Las Provincias

Trabajadores de la EMT alertan de la falta de mecánicos para atender las averías diarias

  • Los conductores denuncian retrasos de hasta media hora en la salida por la falta de vehículos en buen estado

Trabajadores de la EMT alertaron ayer de la falta de mecánicos para atender las averías diarias que sufren los autobuses de la EMT, cuya flota tiene una edad media de 11,2 años. Esta falta de personal, que la Empresa Municipal de Transportes intentará paliar con la contratación de hasta 25 nuevos mecánicos o trabajadores de mantenimiento este año, es uno de los motivos detrás de los retrasos que denuncian vecinos de toda la ciudad en prácticamente todas las líneas, tal como confirmó ayer la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos, María José Broseta.

El nuevo gerente de la EMT, Josep Enric García Alemany, y el presidente del consejo de administración de la entidad y concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi, han sacado pecho en varias ocasiones respecto a los gastos de personal. Así, su partida aumentará en el presupuesto para 2017 en 1,6 millones, hasta llegar a los 73,3 millones de euros, lo que permitirá continuar la senda de contrataciones para asegurar una óptima calidad del servicio. En 2016, la EMT contrató a 87 conductores, a los que hay que añadir los 44 que se contrataron en 2015; un cambio notable en comparación con el periodo de la última legislatura del PP (2011-2015), donde únicamente se contrató a un total de 69 personas.

La realidad es que estas contrataciones, aunque bien recibidas por trabajadores, sindicatos y comité de empresa, no son suficientes para atender la demanda en talleres. Según fuentes consultadas por este diario, esta misma semana ha habido mañanas en que hasta cinco conductores han tenido que quedarse media hora esperando para hacer su ruta porque no había autobuses disponibles. El motivo, explican las mismas fuentes, es que el personal que hace frente a las averías que sufren los autobuses más antiguos (como el que ardió ayer en Peset Aleixandre, que tenía casi 11 años) está «sobrecargado» con demasiado trabajo. «Hacen lo que pueden por la noche pero a veces no llegan», indican las mismas fuentes.

Protestas de los residentes

Estas averías y retrasos en que un determinado autobús comience una ruta podría estar detrás, y así lo apuntan las mismas fuentes, de las constantes quejas por las frecuencias de paso de determinadas líneas que ya se extienden por toda la ciudad. «Tenemos muchas quejas, sobre todo de las líneas que fueron modificadas» este verano, explica Broseta.

«No se han incrementado las frecuencias de paso; es más, en algunos casos, hasta se han reducido», critica Broseta, que denuncia que ha pedido en varias ocasiones a Grezzi que les enseñe, «con documentos», que se cumplen los horarios y que aumentan los viajes en las líneas modificadas pero que no lo ha hecho todavía. Las quejas hablan sobre todo de líneas como 11, 8, 73 o 7, todas ellas afectadas de una manera o de otra por la remodelación de líneas emprendida por la EMT el pasado verano, pero se distribuyen por toda la ciudad. Avenida de Aragón, Beteró, Pintor Sorolla, el barrio de Morvedre, Orriols o Malilla son algunos de los barrios donde más quejas por retrasos de la EMT hay.