Las Provincias

El tripartito confía en los nuevos carriles para que los ciclistas bajen de las aceras

Una ciclista circula por una calle del centro de Valencia. :: j. j. monzó
Una ciclista circula por una calle del centro de Valencia. :: j. j. monzó
  • El alcalde, Grezzi y Menguzzato recuerdan que el Consistorio multa la circulación en zonas prohibidas al estar reservadas a peatones

El alcalde Joan Ribó confió ayer en el aumento de los carriles bici previstos este mandato para que bajen las quejas en los barrios por el uso indiscriminado de las aceras por parte de los ciclistas, algo que prohibe la ordenanza al estar reservadas para los peatones.

De esta manera respondió a la petición de la Federación de Vecinos, que esta semana reclamaba en LAS PROVINCIAS mayor contundencia por parte de la Policía Local a la hora de sancionar estas conductas, que originan caídas y atropellos.

El primer edil dijo que este miércoles comentó el asunto con responsables de la Policía Nacional y la Policía Autonómica, en el marco de una reunión con el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues. «Reclaman contundencia y que no haya accidentes de tráfico. La seguridad vial es un problema de todos y reducirlo a ciclistas sólo no es adecuado, aunque cuando aumenten los carriles bici, habrá menos gente que vaya por las aceras. Es una cuestión de tiempo y educación», dijo.

Aseveró por último que los ciclistas «no deben ir por las aceras, igual que los peatones deben tener más tiempo para cruzar una intersección. Es algo en lo que tenemos que ir trabajando».

El concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, destacó que se arrastra «una política de los gobiernos anteriores, que hacían carriles bici por las aceras o no hacían ninguno». Señaló que los ciclistas «tienen miedo» de circular por la calzada al no tener un carril reservado y por la elevada velocidad de los vehículos a motor, para comentar que los comportamientos «incívicos tienen que ser sancionados».

Comentó que las obras del llamado anillo ciclista, el itinerario ciclista por la ronda interior, se iniciarán dentro de escasas fechas, en lo que supone el arranque de una veintena de kilómetros de carriles bici. A esto se le añaden una ruta por la carrera Malilla para unir el hospital La Fe con el Parque Central, además de otra por la avenida del Cid y una tercera entre Blasco Ibáñez y la plaza Porta de la Mar a través de la calle Armando Palacio Valdés y el puente de la Exposición.

«La gente tiene miedo, pero los incívicos deben ser sancionados», comentó el delegado de Movilidad, que ha recibido fuertes críticas de la oposición municipal estos días a causa del retraso de la puesta en marcha efectiva de la Agencia de la Bicicleta. «Cuando haya más carriles bici, los ciclistas no tendrán ganas de ir por las aceras, que además es más incómodo».

La concejal de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, dijo por su parte que la Policía Local «multa y lo seguirá haciendo a los ciclistas que vayan por las aceras», para evitar cualquier impresión de que en Valencia se permite la circulación en estas zonas peatonales.

La edil indicó que se realizan campañas periódicas de sanciones que sirven también como concienciación ciudadana. Subrayó que la implantación progresiva de carriles bici en la calzada «irá bajando esta práctica». Además de las citadas, las asociaciones ciclistas recogen firmas estas fechas para reclamar un itinerario por la Gran Vía Marqués del Turia, una zona de gran intensidad de tráfico de vehículos. Sobre la normativa, se prohíbe la circulación por las aceras y los jardines, mientras que sí pueden hacerlo en calles peatonales salvo señal de prohibido.