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Tres concejalías de Compromís, las que más gastan en contratos a dedo

Tres concejalías de Compromís en Valencia, las que más gastan en contratos a dedo
  • Sergi Campillo, Pilar Soriano y Pere Fuset superan cada uno los dos millones en contratos mediante esta modalidad

Tres concejalías en manos del grupo político de Compromís son las que más gasto realizaron en contratos menores en apenas año y medio, en concreto, entre julio de 2015 y diciembre de 2016, según se desprende de los informes trimestrales sobre esta modalidad de contratación que el Ayuntamiento de Valencia pone a disposición del público en la web municipal.

Se trata de los concejales Sergi Campillo, Pilar Soriano y Pere Fuset, que superan cada uno los dos millones de euros adjudicados mediante esta modalidad de contratación que no necesita un procedimiento negociado o un concurso público. Una fórmula legal, con un procedimiento burocrático más sencillo, dirigida a cubrir obras o servicios puntuales y de carácter excepcional pero que se ha convertido en uno de los procedimientos más habituales entre las administraciones por la facilidad para asignar contratos a empresas o profesionales afines.

Es el caso del gobierno del cap i casal que, en apenas 18 meses, ha gastado 17,28 millones en 3.268 contratos a dedo. De esa cuantía, Campillo, Soriano y Fuset ocupan los tres primeros puestos, seguidos de dos representantes de los otros dos partidos que integran el tripartito: María Oliver (València en Comú) y Sandra Gómez (PSPV) -con el matiz de que una parte de sus adjudicaciones corresponden al periodo en que Joan Calabuig aún estaba en el Ayuntamiento-. Entre los cinco ediles rozan los diez millones en contratos a dedo desde que llegaron a sus respectivas concejalías.

En el caso de Sergi Campillo, responsable del área de Gobierno Interior, el importe asciende a 2,69 millones, mientras que Pilar Soriano (Medio Ambiente) y Pere Fuset (Cultura Festiva) gestionaron obras y servicios por valor de 2,07 y 2,04 millones, respectivamente.

En el extremo se sitúan los concejales Roberto Jaramillo (València en Comú), Isabel Lozano (Compromís) y Ramón Vilar (PSPV), con importes que no superan los 100.000 euros. El primero, por ejemplo, sólo ha desembolsado 33.571 euros en contratos menores.

Como recordaron desde el grupo municipal popular, el constante recurso a esta figura incluida en la Ley de Contratos del Sector Público «demuestra la improvisación y falta de previsión del tripartito a pesar de que han transcurrido ya casi dos años de gobierno», apuntó el concejal Alfonso Novo.

Número de contratos

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Por número de contratos, el ranking de concejales varía y es Carlos Galiana (Compromís), el delegado de departamentos como Comercio, Espacio Público o Control Administrativo, quien mayor número acumula. En total, 520. Le siguen Fuset y Oliver como los ediles que más han recurrido a los contratos a dedo, con 425 y 342, respectivamente.

En el lado contrario se sitúan, de nuevo, los ediles Vilar (4) y Jaramillo (19) con la novedad de Giuseppe Grezzi, que adjudicó 21 contratos a dedo en año y medio. Por debajo del centenar también se sitúan Lozano, Sarrià y Menguzzato.

Visto desde la perspectiva de los partidos políticos, es Compromís quien lidera el uso de los contratos menores, con 10,68 millones y 2.126 contratos, lo que representa el 62% del total. Eso a pesar de haber sido uno de los grupos que, desde la oposición, más criticó el recurso a este tipo de contratación en la administración pública. Así, tanto Joan Ribó como Mónica Oltra hicieron de los contratos menores uno de sus argumentos contra los procedimientos del Ayuntamiento y la Generalitat.

Por su parte, los otros dos grupos que integran el tripartito suman el 25% y el 13% del gasto. En el caso del PSPV acumula 4,41 millones y 592 expedientes y la marca blanca de Podemos, València en Comú, 2,18 millones y 550 contratos.

Campillo, Gómez y Oliver son, además, los tres concejales que más recurren a las adjudicaciones a dedo en sus respectivos grupos. En el caso de Gómez -responsable de delegaciones como Turismo o Empleo-, el desembolso asciende a 1,38 millones y en el de María Oliver -con competencias Educación, Patrimonio Municipal o Vivienda- a 1,42 millones.

El análisis de los contratos a dedo tramitados por el tripartito también revela que la mayoría se adjudicaron en el segundo trimestre del año pasado, cuando el importe alcanzó los 5,27 millones y los 938 expedientes. En cambio, entre octubre y diciembre sólo se contabilizaron 402.657 euros en más de un centenar de contratos.

Mayor control

Los contratos menores están pensados para importes inferiores a 18.000 euros (IVA excluido) en el caso de servicios o suministros o de 50.000 euros para obras. No podrán tener una duración superior a un año ni ser objeto de prórroga.

En julio del año pasado, el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, aseguró que se iban a modificar los trámites para hacer «menos laxas» este tipo de contrataciones a raíz de una moción presentada por Ciudadanos. También un informe de la Intervención General del Ayuntamiento alertaba del aumento de las contrataciones menores en el primer año de gestión del gobierno de Ribó.