Las Provincias

Las bolilleras engalanan Valencia

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Participantes ayer en el encuentro de bolilleras en la plaza de la Virgen. :: geno sales

  • Cerca de 400 personas realizan al unísono encaje de bolillos en la plaza de la Virgen

  • La jornada reivindica la artesanía de la seda y sirve además para reforzar la candidatura de Patrimonio de la Humanidad de las Fallas

Cerca de 400 personas al unísono con el mismo propósito: hacer arte. Eso es lo que ocurrió ayer en la plaza de la Virgen cuando se reunieron esa cantidad de bolilleras (y algunos bolilleros) para difundir esta artesanía que servía además para promocionar la seda.

El acto fue organizado por el Centro Unesco de Valencia/Mediterráneo, dentro de la programación del cap i casal como ciudad de la seda. Fuentes de la entidad dijeron que acudieron participantes de 25 municipios, en lo que supone el cuarto encuentro de este tipo y el primero en Valencia.

«Los que mejor se lo han pasado han sido los turistas, que no han parado de hacer fotos», comentaron. Pese a que el recinto estaba vallado, el público se acercaba al máximo para captar todos los detalles del encaje de bolillos, donde las bolilleras trabajaron en mesas largas con sillas a ambos lados. La disposición permitía también compartir impresiones, intercambiar patrones y, en suma, consolidar este difícil arte.

Los actos de «Valencia, Ciudad de la Seda 2016» tienen una íntima relación con las Fallas, que encara la recta final de su candidatura como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. El 2 de diciembre será la votación decisiva, cuando por fin se podrán cantar victoria después de años de trabajo.

El Encuentro de Bolilleras de la Comunitat suele celebrarse en Simat de la Valldigna, en el Monasterio de Santa María de la Valldigna, aunque este año se ha traído a Valencia por la delegación de la Unesco, en colaboración con la Agencia Valenciana de Turismo y el Ayuntamiento. Las bolilleras enseñaron las «verdaderas obras de arte de tradición valenciana que realizan con hilos de seda».

Desde las nueve y media de la mañana hasta las dos de la tarde, con el objetivo de promocionar esta artesanía, sacándola de «los patios de las casas de los pueblos de nuestra Comunitat, para hacer visible la promoción de la seda en Valencia». También se realizó un desfile de abanicos valencianos de seda natural pintada a mano a modo de colofón de la jornada, donde participó la fallera mayor infantil de Valencia en 2016, Sofía Soler.

La reapertura del Colegio de la Seda después de una completa restauración financiada por la Fundación Hortensia Herrero ha supuesto un antes y un después en la promoción de toda la artesanía relacionada con la seda, que por extensión ha beneficiado a las Fallas.

Sin ir más lejos, el Museo Valenciano de Etnología, en la calle Beneficencia, presentó ayer la exposición 'Inventant la tradició. Indumentària i identitats', en la que se exhiben más de cien objetos y vestidos de indumentaria tradicional valenciana. La muestra se inaugurará el día 23 a las 20 horas.

Según fuentes de la Diputación, se pretende «estudiar la indumentaria tradicional, aquella más icónica que ha acabado siendo idiosincrásica: la imagen del labriego y la labriega valenciana», donde la seda tiene un papel fundamental en los trajes de gala y festivos.