Las Provincias

El comité de empresa de la EMT también cuestiona a Grezzi por Barón de Cárcer

Un autobús efectúa uno de «los giros sin casi visibilidad» que denuncia el comité de empresa, ayer, en Barón de Cárcer. :: irene marsilla
Un autobús efectúa uno de «los giros sin casi visibilidad» que denuncia el comité de empresa, ayer, en Barón de Cárcer. :: irene marsilla
  • Los trabajadores aseguran que no se pidió el informe previo obligatorio y que el doble sentido obliga a «giros sin visibilidad»

Sin informes de la Policía Local y, como ahora se sabe, sin informes de los trabajadores de la EMT. El doble sentido en Barón de Cárcer que la concejalía de Movilidad Sostenible impuso en noviembre de 2015 y que ya ha dejado, hasta el momento, siete accidentes (entre ellos, uno fatal), se hizo sin pedir opinión ni a los agentes de seguridad ni a los conductores de la EMT, que son los que circulan por el doble sentido para dar servicio al Mercado Central.

Así lo desveló ayer el Comité de Empresa de la EMT, en un duro comunicado, que la dirección de la empresa no pidió opinión a los trabajadores. «Desde el primer momento en que se empezó a barajar la posibilidad de instalar el doble sentido en ese vial, el comité solicitó a la dirección de EMT que se realizase la pertinente evaluación de riesgos, preceptiva y obligatoria ante cualquier modificación de recorrido de alguna línea», indica el comité. «Estas evaluaciones de riesgos están destinadas a detectar posibles situaciones peligrosas en el recorrido de las líneas», desvela.

Los trabajadores, en boca del presidente del comité de empresa, Iban Alcalá, explican que estas situaciones son peligrosas «tanto para los peatones por atropello o pasajeros del bus por caídas por posibles frenadas o volantazos imprevistos como para los conductores por acumulación de estrés ante situaciones problemáticas y repetitivas». «Los actuales recorridos nos obligan a giros sin casi visibilidad, lo que provoca situaciones de riesgo, y casi inevitables accidentes», señala Alcalá, lo que apoya la teoría de los vecinos de la zona, que temen que se seguirán produciendo accidentes si el Consistorio no da marcha atrás y revierte el doble sentido.

La dirección de la EMT, según el comité, aduce que no tienen suficientes datos. «¿Cuántos accidentes más necesitan para tener suficientes datos?», se pregunta el comité, que afea a la concejalía que no pidiera informes «en una ciudad con mucha gente de edad avanzada, que no presta la atención suficiente al caminar, y con ciberadictos que cruzan las calles pendientes solo de la pantalla de su teléfono móvil». «Si el Ayuntamiento o la empresa no ponen barreras físicas que impidan cruces indebidos en las calles de doble dirección, el goteo de accidentes, alguno mortal, continuará creciendo», rematan los trabajadores.

La EMT, por su parte, se defendió y argumentó que iba a pedir opinión a los trabajadores mediante el preceptivo informe el próximo mes de febrero. «La actuación en la modificación de itinerarios a raíz de la peatonalización del entorno de La Lonja se ha realizado siguiendo los mismos pasos y de acuerdo al funcionamiento habitual de la EMT», señalaron ayer fuentes de la entidad, que insistieron en que este análisis, «como se ha hecho siempre durante toda la historia de la EMT», «se ha realizado y realizará una vez experimentados lo suficiente».

«En este caso, el análisis junto a los sindicatos estaba programado para llevarse a cabo el próximo mes de febrero, coincidiendo con el transcurso de un año de la consolidación de los nuevos itinerarios, y esta vez no será una excepción», comentaron las mismas fuentes, que pusieron en valor el trabajo de los conductores «en circunstancias cada vez más complicadas». El comité desveló, además, que saben que actuaciones parecidas «se están planteando en otras calles de la ciudad, lo que sin duda va a multiplicar los riesgos y los percances».

Sin embargo, cabe recordar que el doble sentido se puso en marcha en noviembre de 2015. En febrero de 2016 lo que se hizo fue comenzar la peatonalización blanda de María Cristina y del entorno del Mercado Central, que se encuentra en la raíz de buena parte de las quejas de vendedores del mercado, comerciantes de la zona o residentes de Ciutat Vella.

Otras protestas

Y es que los trabajadores de EMT se unen a los colectivos enfrentados ya con Grezzi por el doble sentido, quizá la medida más polémica de todas las llevadas a cabo por el gobierno de Ribó o, al menos, de las más contestadas en la calle. Ni los comerciantes de la zona, que critican el doble sentido porque se ha complicado el acceso en coche particular al centro, ni los vecinos que viven en los barrios de El Mercat, El Carmen o El Pilar están satisfechos con un recorrido que los residentes tildan de peligroso. Ya ha habido varios accidentes, el último sin ir más lejos el jueves, que si bien no se dio en la propia avenida, tanto vecinos como oposición contabilizan como ocurrido en el entorno de la avenida, porque la calle Garrigues, donde se dio el atropello de un autobús a una mujer de mediana edad, es donde comienza el doble sentido. De hecho, el bus, de la línea 27, enfilaba Garrigues para remontar Barón de Cárcer en dirección al Mercado Central.

El Consistorio no quiere dar marcha atrás en la medida. Grezzi se niega. Argumenta que es la única manera de dotar de servicio al Mercado Central (hay una nueva parada al final de Barón de Cárcer, junto a Ciudad de Brujas) y, además, defiende que el PP ya llevaba el doble sentido en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible aprobado en pleno a finales de 2013.

Sin embargo, desde el PP insisten en que la idea era ponerlo en marcha «con el aparcamiento de Ciudad de Brujas terminado y si era seguro», circunstancias que no se dan en este momento, dicen. El concejal Alberto Mendoza criticó el doble sentido y añadió que «puede ir a peor», por lo que le solicitó al alcalde «que aparte a Grezzi y que asuma su responsabilidad como alcalde». El concejal de Ciudadanos Narciso Estellés afirmó ayer que en la avenida «hay un problema real de seguridad para las personas que Grezzi ni el tripartito quieren ver ni solucionar». La revelación del comité de que el concejal no pidió informe alguno es, para Estellés, la confirmación «de que Grezzi carece de método y rigor en su gestión. Esta forma de actuar es un peligro para los valencianos».

Mientras, Acció Ecologista Agró y València en Bici comenzaron a mover ayer por redes sociales y grupos de mensajería instantánea un comunicado de apoyo al concejal que defiende que Grezzi es «la garantía de que las políticas apropiadas de movilidad que Valencia necesita se van a llevar a cabo». «Los aciertos están superando con creces las comprensibles disfunciones», indican.

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