Las Provincias

El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, en una rueda de prensa del presupuesto municipal. :: Juan j. Monzó
El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, en una rueda de prensa del presupuesto municipal. :: Juan j. Monzó

Valencia reabre el debate sobre el cobro del IBI a edificios de la Iglesia

  • El Ayuntamiento estudia plantear el impuesto a la Federación de Municipios y extenderlo a otras confesiones religiosas y algunas fundaciones

Un debate recurrente que cada cierto tiempo llega a la palestra está otra vez en el candelero. El cobro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a la Iglesia por aquellos edificios de su propiedad que no sean lugares de culto o de actividades religiosas (sedes universitarias, inmuebles arrendados a particulares o bajos empleados como comercios) es una materia que el Ayuntamiento de Valencia ha decidido poner sobre la mesa. «Estamos estudiando plantear a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) una propuesta de modificación de la ley de régimen fiscal de entidades no lucrativas», confirmó ayer a LAS PROVINCIAS el concejal de Hacienda, Ramón Vilar.

O lo que es lo mismo, que la Iglesia empiece a pagar por los edificios de su propiedad a los que se les da un uso comercial y que estos dejen de estar exentos, lo que ocurre en un 95% de los casos, según remarcó el edil. La medida afectaría también a algunas fundaciones y otras confesiones religiosas. En este caso, los edificios con uso comercial de la iglesia evangélicas, la comunidad judía o la islámica estarían también incluidas entre las confesiones que deberían pagar el IBI.

El proyecto del Ayuntamiento de Valencia, liderado por el socialista Vilar, supone reabrir un debate que ya tuvo un momento álgido en 2012, cuando varios ayuntamientos valencianos propusieron el pago del IBI por parte de la Iglesia, aunque los planes acabaron no saliendo adelante.

En esta ocasión, la propuesta está siendo estudiada por el Ayuntamiento de Valencia, así como otros consistorios, aunque el concejal de Hacienda prefirió no concretar qué otros municipios pueden estar detrás del planteamiento que se realizará a la Federación de Municipios. «Estamos con reuniones», es el único apunte al respecto que realiza el edil.

Desde la FEMP no se pronunciaron ayer al respecto de la iniciativa, aunque esta llegará al organismo nacional en la próxima reunión, todavía sin fecha. «El calendario está por fijar, ya que hasta hace días 'no había gobierno'», detalla Ramón Vilar.

La potestad de la Federación sería trasladar esta posibilidad, si así lo aprueban los municipios, al Gobierno, que es quien tiene competencias en materia de Hacienda. El régimen fiscal de la Iglesia en España se enmarca en varias normas. Una de ellas es acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español firmado en 1979, que tiene carácter de tratado internacional y refrendado por el Congreso. En 2002 llegó la Ley de Mecenazgo, que fija en su Título II el régimen fiscal de las entidades sin ánimo de lucro, donde se incluye la Iglesia Católica, la evangélica, la comunidad judía y la islámica.

No es la primera vez tampoco que el asunto llega a manos de la FEMP. En 2012, el entonces presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Juan Ignacio Zoido, (hoy recién nombrado ministro del Interior) subrayó que esta institución no tenía «nada que decir» sobre la propuesta realizada en aquella fecha por IU y PSOE de cobrar el IBI a la Iglesia.

Zoido dejó en manos de cada ayuntamiento «que recomiende lo que estime oportuno». La Junta de Gobierno de la FEMP abordó el asunto y decidió que la Comisión de Haciendas Locales hiciera un informe que arrojara luz sobre los razonamientos jurídicos aplicables en la iniciativa de los dos partidos de izquierda.

«Nos parece bien que lugares de culto no paguen el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), pero determinados negocios que están en manos de la iglesia tienen que hacerlo». Ese fue el 'aviso' lanzado ya en octubre del año pasado por el alcalde Joan Ribó. «No es razonable que en Valencia un parking de la iglesia, que es un negocio, no pague el IBI y el resto sí, porque está en condición ventajosa», añadió el primer edil.

En el año 2012, Compromís ya pidió que la Iglesia tributara por sus inmuebles, fueran de culto o no, algo que iba incluso más allá de la propuesta estudiada ahora por el concejal de Hacienda. De acuerdo con los cálculos que expuso la formación, el Ayuntamiento deja de ingresar cada año cerca de 800.000 euros.