Las Provincias

Mascletà en la plaza del Ayuntamiento. :: m. molines
Mascletà en la plaza del Ayuntamiento. :: m. molines

Los oficios reconocidos

  • Empresarios y artesanos lamentan la crisis que padecen y esperan que el título ofrezca proyección internacional

  • La descripción de la fiesta ante la Unesco destaca seis sectores

valencia. Las 280 palabras que se acabaron de matizar el pasado año para enviarlas a la Unesco como descripción de la fiesta encierran la esencia de las Fallas, además de referencias a seis oficios que son parte fundamental del reconocimiento. LAS PROVINCIAS ha querido recabar una primera impresión de lo que supondrá para estos sectores el título como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y de su situación actual.

Amparo Fabra Indumentarista

«Al ver la Ofrenda pienso que mucho hay que mejorar»

Tras 35 años de experiencia, Amparo Fabra tiene muy clara una cosa. Al oficio de indumentarista hay que echarle paciencia y horas de trabajo. «Si cada traje lo hiciera sólo una persona, necesitaría más de 15 días. En la falda, por ejemplo, las cuatro orillas se hacen a mano». La premisa para esta profesión es coser bien, para lo que se requiere una buena formación. «El Gremio de Sastres y Modistas forma a más de 150 alumnos», subraya, aunque lamenta que cada año piensa al ver la Ofrenda que hay «mucho en lo que mejorar». Las falleras tienen cada vez más interés en vestirse bien, opina, para confiar en que el reconocimiento suponga un «motivo para que llegue más trabajo». De las modas, comenta que no «las hay, son producto de trabajo e investigación».

Miguel Galán Floricultor

«La crisis nos ha castigado mucho y vendemos menos»

Las flores son parte fundamental de la fiesta fallera. La familia de Miguel Galán surte desde hace más de un siglo los clavelones de la Batalla de Flores y a varias comisiones en actos y la Ofrenda. También es uno de los sectores más azotados por la crisis. «Si la gente busca comprar el pan más barato, está claro que no compran ramos de flores», observa, para indicar que los ramos llegan a la Virgen con menos flores que antaño. «Lo normal son una docena de claveles, pero se están haciendo de media». Del reconocimiento de la Unesco, confían en que sirva para escapar de esa crisis.

José Ramón Despuig Artista fallero

«Espero que no se quede sólo en lo de inmaterial»

El presidente del Gremio de Artistas Falleros, José Ramón Despuig, recurrió al humor fallero para desear que el reconocimiento de la Unesco contribuya a salir del hoyo en el que se encuentra el sector. La celebración ayer en el Salón de Cristales sirvió para acordar una reunión con el president de la Generalitat, Ximo Puig, para ver en que «nos puede ayudar». El Ayuntamiento subvenciona el 25% del coste de las fallas a las comisiones, con el tope del presupuesto de las municipales, a lo que el artista dijo que deberían «aumentar los controles» acerca del uso de esos fondos. En el plano internacional, esperó que sirva para promocionar el trabajo de los artistas falleros en países emergentes de Oriente Medio y Asia, para desarrollar proyectos de decoración y tematización, una de las vertientes de la profesión. Desde hace unos años hay un grado de Formación Profesional de artista fallero, lo que también ha contribuido a repartir aún más el mercado. «Fallas se harán unas mil en toda la Comunitat, no hay más», se lamentó acerca de la penuria de algunos talleres, abocados al cierre. En opinión de Despuig, los políticos deben «reflexionar» acerca del escaso presupuesto que se destina a las fallas en relación con otros gastos de las comisiones. «Estamos metidos en un charco», resumió.

David Izquierdo Hostelero

«Servirá para una mejor promoción en el extranjero»

Tras felicitar a los falleros y al gobierno municipal actual y anterior, el gerente de la Federación de Hostelería espera que el título de la Unesco sea un revulsivo para la promoción de la ciudad en el exterior. «Dará más presencia y carácter internacional a las Fallas», dijo, para recordar que la entidad realiza desde hace años campañas de promoción de la oferta gastronómica en marzo en otras ciudades españolas. Para nuevas iniciativas, adelantó que se ponen a «disposición de las Fallas para generar propuestas de interés común».

Guillermo R. Bronchú Pirotécnico

«Es el momento de hacer un evento de primer nivel»

El histórico gerente de la asociación de pirotécnicos destaca que el título concedido por la Unesco es la oportunidad perfecta para que Valencia acoja por fin un evento pirotécnico de primer nivel. «La cuna de la pirotecnia no puede estar más sin eso», en referencia a grandes espectáculos nocturnos que se celebran en Francia, Canadá y los Emiratos Árabes Unidos. Rodríguez-Bronchú aboga por mejorar la formación para la profesión de pirotécnico, que ahora se realiza en las fábricas. Y como asignatura pendiente, la recuperación de la despertà. «Se ha perdido lamentablemente», dice sobre una práctica que antes se hacía en todos los casales. La asociación reúne a unas 25 empresas, que sufren una aguda crisis desde hace años. «Realizamos la fiesta más barata. Es gratis, acude público de todas las generaciones y no hay aforo en los recintos», ironizó tras destacar la perpetua reclamación del sector para que las instituciones públicas aumenten el presupuesto que destinan cada año a la pirotecnia.

Pedro Rodríguez Músico

«En la fiesta, cuanta más música mejor»

El presidente de la Federación de Sociedades Musicales anuncia futuros acuerdos con la Junta Central Fallera para conceder premios conjuntos de composición y otras iniciativas. «Las 400 fallas no serían lo mismo sin la música», apunta, para avalar la estrecha relación de las bandas con las comisiones. «Estamos contentos por el reconocimiento», aseguró a este periódico, para destacar que se debe imitar lo que sucede en otras fiestas de la Comunitat. «En los Moros y Cristianos, cuanto más músicos tienen detrás mejor. Eso es lo que debe pasar en las Fallas», para indicar que también debe regularizarse las ayudas que se dan desde el Ayuntamiento, además de aumentar. «Algo debe quedar para las sociedades musicales, para la formación por ejemplo». La Federación de Sociedades Musicales tiene también en tramitación la declaración de Bien de Interés Cultural, el paso previo a lo que podría ser otra candidatura para la Unesco.