Las Provincias

Ciutat Vella de Valencia, en pie de guerra

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Así es el anillo ciclista de Valencia. / LP

  • Vecinos, comerciantes, hosteleros o taxistas lamentan la falta de diálogo o la «hiperactividad» del concejal de Movilidad

  • Colectivos sociales critican los cambios llevados a cabo por Grezzi, que sí contentan a los ciclistas

En menos de dos años, la concejalía de Movilidad Sostenible se ha puesto manos a la obra y está transformando Valencia. Peatonalizaciones, carriles bici, cambios de sentidos en determinadas calles... las medidas llevadas a cabo por el concejal Giuseppe Grezzi no dejan a nadie indiferente. LAS PROVINCIAS ha preguntado a los colectivos más implicados en la vida diaria en las calles de la ciudad y las posiciones al respecto van desde una aprobación más o menos total (es el caso de València en Bici) a una censura casi absoluta (la de determinadas asociaciones de vecinos, por ejemplo, o la de los conductores).

Lo cierto es que la «hiperactividad» (la palabra es de los vecinos del centro) del concejal ha llegado a todos los sectores. Todos ellos están invitados a las mesas de la movilidad que organiza la concejalía. Las hay sectoriales y plenarias. Pero este diálogo no llega a colectivos como la Coordinadora d'Entitats de Ciutat Vella, que lamentan que en estos encuentros «cada uno habla de su libro».

Mientras se suceden las críticas por falta de diálogo, las acciones en la calle continúan. La última se culminó el pasado viernes, cuando el Consistorio abrió a la circulación el nuevo anilla ciclista que circunvala la ronda interior de la ciudad. El «recorrido del 5», como se le conoce, permite a los ciclistas desplazarse con seguridad por calles muy transitadas, pero también provoca no pocos atascos. Otras obras, como las de los carriles bici que unirán el centro con Benimaclet, Malilla o la avenida del Cid, siguen su curso y ocupan carriles en varias grandes calles de la ciudad, como en San Vicente Mártir, que lo está sufriendo especialmente con la afluencia de coches y peatones cada mediodía a la plaza del Ayuntamiento para la mascletà.

También ha llevado a cabo el Consistorio una política de peatonalizaciones, sobre todo en el centro, que ha levantado ampollas entre quienes viven en calles como Carda, Murillo o Doctor Collado o en colectivos como el Mercado Central, que ha lamentado en varias ocasiones las dificultades de acceso a la céntrica lonja devenidas de la peatonalización de María Cristina. Los comerciantes aplauden medidas transitorias, como la peatonalización, el último domingo de cada mes, de la plaza del Ayuntamiento, pero critican otras más definitivas como la de la plaza del Mercat porque «mata el comercio tradicional». Las pacificaciones del tráfico, como las llama Movilidad, continuarán este año en calles como Alta o Baja.

Mención aparte merece el doble sentido en Barón de Cárcer, muy relacionado tanto con la peatonalización de la Lonja como con los cambios de la líneas de la EMT, que se repetirán este año. Cabe recordar que varios barrios de la ciudad, inasequibles al desaliento, continúan recogiendo firmas por el retorno de determinadas líneas a sus barriadas, pero parece poco probable que el Consistorio dé marcha atrás a unas modificaciones que han permitido, según la EMT, aumentar los viajeros en todas las líneas cambiadas.

Vecinos

«El resultado ha sido más contaminación y más tráfico»

Los vecinos del centro son los más beligerantes con los cambios en el centro. La Coordinadora d'Entitats de Ciutat Vella, que engloba decenas de asociaciones de vecinos y comerciantes del centro, asegura que el resultado de las actuaciones de movilidad en el centro ha sido «más contaminación y más tráfico». Martín García, portavoz de la entidad, califica la política de «claroscuros». «Nuestras principales diferencias son Barón de Cárcer y Velluters», explica García, que destaca qeu el cambio en el Carmen es «apreciable». «En la Xerea no han hecho nada y en la plaza del Ayutnamiento y en la calle Barcas todo es postureo», lamenta el dirigente vecinal. García cree que el alcalde, Joan Ribó, tiene un pacto con el Mercado Central y por eso las políticas están dirigidas a la céntrica lonja. «Nosotros hemos ofrecido un pacto vecinal pero no nos han respondido», lamenta.

Conductores

«Los atascos son constantes, no se puede circular»

Los más afectados por las obras del anillo ciclista y por las peatonalizaciones llevadas a cabo en el centro son los conductores. Una simple ronda de preguntas en el semáforo de la calle Xàtiva esquina con San Vicente evidencia el enfado. «Llevo 45 minutos para llegar al trabajo, normalmente lo hago en 15», dice Manuel, que vive en el norte de la ciudad y trabaja en Mislata. «Es un asco, hay atascos constantes y no se puede mover uno», lamenta Jacinta, que lleva a sus nietos al colegio: «Normalmente los llevan sus padres pero hoy me ha tocado y nunca más, es un desastre circular por la ciudad». «Es inaudito, no tiene nombre lo que han hecho», comenta Jorge, comercial que recorre Valencia todos los días.

Peatones

«A veces, con tantas señales no sabes por dónde ir»

Caos completo, sobre todo para las personas mayores. Ese es el panorama que se encuentran miles de peatones que buscan salvar el anillo ciclista que se inauguró el pasado viernes. «¿Por dónde? ¿Por dónde?», le preguntaba una mujer a un agente el mismo viernes ante la plaza de toros. Y es que en el cruce de Xàtiva con la calle Alicante es uno de los más complicados, como demostraron el viernes las dudas que se formaban en él. Ni siquiera en otras zonas, como las peatonalizadas en la Lonja o Serranos, el espacio ganado para el peatón lo es para el peatón. Así lo lamentan quienes discurren por la plaza del Mercat. «No, de espacio para el peatón nada, esto es para las terrazas», dice Jaime García, vecino del Carmen que dice pasear todos los días por la plaza del Mercat.

Chóferes de la EMT

«La reducción de carriles provocará más accidentes»

También sufren el aumento del tráfico los conductores de la EMT. Iban Alcalá, presidente del comité de empresa, cree que la reducción «de casi carril y medio» para la creación del Anillo Ciclista por la ronda interior «repercute en un tráfico masivo por la ciudad que con los horarios que estamos sufriendo el colectivo de conductores se traduce en un índice mayor de la siniestralidad». Alcalá cree que esta circunstancia es «un hecho evidente, dados los accidentes que están sufriendo los usuarios y repercutiendo en un mayor estrés para los compañeros». Casi todos los accidentes sucedidos en Barón de Cárcer, por ejemplo, han sido protagonizados por autobuses de la EMT. Este año han fallecido ya dos personas arrolladas por vehículos de la Empresa Municipal de Transportes.

Taxistas

«Vivimos todos los cambios con bastante incomodidad»

El presidente de la Federación Sindical del Taxi, Fernando del Molino, asegura que el colectivo está viviendo los cambios «con bastante incomodidad». «Siempre hemos dicho que nos gusta el proyecto de ciudad que nos ofrece este Ayuntamiento pero nos gustaría que el taxi fuera más participativo en la toma de decisiones, sobre todo en la ubicación exacta del anillo ciclista», explica del Molino, que asegura que les hubiera gustado que fuera «menos molesto» para los usuarios del taxi: «También habríamos preferido más información respecto a las paradas. Hay zonas en las que el carril pasa junto a la acera». «Con las peatonalizaciones pasa un poco lo mismo. Es molesto pero entendemos que con el tiempo la gente se empezará a acostumbrar y esperamos que la gente utilice menos el vehículo privado», comenta del Molino. El portavoz de la federación del taxi comenta que les gustaría que hubiera «más medidas para fomentar que hubiera menos coches en el centro. Por eso defendemos que se prohíba aparcar en el carril bus por las noches».

Comerciantes

«No se puede hacer en cuatro años lo que no se ha hecho en 24»

Los comercios del centro son, en general, favorables a las políticas de movilidad que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Valencia. Sin embargo, la gerente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico, Julia Martínez, destaca que lo que ocurre en otras ciudades «no es extrapolable a Valencia». «Cada ciudad tiene su peculiaridades», destaca la portavoz de la entidad, que insiste en que no se puede hacer «en una legislatura» lo que no se ha hecho en 24 años. Martínez alerta de que las peatonalizaciones «acabarán echando al comercio tradicional, que será sustituido por la hostelería». En su momento, recuerda, los comerciantes pidieron al Consistorio una distancia mínima de 75 metros entre terrazas para evitar este problema.

Ciclsitas

«Podemos entender parte del enfado por el tráfico»

Quienes están muy satisfechos son València en Bici. Esta asociación empezó hace más de 20 años una campaña para que hubiera un anillo ciclista por el centro y ahora lo han conseguido. El portavoz de la entidad, Fernando Mafé, reconoce que el proyecto era del PP, «pero de ese no sabíamos casi nada». Aprueban las modificaciones de Grezzi (carriles más anchos) y se muestran comprensivos con los posibles enfados de los conductores. «Podemos entenderles, y a muchos peatones que se quejan con razón», asegura Mafé, que hace hincapié en que el anillo es «un trabajo estratégico»: «La intención es que cada vez más gente se anime a coger la bici», comenta el portavoz de la entidad. En el seno de València en Bici hubo incluso desencuentros por determinados tramos, en concreto por el que discurre por las Alameditas de Serranos, pero Mafé reconoce que el Consistorio lo ha resuelto bien con tierra apelmazada que no se convertirá en barro cuando llueva, su principal preocupación.

Hosteleros

«Queremos más franjas horarias para carga y descarga»

También se muestran muy satisfechos los hosteleros. En muchas zonas, sobre todo en tramos como la plaza del Mercat, el espacio peatonalizado ha sido ocupado por las terrazas, lo que ha liberado las aceras y redunda, por tanto, en beneficio tanto de los peatones como de los hosteleros. Así lo asegura Rafael Ferrando, secretario general de la Federación de Hostelería de Valencia. Sin embargo, también este colectivo tiene reparos que poner a las políticas de movilidad del Consistorio. En concreto, las protestas vienen sobre todo por la carga y descarga. «Hay restaurantes, pero también hay locales de ocio, sobre todo nocturno, que no pueden abrir por la mañana cuando llegan los camiones. Por eso, queremos reunirnos con el Ayuntamiento para proponerles una nueva franja por la tarde», comenta Ferrando. La federación también se opondrá a la prohibición de aparcar en el carril bus por las noches que quiere imponer el Ayuntamiento de Valencia tras décadas en las que ha estado autorizado. «De momento, que sepamos no ha habido quejas más que de un colectivo», dice Ferrando en referencia a los taxistas. «Es una medida que da servicio a los vecinos y estamos en contra», destaca.

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