Las Provincias

El Ayuntamiento de Valencia vuelve a olvidarse de reparar el 'cruce de la muerte'

  • Las luces siguen fundidas en un punto con cinco fallecidos pese a comprometerse Grezzi a arreglarlas con una reforma del carril bici que ya ha llegado a la zona

«La seguridad en ese cruce siempre ha sido fundamental para nosotros». La frase la pronunció en noviembre el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, después de que LAS PROVINCIAS publicase que el 'cruce de la muerte', la intersección de la calle Gómez Ferrer con la avenida Blasco Ibáñez, llevaba entonces tres meses con las luces rojas de aviso de la calzada fundidas. La deficiencia cumple siete meses y el Consistorio aún no ha subsanado una medida puesta en marcha por el anterior Ejecutivo para paliar las cinco muertes por accidentes de tráfico registradas en el punto.

Pese a las denuncias de este periódico y las quejas de José Luis Gaspar, el padre de David, un joven de 28 años fallecido en un choque en el cruce, el Ayuntamiento ha ido incumpliendo uno tras otro los compromisos adquiridos para reparar los cinco de los nueve pilotos de aviso que no funcionan. «El servicio de Movilitat Sostenible tiene previsto reemplazar las luces en la actuación del carril bici y mejora de ese cruce que está ahora mismo en marcha y acabará antes de fin de año», fueron las palabras de Grezzi tras la información de este periódico. Pero llegó el fin de año y la reforma no se hizo. Y ahora se ha llevado a cabo la mejora del carril bici en la zona de Gómez Ferrer y Blasco Ibáñez, y las luces de aviso siguen sin funcionar.

Junto a las flores

«En la actuación del nuevo carril bici que afecta al cruce está incluido un rediseño que mejora aún más la seguridad en calzada y aceras», añadió Grezzi. Y un paseo por la zona permite comprobar cómo los obreros trabajan en la esquina situada frente al 'cruce de la muerte', justo donde se pueden ver flores en recuerdo a las víctimas mortales; el carril bici remodelado luce ya en la intersección de Blasco Ibáñez con Rodríguez Fornós, el situado junto a la intersección de la polémica; y también al otro lado de la avenida hay obreros levantando la calzada para el trazado del carril bici. Pero ni rastro del «rediseño de la seguridad» en el 'cruce de la muerte'. Allí, los coches siguen circulando sobre las luces encastradas en la calzada, con más de la mitad de los pilotos apagados.

Desde la concejalía de Movilidad aseguraron ayer que las obras del carril bici que conformará el anillo ciclista «continúan en marcha» y que el arreglo de las luces averiadas en la conflictiva intersección se producirá «cuando se acaben las obras». Los responsables municipales aseguraron que la fecha apuntada inicialmente era «una estimación», en referencia a subsanar las deficiencias antes de acabar el año pasado. No obstante, desde Movilidad rechazaron hablar de un nuevo plazo o fecha tope para llevar a cabo la reparación.

Tras la noticia de LAS PROVINCIAS, las víctimas de accidentes de tráfico también lamentaron la escasa inquietud municipal para solucionar los puntos de tráfico conflictivo. «Hay que revisar todos los puntos negros de la ciudad y subsanarlos. Es una pena que no sea un asunto que esté siendo tratado en la Mesa de Movilidad que promueve el Consistorio», lamentó Ana Novella, presidenta de Stop Accidentes.

Novella subrayó que los cambios en los tiempos de la regulación semafórica permite muchas veces reducir la velocidad en determinados zonas y acabar en ese caso con un punto negro, «pero en este punto en concreto deben existir estas luces de aviso porque confieren a la zona una visibilidad especial a la hora de advertir a los conductores que se están acercando a un lugar con especial peligrosidad».

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