Las Provincias

«Los drogadictos se pinchan en narcosalas en una casa municipal»

A partir de diciembre, el Gobierno dará el visto bueno definitivo a las peticiones de rehabilitación y construcción de viviendas en el barrio, la estrategia del gobierno municipal para corregir la degradación urbanística y que, a la espera de una otra fase de ayudas, ha beneficiado a más de 600 familias.

Pero hasta que empiecen a aparecer los contenedores de obra y los andamios, todavía quedan muchas escenas que rayan lo increíble. Es el caso de un edificio incendiado recientemente, que según tienen constancia los vecinos, se alquilaba a modo de narcosalas para que los toxicómanos pudieran pincharse la dosis.

«Se alquilaba por 20 euros por persona y es un inmueble municipal», indican fuentes conocedoras del barrio. El Ayuntamiento ha derivado en la empresa Plan Cabanyal-Canyamelar el mantenimiento de medio millar de viviendas y solares, además de la rehabilitación de una veintena, un proceso que ha empezado con la redacción de proyectos. De estos últimos, en tres no se ha podido entrar debido al rechazo de los okupas a permitir el acceso, aunque se ha hecho el trabajo.