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La hilera de luces, con la mitad de puntos fundidos. :: juan j. monzó

Grezzi descarta reparar a corto plazo las luces de aviso del 'cruce de la muerte'

  • El Consistorio sustituirá las balizas durante las obras de un carril bici y las víctimas lamentan la dejadez municipal ante los puntos negros

valencia. Las luces de aviso fundidas en la calzada del 'cruce de la muerte', la intersección de Blasco Ibáñez y Gómez Ferrer en la que han muerto cinco personas, no serán reparadas a corto plazo por el Ayuntamiento. «El semáforo del cruce no presenta en la actualidad ninguna deficiencia. La baliza encastrada en el suelo, una pieza integral que se instala en el asfaltado y que no forma parte del semáforo ni lo sustituye, fue una prueba piloto que el PP realizó en ese punto de la ciudad, no replicó en ningún otro emplazamiento y no incluyó en el mantenimiento de los semáforos. Desde su instalación en 2011 solo se renovó en una ocasión en 2014. El servicio de Movilitat Sostenible tiene previsto reemplazarla en la actuación del carril bici y mejora de ese cruce que está ahora mismo en marcha y acabará antes de fin de año», aseguró ayer el concejal de Movilidad Giuseppe Grezzi.

O lo que es lo mismo, el Consistorio no tiene intención de reparar de manera inmediata las luces tras la denuncia hecha pública ayer en LAS PROVINCIAS por José Luis Gaspar, el padre de un joven de 28 años fallecido en noviembre de 2010 en el conflictivo punto. El plan de la concejalía que encabeza Grezzi es sustituir «todas las luces por otras nuevas» en el trazado del carril bici, previsto para este año pero sin fecha concreta de finalización. «En la actuación del nuevo carril bici que afecta al cruce está incluido un rediseño que mejora aún más la seguridad en calzada y aceras», asegura el edil de Movilidad.

Tras la noticia publicada por este periódico, en un cruce en el que ya este año dejó de funcionar uno de los semáforos y estuvo más de una semana sin reparar, las víctimas de accidentes de tráfico lamentaron la escasa inquietud municipal para solucionar los puntos de tráfico conflictivo. «Hay que revisar todos los puntos negros de la ciudad y subsanarlos. Es una pena que no sea un asunto que esté siendo tratado en la Mesa de Movilidad que promueve el Consistorio», lamentó Ana Novella, presidenta de Stop Accidentes. Novella subrayó que los cambios en los tiempos de la regulación semafórica permite muchas veces reducir la velocidad en determinados zonas y acabar en ese caso con un punto negro, «pero en este punto en concreto deben existir estas luces de aviso porque confieren a la zona una visibilidad especial a la hora de advertir a los conductores que se están acercando a un lugar con especial peligrosidad».

La representante de Stop Accidentes lamentó que los puntos negros no se aborden por parte del Ayuntamiento «con tanta decisión como sí se hace con otros aspectos positivos, como la ampliación de las zonas limitadas a 30 km/h, el aumento de vías exclusivamente peatonales o el estrechamiento de calzadas y el aumento de aceras para obligar a los coches a reducir la velocidad».

Culpa al PP

Giuseppe Grezzi defiende que la seguridad en l llamado 'cruce de la muerte' «siempre ha sido primordial para nosotros, como prueba que allí hicimos una de nuestras primeras actuaciones esta legislatura, rediseñando la señalización horizontal e instalando bolardos para impedir el aparcamiento ilegal que ponía en peligro la seguridad en el cruce peatonal».

Desde el Ayuntamiento culpan al anterior equipo de gobierno de la siniestralidad del tramo, con cinco personas fallecidas desde 2010. «Los accidentes en el cruce de Blasco Ibáñez por exceso de velocidad y conducción ebria tuvieron lugar durante los gobiernos del PP, cuando la gestión del tráfico de Alfonso Novo y Alberto Mendoza favorecía las altas velocidades», subraya el concejal.

El responsable de Movilidad subraya que el Ayuntamiento de Valencia «trabaja en lo contrario, en mejorar la seguridad y reducir la velocidad, y para ello ha introducido cambios en la regulación semafórica que hagan imposible conducir por encima del límite de velocidad».

La afirmación de Grezzi contrasta con las cifras de siniestralidad en Valencia conocidas el pasado mes de septiembre. Entonces se contabilizaban ya 8.436 accidentes de tráfico, frente a los 8.248 registrados en el periodo anterior.