira se mostraron «contrariados e indignados», tal y como informó Alicia Talavera. «Es triste que alumnos que hemos tenido desde los tres años no puedan seguir si no hay suficientes plazas», lamentó la directora, Carmen González. Los datos conocidos son provisionales, pues la propuesta de Educación puede variar una vez se estudien las alegaciones, que llegarán una vez se notifique la resolución oficial a los afectados.

A nivel político, el portavoz autonómico de Ciudadanos, Fernando Giner, acusó a Marzà de «perjudicar a alumnos y profesores basándose en su ideología», y el concejal popular de Valencia Cristóbal Grau pidió al equipo de gobierno que solicite los informes técnicos que justifican las supresiones en la ciudad antes de señalar que el criterio básico debería ser la «demanda real».

Radio Valencia publicó ayer en su web el listado de centros de Bachillerato que pierden unidades de 1º. Aunque Educación no lo confirmó, la información es similar a la manejada por las patronales y a la facilitada a Europa Press -las 31 aulas eliminadas-. Lo mismo pasa con el balance de clases que continúan respecto a los datos de GVA Oberta.

En base al listado, siete escuelas pierden todas sus líneas de Bachillerato, de manera que el curso que viene no ofrecerán aulas de 1º. Y de los cinco centros valencianos de educación diferenciada con concierto en la etapa sólo uno lo mantendrá.

Educación destacó en una nota que el arreglo escolar permitirá ganar un millar de docentes en los públicos y concertados y que habrá más unidades concertadas de FP. El Stepv, por su parte, informó de que los primeros ganan 33 aulas en segundo ciclo de Infantil y 196 en Primaria.

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