Las Provincias

Joan Ribó advierte de más multas a las contratas de limpieza y basura

Un contenedor de papel y cartón rebosante de residuos. :: lp
Un contenedor de papel y cartón rebosante de residuos. :: lp
  • El Consistorio informa a las empresas del aumento de 5,8 millones en el gasto en 2017, pero reforzará también las inspecciones

Una reunión con el alcalde Joan Ribó sirvió ayer a los directivos de las tres empresas concesionarias de la limpieza y recogida de la basura en Valencia para tener claro que el próximo año aumentarán las inspecciones municipales sobre su trabajo. El primer edil les comunicó el aumento del presupuesto en 5,8 millones, aunque también la vigilancia para que cumplan los pliegos de condiciones.

Los contratos caducan en 2020, aunque son flexibles para incorporar modificaciones, precisó la concejal de Medio Ambiente, Pilar Soriano, presente en la reunión. El gasto del Consistorio se elevará a 64,8 millones en 2017, con lo que se recupera la tendencia de los presupuestos anteriores a la crisis.

Del aumento de sanciones, Ribó citó como ejemplo lo ocurrido en 2015. El primer semestre, con el anterior gobierno municipal, se registraron tres expedientes, mientras que en la segunda parte de año se elevaron a 58 casos.

Pese a que no facilitó las cifras de este ejercicio, la sensación es que se mantendrán o aumentarán en todo caso. Soriano citó como ejemplo de incumplimiento la falta de vaciado de papeleras o de barrido de las calles con la periodicidad fijada en los pliegos de condiciones.

Nosotros destinamos más dinero para que Valencia esté limpia y queremos verlo reflejado de una manera clara, y esto quiere decir que el Ayuntamiento invierte dinero pero inspeccionará a fondo el comportamiento de las empresas concesionarias de este servicio», precisó Ribó.

Ese fue el principal mensaje, al señalar que les habían querido «advertir de que este importante incremento se tiene que notar en una mejora significativa de la limpieza de todas las zonas de la ciudad».

La suciedad en calles y jardines es una de las protestas que más llega al Ayuntamiento, como lo demuestran los informes de las sucesivas comisiones de quejas y sugerencias. Los recortes provocaron que el presupuesto pasara de 70 millones en 2009 a poco más de 50 millones años después.

La Federación de Vecinos ha advertido del aumento de las quejas, e incluso en algunos barrios se han puesto en marcha campañas de concienciación, como esta semana en San Isidro por la falta de recogida de los excrementos de los perros. La falta de civismo es uno de los motivos de que no se consigan unos niveles de limpieza aceptables.

Soriano recordó que este año ya se aumentó el presupuesto en 2,5 millones y citó la recogida selectiva de basura orgánica como una de las mejoras, un plan piloto con contenedores en San Marcelino y Benimaclet, así como edificios públicos en Quatre Carreres y Marítimo.