Las Provincias

El Ayuntamiento de Valencia tala en un año más de 1.700 árboles en calles y jardines

Tala de un árbol en la marginal derecha del viejo cauce. :: j. j. monzó
Tala de un árbol en la marginal derecha del viejo cauce. :: j. j. monzó
  • El PP asegura que la cifra es una «barbaridad» y que muchos de los ejemplares cortados podían haberse salvado

El Ayuntamiento taló el pasado año un total de 1.708 árboles y palmeras, además de los abatidos en los tramos del viejo cauce. A la vista de lo ocurrido durante los últimos temporales, la concejal del grupo popular Lourdes Bernal elevó ayer la cifra hasta 2.000 ejemplares, un balance que calificó de «barbaridad» por lo elevado.

«Entendemos que siempre hay un porcentaje de árboles secos, que han sufrido roturas o que suponen un riesgo para las personas o los bienes, pero en esta cifra tan abultada también se esconden los caprichos de la señora Soriano en talar árboles perfectamente sanos con el objetivo de cambiar de especie. Recordemos la tala de moreras de Ebanista Caselles paralizada por la movilización de los vecinos de la zona», indicó la edil.

El balance de la actuación corresponde a una pregunta realizada en el pleno acerca de las talas y sustituciones de especies arbóreas del pasado año. En la respuesta, la concejal de Medio Ambiente, Pilar Soriano, destaca que se han repuesto todos los ejemplares, incluso más porque hay una diferencia a favor de 49 ejemplares que han engrosado el censo del arbolado de Valencia

Pero eso no justifica las cifras de la tala, observó Bernal, quien indicó que se han abatido «árboles de varias décadas y se han plantado otros de escaso tamaño, que tardarán mucho en dar sombra y refrescar las calles».

Para Bernal, lo «más preocupante de esta cifra es que sabemos que no es la real y que se ocultan datos. En la respuesta no se incluyen las talas de arbolado realizadas por el Organismo Autónomo Municipal Parques y Jardines Singulares y por la Escuela Municipal de Jardinería y Paisaje, que mantiene más de 1.800.000 metros cuadrados de jardines en nuestra ciudad, por lo tanto la cifra será mucho mayor. Este es el famoso gobierno de la transparencia y las paredes de cristal».

El pasado ejercicio se eliminaron 101 alcorques en las calles, al estar situados en pasos de peatones o existir canalizaciones que atravesaban el espacio de los árboles. La edil del grupo popular destacó que en la ciudad «hay 2.600 alcorques vacíos. ¿A que espera la señora Soriano para proceder a su replantación? Y en los jardines de nuestra ciudad ¿Cuántos miles de árboles están pendientes de replantar?».

Algunas de las últimas actuaciones de este tipo se han dado en la marginal derecha del viejo cauce hace escasas fechas, donde en la calle Conde Trenor fueron talados ejemplares con más de tres décadas de antigüedad. A juicio de Bernal «el ansia de la concejal Pilar Soriano en talar árboles le ha llevado a ganarse el sobrenombre de Terminator y va a convertir al alcalde Ribó en el alcalde que pasó a la historia como el leñador incansable».