Las Provincias

El yerno de la viuda de Sala deja la prisión tras abonar una fianza de 150.000 euros

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Miguel López, con rostro serio, abandona en coche ayer la cárcel de Fontcalent tras pagar la fianza de 150.000 euros. :: efe

  • El juez aprecia indicios de su participación en el crimen pero justifica la puesta en libertad en la falta de nuevos elementos de acusación

Un móvil económico en el marco de intensas desavenencias familiares, una elección del escenario del crimen, experiencia del sospechoso en el manejo de armas de fuego o incongruencias en su declaración tras el asesinato. Son sólo algunos de los indicios que el juez aprecia en el caso del crimen a disparos de la viuda del expresidente de la CAM, Vicente Sala. Sin embargo, el magistrado alicantino ha autorizado su puesta en libertad provisional tras pagar una fianza de 150.000 euros que depositó el abogado del sospechoso. Así, las puertas de la cárcel de Fontcalent se abrieron ayer para Miguel López hasta su juicio.

La víctima, María del Carmen Martínez, fue asesinada de dos disparos el 9 de diciembre, en Alicante. Después de un mes de intensas investigaciones, la Policía Nacional arrestó a su yerno, casado con una de sus hijas, como sospechoso. El 10 de febrero ingresó en prisión por orden judicial, pero su abogado, José Antonio García, pidió su puesta en libertad. Argumentó, a grandes rasgos, que las acusaciones contra López se basan sólo en hipótesis policiales y no existen pruebas de peso.

Según el auto del juzgado de instrucción 7 de Alicante, difundido por el TSJCV y al que ha tenido acceso este diario, el magistrado no comparte algunas alegaciones de la defensa. Defiende la existencia de indicios pero acuerda la puesta en libertad bajo fianza de López a la espera de nuevas diligencias que refuercen su posible culpabilidad.

El escrito del juez tiene en cuenta la existencia de treinta testigos en el caso. Y todos ellos, a excepción de uno «han ratificado en lo sustancial sus previas afirmaciones efectuadas en las diligencias policiales». Es decir, parecen mantener coherencia en sus declaraciones. El juez José Luis de la Fuente sólo confiere «trascendencia» a la rectificación realizada por un empleado del concesionario de López.

Concretamente, dijo no haber presenciado cómo su jefe cogía las llaves del todoterreno que su suegra acudiría a recoger el día del crimen, sino haberlo supuesto después de que el sospechoso le dijera que él mismo realizaría la entrega.

El magistrado no duda del «móvil económico» para asesinar a María del Carmen Martínez. «Resulta innegable», describe en el auto, que las decisiones adoptadas en las juntas de accionistas de las empresas familiares el 19 de septiembre del pasado año «se produjeron en un clima de crispado enfrentamiento».

En esos encuentros, la víctima destituyó a sus tres hijas como miembros del consejo de administración para nombrar a su único hijo varón y primogénito, Vicente Jesús Sala, como presidente. Al mismo tiempo, rechazó el reparto de dividendos entre los socios vigente hasta ese momento. Según el juez, María del Carmen Martínez estaba, por decisión de su difunto esposo, «en una situación de completo control de las sucesivas decisiones a adoptar en las compañías, incluida las del grupo del automóvil dirigidas por el investigado».

Gesto de amenaza

El magistrado cree que la crisis «de relaciones familiares y sociales fue ahondándose en los meses siguientes». Y de eso hay pruebas de mensajes de Whatsapp. El juez también destaca la «especial virulencia» en el caso de la familia de López, hasta el punto de un gesto de amenaza del que existen dos testigos.

Igualmente, estima el magistrado, el sospechoso buscó «quedarse a solas con la víctima en un lugar oscuro y recogido». Tampoco duda del indicio de su experiencia en el manejo de armas y califica de «notorias» las «lagunas e incongruencias» de López respecto a sus movimientos tras el crimen, algunos de ellos recogidos por cámaras.

Pese al peso que parece dar a estos indicios, el juez comprende que la instrucción «tampoco ha aportado nuevos elementos que sustenten la acusación». La causa está ahora pendiente de pruebas periciales técnicas por parte de especialistas policiales. Y es en esta tesitura en la que el magistrado ve proporcional la puesta en libertad bajo fianza de López.

Ayer mismo, el letrado del sospechoso depositó los 150.000 euros de la fianza en los juzgados alicantinos de Benalúa. Según dijo, en ese momento su cliente todavía no sabía que el dinero se había ingresado. Posteriormente, el abogado se trasladó a la cárcel de Fontcalent. Allí llegó poco después de las doce del mediodía para iniciar los trámites de la excarcelación. Minutos antes de las siete de la tarde, López abandonaba en coche el centro penitenciario. Rostro gélido y silencio ante los periodistas congregados.

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