Las Provincias

Joan Ribó: «No es una buena noticia tener los impuestos más bajos que otras ciudades»

fotogalería

El alcalde Ribó, ayer en la bancada de los grupos del gobierno municipal. :: irene marsilla

  • El Presupuesto municipal de 2017 se aprueba con el voto en contra de la oposición y las críticas por no bajar el Impuesto de Bienes Inmuebles

La aprobación provisional del Presupuesto municipal de 2017, que alcanzará los 786 millones, sirvió ayer para plasmar en el pleno la política económica del gobierno tripartito. El alcalde Joan Ribó hizo frente a las críticas del grupo popular y Ciudadanos sobre el mantenimiento de la subida de tasas e impuestos diciendo que no «es una buena noticia tener los impuestos tan bajos», en comparación con el resto de grandes urbes españolas.

El primer edil echó mano de los datos del Ministerio de Hacienda en la liquidación de los presupuestos municipales de 2015. En el pago de impuestos por habitante, Valencia estaba ese año en 552 euros por habitante, frente a los más de mil euros en Madrid, un total de 893 euros en Barcelona o los 684 euros de Zaragoza, entre otros.

El próximo año, estimó, la cifra será de 567 euros por vecino, con un incremento respecto a hace dos ejercicios de unos 14 ó 15 euros. «No es una buena noticia tener impuestos tan bajos», comentó, para indicar que el modelo de ciudad que propugna el gobierno tripartito se encuentra en «Copenhague y en Estocolmo. No nos gusta la comparación con ciudades más africanas, podríamos decir».

A su juicio, la clave es la «redistribución» de esos impuestos entre toda la población. Finalizó diciendo que en comparación con el crecimiento del Producto Interior Bruto de estos dos últimos años, el reparto de tributos debería hacer sido de 588 euros por habitante.

Este discurso chocó en parte con los argumentos del concejal de Hacienda, Ramón Vilar, quien dijo en su turno que el Presupuesto de 2017 «rompe el mantra de que la izquierda no sabe gestionar y sube indiscriminadamente los impuestos». El delegado defendió que el próximo año no subirá ningún impuesto, y que incluso la tasa de terrazas recaudará 7.000 euros menos.

El portavoz del grupo popular, Eusebio Monzó, reclamó que el tripartito «baje la presión impositiva a la que está sometiendo a los valencianos para contribuir a la reactivación de la economía». Comentó además que el alcalde Ribó «ha subido el IBI a los comerciantes y la tasa de terrazas a los hosteleros, con lo que demuestra que tiene una especial fijación con aquellos valencianos que contribuyen a crear actividad económica». Criticó que el Presupuesto «no incrementa las partidas para fomentar la creación de empleo y congela las ayudas sociales».

El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, censuró por su parte a Ribó por presentar unas cuentas «con mayor presión fiscal y menores inversiones. Estamos en contra de que suban los impuestos y bajen las inversiones». Esta formación votó en contra del Presupuesto, al contrario del pasado año, cuando se abstuvieron: «Han perdido nuestra confianza. Una vez más Ribó ha incumplido sus compromisos», dijo.

El Presupuesto consolidado, con las empresas y organismos municipales, se eleva a 869 millones de euros. El primer edil comentó que respecto a este año habrá un aumento de ingresos de 33 millones, para matizar que las transferencias del Estado serán las mismas.

«Hay una mejora en la gestión tributaria», dijo, además de un refuerzo en gasto para creación de empleo. «El gasto social aumenta y alcanza los 72 millones», consideró, para añadir que por «mucho que ustedes digan, no se ha incrementado ningún impuesto, sino que estos y las tasas o se congelan o disminuyen, como el ICIO, que baja del 4% al 3%».

Del aumento previsto en la recaudación por el Impuesto de Bienes Inmuebles, de 12 millones, dijo que viene determinado por dos factores: el incremento de la matrícula y el proceso de regularización del Catastro, que supone un aumento de diez millones de euros.

Otro asunto tratado en el pleno fue una moción del grupo popular donde pedía instar a la Entidad Metropolitana de Residuos a una bajada en la tasa Tamer en 2017. La concejal Maria Àngels Ramón-Llin comentó que en la etapa del Partido Popular se bajó más de un 20% entre 2015 y 2015, mientras que destacó el contrato con ocho municipios de otra comarca para que utilicen la planta de tratamiento de los Hornillos, como un ingreso que permite el descenso del recibo.

La concejal de Medio Ambiente y presidenta de la entidad, Pilar Soriano, confirmó que no bajará la tasa asociada al recibo del agua, al indicar que el descenso en el consumo supondrá una merma respecto a este año de 1,5 millones de euros. La medida será votada hoy en una asamblea de la Entidad Metropolitana.