Las Provincias

Los comerciantes temen que el concejal Giuseppe Grezzi peatonalice el entorno del Mercado de Colón de Valencia

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Tráfico en el entorno del Mercado de Colón. :: irene marsilla

  • Las preguntas planteadas a los vecinos del barrio están dirigidas hacia la recuperación del espacio público a costa del coche privado

Los comerciantes que trabajan en el barrio del Ensanche, los alrededores del Mercado de Colón, temen que el proceso participativo que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Valencia en el Pla del Remei terminen con la peatonalización total o parcial de la zona y con la creación de una supermanzana entre Colón y Gran Via en la que el paso en coche esté prohibido o severamente restringido.

No es un temor paranoico de los trabajadores del barrio. Fuentes de la Asociación de Comercios del Centro Histórico insisten en que «en alguna reunión» se ha hablado de las supermanzanas y que todos los encuentros hasta el momento han ido dirigidos a los vecinos y residentes y no tanto a los comerciantes de la zona. En el cuestionario ofrecido a quienes viven o trabajan en el Ensanche, una de las preguntas reza: «Ambos barrios tienen una capacidad importante de aparcamento subterráneo, la mayor parte de los residentes y oficinas lo emplean a diario. Se dispone de una gran accesibilidad de transporte público urbano (autobuses) y metropolitano (3 paradas de metro y Estación del Norte). Estas ventajas permiten liberar el espacio de la calle recuperándolo como se ha hecho en las calles Pizarro, Hernán Cortés y Conde de Salvatierra. ¿Debe aprovecharse esta gran accesibilidad a estos barrios para recuperar espacio público?». Y el Consistorio ofrece 6 opciones, de las cuales seis son una respuesta afirmativa y sólo una, negativa («No, las calles deben servir para aparcar como Grabador Esteve).

Otra de las preguntas versa sobre las opciones posibles de actuación en el barrio. Algunas de ellas son «proveer de bancos y espacios de relación las calles reequilibrando los usos posibles», «integrar la bici en la calzada, señalizar y controlar el respeto de los vehículos motorizados a la bicicleta», «incorporar regulación de parada vecinos con reserva de espacio siempre libre 15min 24h 365d», «generar tarifas razonables asumiendo la desaparición de espacio de aparcamiento en la calle», «proteger los itinerarios peatonales», «regular espacios de carga y descarga suficientes y mejor distribuidos con preferencia sobre el estacionamiento» o «señalizar accesos a aparcamientos públicos para mantener su accesibilidad».

De estas propuestas, la que más va encaminada a una posible peatonalización de las calles (sobre la que el miércoles, como ya viene siendo habitual, la concejalía de Movilidad Sostenible rehusó hacer cualquier declaración a LAS PROVINCIAS, limitándose a asegurar que se avisaría a todos los medios por igual) es una que reza: «Reordenar el tráfico de paso o agitación para mejorar la calidad del aire dentro del barrio». Esta es la misma razón que defendió Grezzi para la peataonalización blanda con macetas que impulsó en Maria Cristina en 2016 para impedir el tráfico que cruzaba el Carmen para llegar a las torres de Quart o a Barón de Cárcer y alejar los coches de la Lonja, lo que le ha comportado quejas de vecinos y de vendedores del Mercado Central, que llegaron a hacer paros para protestar contra la medida.

Los miedos de los comerciantes, por tanto, no provienen de una imaginación calenturienta. «Nos sentimos ninguneados por el Ayuntamiento», lamentaron ayer fuentes de la asociación. Los organizadores del proceso participativo celebrarán en el Ayuntamiento una reunión sectorial con los comerciantes de la zona. En ese encuentro, los trabajadores del barrio trasladarán al Consistorio que ha de tener en cuenta que el Ensanche, el distrito de Pla del Remei, es el centro de compras de la ciudad. En esas calles se ubican buena parte de las tiendas más exclusivas de la capital, así como decenas de pequeños comercios de barrio, que necesitan del acceso en tráfico rodado para sobrevivir.

Calles ya reurbanizadas

Cabe recordar que las calles Hernán Cortés y Pizarro ya fueron reurbanizadas en 2015, el primer verano del tripartito en el poder. Con todo, son unas obras licitadas y planificadas por el Partido Popular, consistentes en ampliar aceras y reubicar plazas de aparcamiento, con la intención clara de evitar los atascos que se formaban sobre todo a la hora de la salida de los colegios en los cruces del Ensanche.

Fuentes de la concejalía de Urbanismo confirmaron que tienen preparados los pliegos para licitar las obras de ampliación de aceras en otras calles como Cirilo Amorós, Isabel la Católica o Cronista Carreres. La redacción de proyectos está encargada y la ejecución depende de disponibilidad presupuestaria. Las mismas fuentes se desmarcaron de cualquier medida que tome la concejalía de Movilidad que es independiente y de quien depende la ordenación del tráfico en la ciudad.