Las Provincias

Los niños quieren diseñar la ciudad de Valencia

Algunos de los niños intervinientes en el pleno de ayer. :: concejalía educación
Algunos de los niños intervinientes en el pleno de ayer. :: concejalía educación
  • Los menores piden en el hemiciclo más jardines, carriles bici, contenedores de reciclaje y alumbrado en algunas calles

valencia. El primer pleno celebrado en el Ayuntamiento con niños dio ayer para mucho. Las ocho intervenciones de alumnos de colegios municipales y el conservatorio municipal estuvieron repletas de reivindicaciones, quejas y propuestas de mejora. También las respuestas de concejales del gobierno municipal, que anunciaron como fue el caso de la delegada de Medio Ambiente, Pilar Soriano, la desaparición de los pipicanes para perros en favor de recintos vallados en jardines, además de la sustitución progresiva de las moreras y los naranjos por otro tipo de árboles como almeces y carrascas.

Son sólo ejemplo de lo que pasó en la jornada de arranque de los actos de 'Valencia, ciudad educadora', donde los menores acudieron después al garaje del Ayuntamiento a pintar murales en el suelo con tiza. Estaba previsto que lo hicieran en la plaza del Mercado, enfrente de la Lonja, aunque lo impidió el pavimento mojado por la lluvia.

La concejal de Educación, María Oliver, fue la introductora de un pleno presidido por el alcalde Joan Ribó. Destacó la contratación de más profesores este año, además de las inversiones en los colegios. En el turno de intervenciones empezaron los alumnos del colegio de Benimaclet, quienes destacaron los defectos en las aceras y calzadas, junto con los bolardos en mal estado y la falta de iluminación en algunas calles.

Fue parte del discurso de Nur, de sexto de Primaria. Su compañera de curso, Morgana, reclamó la mejora en el acceso del colegio, además de pedir más aparcamientos y jardines. «Hacen falta más instalaciones deportivas y aparatos de ejercicio», dijo.

Ángel, del colegio Fernando de los Ríos, destacó por su parte las deficiencias en los semáforos y la falta de poda, mientras que Mireia, del centro Santiago Grisolía, pidió que se fomente el uso de la bicicleta, criticó la altura de algunos bordillos y demandó más contenedores para el reciclaje de residuos.

Sofía, del mismo colegio, propuso un aula de informática en el centro de Juventud y campañas que fomenten el uso del transporte público. Irene, del conservatorio municipal José Iturbi, planteó al gobierno municipal más becas para la compra de instrumentos musicales, junto a que se den facilidades para conciertos de alumnos en el Palau de la Música. También habló uno de los maestros de la escuela infantil de Pinedo, junto con una madre, propuso mejoras en el centro y la pedanía, con espacios de juegos y lecturas.