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Joan Ribó, pensativo en un pleno del Ayuntamiento. :: irene marsilla
Joan Ribó, pensativo en un pleno del Ayuntamiento. :: irene marsilla

Ribó admite que las normas impuestas a las falleras son un «error garrafal»

  • El alcalde salva a Fuset de la polémica pero deja en manos del concejal la decisión de pedir dimisiones en la Junta

Sin medias tintas. El alcalde de Valencia, Joan Ribó, reconoció ayer que las normas que se han hecho firmar a las cortes y falleras mayores por primera vez este año han sido «un error garrafal».

Ribó admitió ayer que le parecía un error «hacer firmar en su momento el documento sin que se hubiera visto, bueno alguien lo habría visto, pero yo no puedo entrar en el tema porque no lo conocía».

A pesar de que el pasado viernes la vicepresidenta del Gobierno, Mónica Oltra, afirmó que estas normas le ponían los pelos de punta, el alcalde indicó ayer que no tenía conocimiento previo del documento antes de firmarse. A la pregunta de por qué se han hecho firmar a las preseleccionadas y a las cortes si no estaban de acuerdo, insistió en que él no las conocía. «Si lo hubiera conocido, se habría eliminado antes».

Reconoció que cuando ha leído algunas de las cosas que había en el reglamento «el primer sorprendido ha sido el alcalde porque entra en profunda contradicción con la forma de entender la situación o el papel actual de la mujer».

Quiso hacer referencia a que eran normas ya existentes y apuntó que «estén escritas, orales o sean más o menos públicas, son muy poco presentables. No deberían de haber existido nunca». Respaldó la idea de Fuset de que «han estado en privado porque no pueden salir al público». Y dijo tajantemente que «se han de eliminar y en caso de que sea necesario, introducir otras modificadas en profundidad para que cumplan los criterios de igualdad y libertad».

Sobre el contenido, dijo que «por desgracia no es un puntito, son muchos los que hay que cambiar». «Son claramente antiguos y casposos». Afirmó que las mujeres «son mayores de edad en la forma de vestir, pensar y por sus iniciativas».

Admitió que ha sido un error, pero intentó salir de la polémica al decir que «nos ha servido para hacerlo público y adecuar la reglamentación al siglo XXI». A la pregunta de si debía de dimitir alguien por el grave error cometido, dijo que sinceramente «no lo sé. Y cuando digo no lo sé, es que no sé si 'sí' o si 'no'». Quiso dejar claro que era una decisión que tenía que tomar Pere Fuset, como concejal de Cultura Festiva y presidente de la Junta. Apuntó que «yo cedí las competencias a mi compañero Pere Fuset y él es el que debe tomar esta determinación».

Fuentes consultadas de la alcaldía matizaron que en ningún momento se refirió al alcalde a una posible dimisión o cambio de cartera de Fuset, sino a la posibilidad o no de tomar medidas en el equipo. En cuanto si había ya alguna dimisión dijo: «He telefoneado hace media hora para saberlo -dijo a las 12 del mediodía- y no había ninguna».

Sobre las opiniones de colectivos de si sería mejor independizarse del Ayuntamiento, el alcalde argumentó que «la dialéctica es normal, pasa en muchas estancias. Lo que hay que hacer es establecer un mecanismo normal de relación entre las fallas y la Junta, que es autónoma, igual que la asamblea y se ha de respetar. Igual que el mundo fallero tiene claro que sus normas y reglamentos los ha de adaptar a cómo entiende la sociedad que debe ser la igualdad de las mujeres en este siglo».

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, negó ayer la posibilidad de presentar su dimisión. Justificó la decisión y apuntó que «sería irresponsable abandonar el barco en este momento». Añadió en la Ser que «no se me ha pasado eso por la cabeza, pero sí quién busca qué, por qué y quién lo mueve».

Error reconocido

Fuset reconoció el «error por haberlo detectado tarde» y aseguró que en los próximos meses «se van a depurar las responsabilidades posibles». En declaraciones a la Ser dijo que «esto no se ha gestionado bien y esta directiva tendrá que asumir responsabilidades».

En cuanto al cambio del documento dijo que no puede hacerlo solo porque «la complejidad del mundo fallero implica consenso». Estas declaraciones llaman la atención puesto que la aplicación de las normas y la obligación de firmarlas fue una decisión que, tal como le han recordado los presidentes, tomó de forma unilateral, sin pasar por el pleno ni asamblea.

De hecho, el presidente de la falla Isabel la Católica, Rafa Ferrando, le pidió primero en la asamblea de septiembre que se hicieran públicas, porque entonces no tenían copia ni las propias firmantes a las que se les exigía confidencialidad, y en la asamblea de octubre le pidió que las retirara y fue cuando Fuset dijo que haría una mesa de trabajo de cara al año que viene. Ya el pasado viernes, tras la repromenda de Mónica Oltra, dijo que se iban a sustituir de forma inmediata.

Fuset dijo ayer que habían intereses extrafalleros por generar la polémica y mostró varios escritos que han rescatado del servidor de la Junta para decir que eran normas que se aplicaban.

Efecto ventilador

El concejal del grupo popular, Félix Crespo, como expresidente de la Junta, dijo que «ninguno de esos escritos llevan sello, ni firma nuestra, ni sello ni acuso de recibo de las cortes. En la Junta había recomendaciones, pero no normas de obligado cumplimiento». Añadió que si no quería polémica «para qué la provoca haciendo firmar por primera vez un documento que incluye normas atentatorias y discriminatorias» y le recordó a Fuset que las dio a conocer el día 16, «cuando ya había estallado la polémica. Sabía que ha cometido un error y ha puesto el ventilador para diluir responsabilidades».

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó dijo que «las falsedades de Fuset han quedado en evidencia». Opinó que «ha quedado claro que ha sido él quien ha obligado a firmar estas normas. Pedimos que asuma su error y que deje de poner en entredicho la palabra de las 34 falleras mayores». Añadió que Fuset «es el único responsable porque ha sido él el que ha pretendido someter a las falleras en un régimen normativo».

El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, dijo que Ribó «no se puede permitir esta crisis a una semana de conocer si las Fallas son Patrimonio Inmaterial». Opinó que «una vez más se demuestra que Ribó no sabe gestionar sin generar polémica y división» y recordó que la concejal Amparo Picó ya pidió la retirada de las normas. Ciudadanos también pidió la comparecencia de Fuset en Les Corts.