Las Provincias

Vecinos de La Raiosa denuncian la ocupación de solares por indigentes

Uno de los solares donde vive gente. :: manuel molines
Uno de los solares donde vive gente. :: manuel molines
  • La asociación Parque Central-Iturbi, que ha ido al Defensor del Pueblo, reclama al tripartito que tapie los accesos y que haya más vigilancia

valencia. «La situación sólo es comparable a la visión de un Sarajevo bombardeado». Es la descriptiva frase que emplea el presidente de la asociación de vecinos Parque Central-Iturbi, Julián Vergés, en la cartas remitidas al Defensor del Pueblo, al Delegación del Gobierno y a la Concejalía de Protección Ciudadana para denunciar la situación en la que se encuentran los solares del barrio de la Raiosa.

Porque los vecinos han alertado de la presencia de indigentes tanto en los solares, repletos de basura y escombros, como en casas abandonadas. «El último ejemplo lo hemos encontrado en un solar que recae a la calle San Vicente, donde una indigente nos dijo que lo ocupaba con permiso del Ayuntamiento, y en una vivienda ruinosa que ha sido alquilada, sin contrato, a personas de origen rumano que incluso han colocado una antena parabólica», relata Vergés, que lamenta la degradación de la zona, que pertenece al distrito de Jesús-Patraix y que, como insiste en remarcar, está a apenas un kilómetro de distancia de la plaza del Ayuntamiento.

Unas sillas dispuestas como en una tertulia, ropa tendida y alguna escalera dan fe de la denuncia vecinal. Por ello, el dirigente vecinal reclama al tripartito que «vuelva la mirada» hacia este barrio y dedique también recursos, como sucede en otras zonas de la ciudad, «más allá del Cabanyal». Una crítica que surge tras la reunión celebrada entre la Delegación, el Ayuntamiento y los responsables de las policías local y nacional. «Aquí también tenemos problemas», afirmó Vergés.

Por ello, reclamó de nuevo al gobierno municipal -lo hizo también en junio- que aumente la vigilancia policial y que, en la medida de lo posible, tapie el acceso a los solares o a las fincas abandonadas, cerrando puertas y ventanas. Los vecinos también plantean la actuación de los servicios sociales.

«Hay un descampado vallado, en la calle Amparo Iturbi, en la que los indigentes han montado dos puertas de chapa con cadena para poder acceder», relató el presidente, que añadió que en este punto se acumula chatarra que luego estas personas venden.

Crece el deterioro

La situación es similar en otro punto negro sobre el que los residentes de la Raiosa llevan años alertando. Está situado entre las calles Moncayo y San Vicente y es una finca abandonada en la que bolsas de basura, garrafas de agua y maleza crecen sin control y campan a sus anchas, al igual que las ratas, por este inmueble que ha sido ocupado ilegalmente en varias ocasiones, con los consiguientes desalojos, y que ahora añade grietas en el muro.

El presidente de la asociación vecinal Parque Central-Iturbi, Julián Verges, ha solicitado en varias ocasiones al Ayuntamiento que actúe de oficio en esta parcela sin que, hasta el momento, haya tenido éxito. De ahí la petición que también han remitido a la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, para que «inicie una investigación» dado que los escritos que han remitido a la Delegación y al Consistorio «no han tenido respuesta y la situación, lejos de mejorar, empeora día a día».

Colegio en barracones

El presidente de Parque Central-Iturbi también se pronunció sobre la situación en la que se encuentra el colegio público Santo Ángel de la Guarda, ubicado en barracones desde hace años.

El gobierno municipal anunció el pasado viernes la licitación de las obras para acondicionar los solares en los que se instalará el centro provisional mientras se construye el nuevo. «Esperamos que sea una realidad porque, de momento, está acabando 2016 y no hemos visto actuaciones», lamentó Vergés.