Las Provincias

Vuelta a casa sin el soldado Aarón

Uno de los militares abraza a su familia en Manises. :: lp
Uno de los militares abraza a su familia en Manises. :: lp
  • Los 180 militares de la base de Marines cierran su misión de seis meses en Irak

  • Los miembros del regimiento Lusitania 8 llegan a Valencia tras adiestrar a los iraquíes contra el yihadismo y la pérdida del compañero que murió en accidente

Los compañeros de Aarón Vidal, el soldado valenciano de 25 años que murió en un accidente en Irak, están de regreso en estos días. Los 180 efectivos del Regimiento de Caballería Ligero Acorazado Lusitania 8, con base en Marines, ya han iniciado el repliegue de una misión marcada por la amarga pérdida del militar.

Según confirmaron fuentes del acuartelamiento valenciano, la mayoría de ellos, unos 120, ya han vuelto a Valencia con tres vuelos y los 60 restantes lo harán el próximo jueves, si se cumplen las previsiones. Los que ya están en casa vivieron emotivos reencuentros con sus familias en el aeropuerto de Manises, después de pasar aproximadamente medio año instruyendo al Ejército iraquí y sin más contacto con los suyos que el teléfono, mensajes o videoconferencias.

Según confesó el subteniente José Guardiola, portavoz de la unidad, «supone un regreso agridulce, con el orgullo de la gran labor realizada contra el yihadismo y el recuerdo constante de la pérdida de Aarón». El fallecimiento del valenciano, asegura el militar, hizo que los dos últimos meses de servicio fueran «especialmente difíciles».

El contingente español partió en mayo a la base de Besmayah, situada a unos 60 kilómetros de Bagdad. Lo hizo con otros 120 efectivos de otras unidades españolas. En total, 300 hombres y mujeres con un mismo objetivo: aportar conocimiento y técnicas a los militares iraquíes. En definitiva, limar sus deficiencias operativas y hacerlos más fuertes en la lucha contra el Daesh.

Pero la desgracia sobrevino el 8 de septiembre, a los cuatro meses de iniciarse su misión. El soldado Vidal falleció en el campo de maniobras del exterior de la base Gran Capitán de Besmayah. El militar, que vivía en el barrio de Malilla, se encontraba junto a dos compañeros a bordo de un vehículo Lince detenido en las proximidades de la base, al borde de una pista.

Según las investigaciones, un camión aljibe militar del Ejército iraquí perdió el control y colisionó con el blindado español, con tan mala fortuna que la víctima salió despedida y fue arrollada por el vehículo pesado. En ese momento le acompañaban dos de sus compañeros, el cabo Felipe Capa Medina y el soldado alicantino Jesús Ángel Alacid García, que resultaron heridos. «Ellos ya están en casa y se han recuperado bien de las contusiones», detalla Guardiola. Mientras, en la pista de Besmayah donde se truncó la vida de Aarón se alza ahora un monolito blanco que recordará siempre la entrega del valenciano a miles de kilómetros de su hogar.

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