Las Provincias

«Han dejado la avenida Barón de Cárcer que parece un 'scalextric'»

Consuelo Garrido, en el punto donde fue atropellada en 2015. :: jesús signes
Consuelo Garrido, en el punto donde fue atropellada en 2015. :: jesús signes
  • Consuelo Garrido, trabajadora de la limpieza, pasó cuatro meses de baja tras ser arrollada por un autobús al lado del mercado en noviembre de 2015, la primera atropellada tras imponerse el doble sentido en la vía

Consuelo Garrido, autónoma de 50 años de edad y propietaria de una empresa de limpieza, no tiene ahora secuelas, pero tras ser arrollada por un autobús el 6 de noviembre de 2015 en la avenida Barón de Cárcer (dos días después de que se impusiera el doble sentido) pasó cuatro meses de baja y tres semanas en cama, en las que no se podía valer de sí misma. Ella fue la primera víctima de lo que los vecinos ya llaman la calle de los atropellos: con ocho accidentes y un muerto en menos de año y medio, la falta de seguridad entre los viandantes ha obligado al Ayuntamiento a modificar la seguridad en Barón de Cárcer en al menos dos ocasiones. El Consistorio siempre ha asegurado que todos los peatones cruzaban en rojo, pero Consuelo lo niega: «Miré y estaba en verde».

¿Qué pasó aquel 6 de noviembre de 2015 por la mañana?

Salía del número 17. Limpio en esa comunidad desde hace nueve o diez años. Vi el semáforo en verde y el 81, porque yo me voy para Blasco Ibáñez, venía por esta calle (Guillem Sorolla). Yo miré, realmente conozco mucho la zona de cuando era pequeña y en mi cabeza tengo que el tráfico viene del Mercado Central hacia abajo. Fue todo muy rápido, pero yo recuerdo también mirar a la izquierda y no ver nada. A la derecha no venía ningún coche. Es difícil a las 7.40 horas, pero estaba así. Crucé para coger el 81. Ya no recuerdo más. Recibí el impacto del autobús. Recuerdo estar en el suelo y notar que el hombro me dolía muchísimo. Alguien me ayudó y yo andando, por mi propio pie, fui a la ambulancia. Recuerdo estar sentada y que me envolvieran la cabeza de vendas. Estaba mareada y me llevaron a Urgencias del Peset. No quedé ingresada. Poco a poco se me fue yendo el mareo, vino mi marido, me tuvieron en observación y me avisaron de que si tenía dolor de cabeza fuera al hospital otra vez. La parte izquierda me dolía mucho.

-¿Qué lesiones le quedaron después del accidente?

-No muchas. Imagino que el autobús no iría muy rápido porque si no me hubiera matado. Toda la parte izquierda me quedó dañada. No me podía valer por mí misma. Estaba en la cama y mi marido y mis hijos tenían que ayudarme, levantarme la cabeza y todo. Eso fueron tres semanas. Luego ya por suerte el cuerpo fue reaccionando poco a poco, me he buscado la vida con fisioterapeutas y con gimnasios. He hecho todos los ejercicios que me ha mandado un doctor porque soy autónoma y no puedo permitirme estar mucho tiempo de baja. Después de dos años no tengo ninguna secuela. Estuve cuatro meses de baja porque mi trabajo es físico, si tengo que coger un cubo o hacer algún esfuerzo y mi cuerpo no me acompaña no tiene sentido ir a trabajar, y más estas comunidades que son enormes.

El Ayuntamiento siempre ha matenido que todos los accidentados cruzaban con el semáforo en rojo.

(niega enérgicamente) No, no, mi semáforo estaba en verde. El de peatones estaba en verde. Supuestamente había un testigo que decía que el semáforo estaba en rojo. Eso pone en el parte y eso defiende la EMT, pero yo no era consciente de nada. Yo tengo un seguro y mi marido les remitió la información con tan mala pata, después de pagar toda la vida, que es la misma compañía que tiene el seguro de la EMT. ¿Con quién van a ir? Pues con la EMT. No hay más vuelta de hoja. Me fueron dando largas y como me he recuperado y estoy trabajando, lo he dejado pasar.

-¿Qué le parece el doble sentido instaurado en la avenida?

-Sé que ha habido más accidentes. Yo todo eso lo he olvidado pero la gente de mi alrededor que lee los periódicos me lo han recalcado. «Consuelo, que ha habido otro accidente», me dicen. Pero yo siempre digo, hay tantos accidentes... en cualquier calle... La gente de la zona está muy concienciada en que el tráfico viene del Mercado Central en una sola dirección. También es cierto que hay un semáforo y tienes que mirar a derecha e izquierda. Esas cosas pasan en un segundo y el doble sentido quizá es beneficioso. No tengo nada en contra.

-La Coordinadora d'Entitats de Ciutat Vella denuncia que los autobuses van a más de los 30 km/h que están permitidos.

-Hay de todo. Es como el que conduce un coche. Yo cojo el autobús a las seis de la mañana y hay algunos conductores que, con todo el respeto, parece que seamos cabras. Hay otros sin embargo que lo respetan todo y vas muy bien. Cuando subes al autobús tienes que cogerte enseguida porque no sabes cómo va a reaccionar el conductor. Hay algunos que van frenando poco a poco y no pasa nada.

-Como trabajadora en la zona y vecina de ella de pequeña, ¿qué opinión le merecen las nuevas medidas de seguridad que ha puesto el Ayuntamiento: separadores entre sentidos, marcas viales en los pasos de cebra...?

-Esto parece un 'scalextric'. Si lo han hecho así es porque tendrá que estar así, pero a las seis de la mañana yo vengo con el 9 o con el 10 y a esa hora que realmente está todo parado, desde San Agustín para acá parece un 'scalextric'. Pero si lo han hecho así es porque creen que hay que hacerlo así.