Las Provincias

El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando. :: efe
El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando. :: efe

El pacto anticorrupción abre un debate en el PP tras la muerte de Barberá

  • El Gobierno afirma que el acuerdo está para cumplirse, pero el portavoz del partido en el Congreso sugiere una «reflexión» tras los acontecimientos

Las primeras horas del duelo por la muerte de Rita Barberá han situado al PP en una nueva encrucijada sobre cómo gestionar los casos de corrupción. Sobre la mesa se encuentra el pacto anticorrupción que los populares firmaron con Ciudadanos como requisito imprescindible para garantizar la investidura de Rajoy. La clave reside en el punto 93 del acuerdo, que exige «la separación inmediata de los cargos públicos que hayan sido imputados formalmente o encausados por corrupción». Era la exigencia del partido de Albert Rivera para comenzar a negociar. Un mes más tarde, el presidente, con María Dolores de Cospedal como mediadora, forzaba la salida de Barberá del partido.

La tremenda conmoción tras el fallecimiento de Barberá y la sensación -reconocida por el PP- de que se fue injusta con ella ha removido algunos planteamientos. El portavoz en el Congreso se expresó en estos términos. El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, indicó que es necesario reflexionar sobre si el camino iniciado en la lucha contra la corrupción es el «correcto». «Hay que hacer una profunda reflexión sobre todo lo que ha sucedido y sobre si vamos por el camino adecuado y correcto». De momento, dijo que el asunto se abordará el tema «internamente» pero también «con el conjunto de fuerzas políticas». De igual modo, deseó que este debate se extienda también a «otros sectores de la sociedad». El responsable hizo estas declaraciones en «Los Desayunos» de TVE.

El portavoz en el Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo, respondió que el pacto anticorrupción firmado en agosto está «para cumplirse», pero ha pedido a todos los partidos una «reflexión» sobre cuándo debe apartarse a los políticos investigados. El portavoz del Gobierno, que hoy ha precisado que ese pacto era condición «para sentarse» a negociar la investidura, ha recordado que el PP siempre ha preferido esperar a que se abra juicio oral para apartar a un político; a su juicio, es una forma de mantener el «equilibrio» entre el derecho a la presunción de inocencia y el derecho a presentar una denuncia o querella por corrupción.

Estas últimas declaraciones abren un debate en el PP. Hace meses que en las filas populares se abría paso una corriente partidaria de romper con los lastres del pasado y mostrar una actitud inflexible frente a los escándalos. Una nueva generación de políticos, llegada a la dirección en junio de 2015, parecía estar dispuesta a recoger el hartazgo de la militancia y recuperar la confianza de los votantes conservadores. Pero ahora fuentes del partido temen que la conmoción por el fallecimiento de la exalcaldesa valenciana ponga en riesgo el camino recorrido.

Mientras Mariano Rajoy se confesaba «tranquilo» respecto a la exalcaldesa, los vicesecretarios y dirigentes territoriales, que más tarde encabezarían Cristina Cifuentes o Isabel Bonig, demandaban firmeza para volver a construir la credibilidad perdida a golpe de escándalo.

Los acontecimientos no han hecho mella en Ciudadanos. Su vicesecretario general, José Manuel Villegas, advirtió ayer de que mantendrá la exigencia de apartar a los políticos imputados. Sí dijo que «hay camino por recorrer», en el estudio de propuestas encaminadas a recuperar para la vida política a personas que después de haber abandonado su puesto resulten exoneradas.