Las Provincias

Fuset se escuda en la votación de la Unesco para evitar responsabilidades

Elección de las cortes de honor en la Fonteta. :: irene marsilla
Elección de las cortes de honor en la Fonteta. :: irene marsilla
  • La decisión se conocerá el día 2 y la candidatura destaca en su propuesta la igualdad de género de las Fallas, que ahora cuestiona la normativa

El concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset, se escudó ayer en la próxima decisión de la Unesco sobre la candidatura de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, el 2 de diciembre, para explicar la polémica generada por las normas que ha obligado a firmar a las cortes de honor y a las falleras mayores de Valencia.

El edil aseguró que el conflicto ha sido activado «ahora con una intencionalidad política en el peor momento posible», porque «la gente que ha alentado esto tiene unos fines extrafalleros» y «han jugado otros factores que escapan del mundo fallero», según explicó a Europa Press. Las deliberaciones del organismo de la Unesco que decidirá los reconocimientos empezarán el próximo día 28.

El edil no citó en sus argumentos que fue la vicepresidenta del Consell, Mònica Oltra, compañera suya en Compromís, quien provocó la polémica este viernes al criticar con extrema dureza las normas impuestas a las falleras, pedir su retirada y anunciar un informe de la Generalitat para determinar si existe un caso de discriminación hacia la mujer. Sólo después de su intervención se produjeron los comunicados de exresponsables de la Junta Central Fallera y de 34 falleras mayores de Valencia, algo inédito y donde se desmentían todas las justificaciones que ofreció Fuset tras las críticas de Oltra.

La carta del miedo a que las Fallas no obtengan el reconocimiento de la Unesco fue también utilizada el domingo en el comunicado de la Junta, donde se difundieron páginas sueltas de manuales de protocolo utilizadas en la etapa anterior del Partido Popular. «Pedimos el máximo respeto de todo el colectivo hacia la fiesta de las Fallas en estos momentos cruciales en los que debemos estar más unidos que nunca», se cita en el comunicado.

El concejal popular Félix Crespo acusó a Fuset en un debate organizado por la cadena Ser de generar «cortinas de humo» sobre esta cuestión, al subrayar que existe el «apoyo máximo» de la Unesco al reconocimiento mundial a la fiesta josefina, por lo que la votación que se celebrará en Adís Abeba, la capital de Etiopía, será un mero trámite.

Fuentes conocedoras del proceso señalaron que la candidatura de las Fallas no incluye en ninguno de sus apartados las normas de protocolo, comportamiento o vestimenta de particular de las cortes de honor y las falleras mayores, al tratarse de un «ámbito privado». Por este motivo, precisaron que en teoría la polémica no debe tener ningún efecto en la decisión final.

Eso sí, precisaron la inoportunidad del conflicto iniciado con la obligación a las falleras de que firmasen el documento por parte de la Junta. «Cualquier motivo que se salga de lo normal no ayuda», comentaron sobre la mala imagen generada tras la denuncia de la vicepresidenta del Consell, Mònica Oltra.

La líder de Compromís fue muy dura el viernes al decir que las normas de la Junta son contrarias a la ley la democracia. «La libertad que nos protege es la de poder ir vestidas como nos dé la gana sin que eso tenga más consecuencias que las de poder costiparse», señaló en referencia al veto a las falleras a que lleven faldas cortas, transparencias y «escotes excesivos» en la vestimenta de particular.

Ayer quiso suavizar el tono y respondió a preguntas de los periodistas que la Junta y el mundo fallero «haya reaccionado de esta manera tan rápida y eficaz y que haya un consenso en la sociedad en que las normas en el siglo XXI tienen que mantener las relaciones igualitarias entre hombres y mujeres tanto en el ámbito privado como en el social y público».

La candidatura sí que incluye varias referencias a la igualdad de género en las Fallas como uno de los valores, al tener la mujer exactamente el mismo papel que el hombre en la fiesta. Muchas de las críticas a las normas impuestas por la Junta han venido precisamente por la apariencia de desigualdad que destila todo el documento.

El texto de la candidatura habla de que la «fiesta de las Fallas se basa en principios fundamentales como la libertad de participación, la igualdad entre los individuos, la igualdad de oportunidades, el espíritu de solidaridad y fraternidad y el respeto de los derechos humanos y la dignidad. Como ejemplo de la igualdad de género y la evolución positiva de la festividad en los últimos años, las mujeres ocupan ahora puestos en la administración y gestión de las comisiones en igualdad de condiciones con los hombres».

El alcalde Joan Ribó terció también en esta cuestión al mostrarse convencido de que la polémica no afectará a la posible declaración de las Fallas, al creer que el proceso está bastante desarrollado y las fiestas josefincas son, en su opinión, «mucho más importantes y potentes», según informó Efe.

El Consistorio tiene lista una fiesta en Serranos y una campaña de publicidad en caso de que el dictamen de la Unesco sea favorable. El comité de expertos de la Unesco emitió el 31 de octubre un informe donde «se valoraba muy bien» la obtención del reconocimiento.