El Mercado de Colón de Valencia cumple 100 años

El Mercado de Colón de Valencia cumple 100 años

El Ayuntamiento de Valencia y la Asociación de Comerciantes han preparado múltiples actos para celebrar la efeméride

NIEVES MARCOSvalencia

El Mercado Colón, uno de los monumentos modernistas más bellos y emblemáticos de Valencia cumple cien años. Su construcción a principios del siglo XX fue posible ante la demanda de la población de la zona de un mercado de abastecimiento para el barrio, ya que los vecinos tenían como única alternativa entonces el Mercado Central, junto a la Lonja, que se encontraba lejos para la época al no existir los medios de transporte actuales. El proyecto se encargó al entonces arquitecto municipal Francisco Mora, que influenciado por las corrientes modernistas proyectó un gran espacio longitudinal de tres naves mediante cerchas metálicas, cerrando sus extremos con dos portadas de ladrillo y piedra, a la manera de arcos triunfales, con gran ornamentación y policromía, bordeando el conjunto con un cerramiento formado por una base de piedra rematada con una verja artística de forja. La construcción de este edificio único de la arquitectura civil se inició en 1914 y aunque su levantamiento estaba prevista que se realizase en doce meses, las obras se prolongaron hasta 1916. El edificio se inauguró el día 24 de diciembre del año 1916, con gran aceptación por parte de la sociedad de la época.

De la efemérides dio amplia cuenta LAS PROVINCIAS en su portada del día de Navidad, explicando con todo detalle la presentación en sociedad del histórico mercado, la cual se hizo al ritmo de tambores y clarinetes. En su puesta de largo, una cabalgata abría la marcha desde la plaza de toros, encabezada por una sección de la Guardia municipal montada. Seguía un desfile «muy pintoresco» de los vendedores más populares del mercado, seguidos de grupos alegóricos de las paradas: pescadería, carnes, aves, frutas, flores y hortalizas, detallaba nuestro periódico. Todo fue tan esplendoroso que la comitiva la cerraba una espectacular carroza de estilo Luis XV.

A finales del pasado siglo el mercado fue decayendo por distintas circunstancias (jubilaciones, falta de mantenimiento...). Según explican responsables del Mercado de Colón, «la necesidad de llevar a cabo una actuación de restauración en el monumento, unido con la problemática de la zona en cuanto a necesidad de plazas de aparcamiento y el poder compaginar el espacio del mercado con un uso distinto al que venía teniendo y más acorde con las necesidades de la época llevaron al planteamiento global de la intervención en el edificio». En 2003 la ciudad ya contaba con este emblemático edificio restaurado, con cafeterías para pasar la tarde, resta urantes, charcutería, horchatería , espacios para eventos diversos y una zona de aparcamiento. Fue declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento en 2007.

Ocupa una superficie rectangular de 3500 metro cuadrados distribuida en tres naves, la central más ancha (18 metros) que las laterales (8 metros). Estas últimas disponen de un voladizo metálico de 6 metros de longitud por sus lados más largos. Dispone de dos fachadas en sus extremos mas cortos, mientras que las fachadas laterales no existen, lo que proporciona una amplia visión y una agradable sensación de diafanidad y transparencia. Rodea todo el conjunto del mercado una verja de fundición sobre un zócalo de cantería. Se cubre por una estructura metálica sobre columnas de fundición formada por 9 crujías. La iluminación se refuerza en su parte superior por una alargada claraboya o lucernario que recorre todo lo largo de la nave central. El mercado a excepción de los elementos de sujeción, está construido en ladrillo de color rojizo y destaca por su abundante decoración.

Dispone de dos entradas o fachadas, la principal es la recayente a la calle Jorge Juan, entre otras cosas porqué es la más decorada, mientras que la segunda recae a la calle conde de Salvatierra. Una frente a otra. Entre los elementos decorativos destacan los alusivos a productos de huerta, animales de granja y productos del mar. También hay abundancia de escudos o elementos asociados a ellos, como el escudo de la ciudad que recae a la fachada de la calle Conde de Salvatierra realizado en piedra policromada o el que campea en la parte más alta del arco de la fachada principal.

Digno de admiración son los mosaicos que ocupan las enjutas y el frontal del arco de la fachada principal, formados por imágenes de huertanos vestidos a la usanza regional con presencia de frutos representativos de la huerta valenciana. También en esa fachada se encuentra un pedestal con un busto en bronce que homenajea al arquitecto del mercado.

Para celebrar el centenario el Ayuntamiento de Valencia y la Asociación de Comerciantes del Mercado Colón han preparado un plan completo de actividades culturales y gastronómicas, que comenzaron en octubre, y que se intensifican a partir de esta semana, con la inauguración de una exposición de fotografías antiguas del edificio -algunas cedidas por LAS PROVINCIAS- y su historia que lleva por título Cien años dando sabor a Valencia.

Toda la información, fechas y horarios de las actividades del centenario se pueden consultar en www.mercadocolon.es.

Fotos

Vídeos